Entre los aplausos y la presencia de académicos, dos mujeres se subieron al escenario para asumir la conducción de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). En un hito histórico en más de cien años de vida de esa casa de estudios de Santa Fe, Laura Tarabella y Liliana Dillon rompieron el “techo de cristal” y se convirtieron ayer en la primera dupla femenina al frente de esa universidad pública.
Desde el atril, la novel rectora Tarabella no esquivó el significado del momento: “Por primera vez en 106 años de historia de nuestra universidad quienes asumen este liderazgo son dos mujeres, lo que da cuenta que la UNL siempre se ha caracterizado por generar rupturas, porque está en su origen y se permite romper con estereotipos culturales”.
Tarabella y Liliana Dillón asumieron este viernes como rectora y vicerrectora, respectivamente, cargo que desempeñarán hasta 2030. Las eligieron en la Asamblea Universitaria del 11 de diciembre de 2025 para suceder a Enrique Mammarella, quien dejó el cargo después de ocho años frente al rectorado.
Este hito fue definido por Tarabella como “el corolario de un camino recorrido por muchas mujeres en la docencia, investigación y gestión”, una descripción que ambas destacaron durante el acto de asunción.
Durante la ceremonia, la rectora expuso su preocupación por el impacto del ajuste en educación superior. Calificaron el presente como “incierto”. “Es manifiesta la falta de interés de un gobierno nacional por proveer los recursos necesarios para el correcto funcionamiento de las instituciones, como lo es también el desconocimiento de la necesidad de recomposición del salario de los trabajadores de las Universidades Públicas”, dijo, de manera directa. Según definieron, la nueva conducción asume en una “realidad nacional signada por la incertidumbre y la poca vocación al diálogo”.

“Hoy más que nunca debemos redoblar esfuerzos y energías para que se garantice un financiamiento acorde al sostenimiento de nuestras instituciones educativas”, reclamó Tarabella ante los presentes. Pero también clamó por la convivencia. “Es fundamental el diálogo, la escucha y la no agresión como pilares de la convivencia democrática”, afirmó. En un escenario social y político que caracterizó como complejo, planteó la necesidad de recuperar los “tonos acordados” y la “escucha empática para intervenir en la complejidad de las instituciones educativas”.
Los antecedentes de Tarabella y Dillon
Laura Tarabella, nacida en San Vicente —departamento Castellanos, provincia de Santa Fe—, es profesora de geografía y desarrolló su carrera en la Facultad de Humanidades y Ciencias (FHUC) de la UNL, involucrándose desde su etapa estudiantil como consejera y dirigente del centro de estudiantes por Franja Morada en 1996. Tras su graduación fue elegida consejera docente y, posteriormente, decana de la FHUC, cargo que ocupó desde 2018 y para el que fue reelecta en 2022.
En la estructura universitaria, Tarabella se desempeñó como directora de Enseñanza de Grado y secretaria académica durante los períodos 2016-2017, con participación activa en políticas de educación superior y gestión académica.
La vicerrectora Liliana Dillon es contadora pública nacional y magíster en docencia universitaria por la UNL. Doctoranda en la Universidad de Almería, España, y con formación de posgrado en desarrollo local, economía social y otras ramas, Dillón ejerce la docencia desde 1992.

La especialización de Dillon abarca economía, ciencias de la educación y responsabilidad social, campos en los que ha producido publicaciones, proyectos de investigación y dirigido trabajos de estudiantes y pasantes.
El acto de asunción contó con la presencia de autoridades universitarias, gremiales y políticas, entre las que se encontraban el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Oscar Alpa; ex rectores de la UNL y de otras casas de estudios, decanos y decanas de las distintas facultades, representantes del Consejo de Rectores de Universidades Privadas, además de intendentes y funcionarios de la provincia de Santa Fe.
En su discurso, Tarabella intervino con una arenga enfática sobre lo que le depara a su gestión. “No son tiempos sencillos, pero somos la Universidad Nacional del Litoral. 106 años de historia y trayectoria nos avalan y respaldan. Podremos, sabremos avanzar y prosperar. A ello nos abocaremos para profundizar el reformismo como práctica”, exhortó.



