
Luego de haber pasado más de diez días prófugo de la Justicia, Daniel Orlando Serapio, el principal sospechoso del femicidio de Natalia Cruz, se confirmó que será imputado formalmente este domingo. “Necesitábamos ya superar el tema de la profuguez del imputado y avanzar con la investigación lo más rápido posible”, afirmó el Procurador General de Salta, Pedro García Castiella.
La decisión fue informada por la fiscal de la Unidad de Femicidios, Luján Sodero Calvet, quien subrayó que la captura del acusado marcó el inicio de una nueva etapa crucial para el esclarecimiento del caso. “Está confirmado, el señor está vivo, está siendo trasladado a la Alcaldía, se lo va a imputar el día de mañana y luego de la imputación vamos a pasar las novedades”, indicó.
De esta manera, la audiencia de imputación se dará un día después de que se realizaran intensos operativos en el área de Diego de Almagro, donde Serapio fue localizado en una cueva de la precordillera. El hombre era buscado desde el 17 de febrero, luego de que su ex pareja fuera encontrada muerta, con signos de violencia, en su casa de Campo Quijano.
Según relataron los familiares de la víctima, tuvieron que rescatarla de una habitación cerrada, luego de que fuera brutalmente agredida. Pese a que la trasladaron en un vehículo particular al hospital más cercano, su muerte se confirmó poco después de que fuera ingresada.

Respecto al tipo de lesiones que presentaba Natalia, el personal médico indicó que tenía signos compatibles con golpes y asfixia mecánica. Por este motivo, la Fiscalía solicitó que se realizara una autopsia, para determinar las causales concretas de su deceso.
Tras corroborarse su identidad, la fiscal Sodero Calvet se trasladó al lugar para supervisar el procedimiento. Según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta, en el operativo participaron más de sesenta efectivos de distintas áreas especiales, incluyendo el Grupo de Operaciones de Alto Riesgo (GORA), la División Canes, Caballería, motoristas y personal del Distrito de Prevención Nº 11.
Al procedimiento se sumaron efectivos de la Policía Federal Argentina, la Policía de Catamarca con binomios caninos y la Gendarmería Nacional Argentina, cuya participación se concretó tras gestiones del Ejecutivo provincial. Luego de la detención, la investigadora mantuvo una reunión con familiares de la víctima para brindar información precisa sobre el estado procesal de la causa.
Poco después, el Procurador General salteño Pedro García Castiella, afirmó que el arresto era un requisito fundamental para avanzar con el proceso penal y con “el análisis en profundidad de todos los elementos recolectados, el relevamiento de la escena y las pruebas incorporadas desde el inicio de la causa”.
Durante un diálogo con El Tribuno, el funcionario subrayó que “se está analizando exhaustivamente qué es lo que sucedió en este caso” y aseguró que se adoptarán “todas las medidas que sean necesarias para que el Estado esté presente en situaciones como estas y esto no vuelva a ocurrir”.
Ante las consultas sobre la recompensa ofrecida y el posible rol de la comunidad en la captura, García Castiella clarificó: “Cuando se tenga con precisión cómo fue el desencadenante de la captura, se va a analizar esa situación”. Hasta el momento, las autoridades no habían confirmado si algún aviso singular de la ciudadanía resultó determinante.
Por otro lado, el secretario de Seguridad de la Provincia, Nicolás Avellaneda, indicó que “el hallazgo fue producto de un trabajo en conjunto con diferentes fuerzas. Colaboraron Policía Federal, Gendarmería, Defensa Civil, equipos de tecnología y la División Canes del Servicio Penitenciario de Catamarca”. Además, remarcó que el resultado responde a “un esfuerzo muy grande de muchos días”.
Respecto a la zona donde fue ubicado Serapio, señaló que implicó la demanda de un despliegue operativo singular dado que es “geográficamente inmensa y muy complicada de llegar”. Asimismo, agregó que la localización se dificultó aún más por sus “conocimientos sobre el lugar, de la zona y de los parajes”.



