El artista plástico argentino Ricardo Celma denunció la desaparición de una de sus obras tras enviarla por una empresa de mensajería internacional. La pintura que iba a ser presentada en concursos de Europa fue despachada desde Argentina en una encomienda que llegó vacía por lo que fue rechazada por el destinatario, lo que desencadenó la intervención de Interpol y un pedido viral de ayuda en redes sociales liderado por el propio Celma y su hija.
Celma envió la obra de arte desde Argentina con destino a Turquía, donde sería recibida por una persona de confianza del artista, quien rechazó el paquete al verlo sin el contenido. Ante la desaparición, el pintor denunció el hecho, recibió la intervención de Interpol e impulsó junto a su hija una campaña en redes sociales ofreciendo una recompensa económica para recuperarla.
Según contó el artista a Infobae, la obra salió en un tubo de PVC de casi un metro y medio de alto. Celma detectó un problema durante el seguimiento y luego supo que al destinatario —que se hallaba en Turquía pero reside en Londres—, le entregaron un paquete pequeño y vacío con los documentos adheridos. Al reconocer que no coincidía con el envío original, la persona tomó fotografías y devolvió el paquete a la empresa.
El artista explicó que esa pieza iba a presentarse en concursos internacionales, en Londres o Barcelona. “Esa obra iba a ir para dos concursos”, afirmó a Infobae. Al notar la irregularidad por las imágenes que envió el destinatario, Celma comenzó los reclamos, en primer lugar ante la empresa de correos que, según reveló, en un primer momento le pidió comenzar los trámites para cobrar el seguro que corresponde legalmente, pero luego accedió a continuar la búsqueda que aun no ha finalizado.
El artista argentino Ricardo Celma es reconocido por su enfoque en la pintura figurativa y su técnica vinculada al realismo, características que lo han posicionado en la escena internacional. Nacido en el barrio porteño de Boedo, donde mantiene su taller, ha desarrollado una trayectoria que abarca exposiciones en ciudades como Nueva York, Tokio, Shanghái y París.
Según contó a Infobae en una nota anterior, su vocación surgió durante la infancia, influenciado por la cercanía del estudio de Antonio Berni y el interés de su familia por el arte. Realizó su primera muestra a los once años y vendió su primera obra en esa etapa. Su estilo se inspira en el barroco y el realismo mágico, tendencia que él mismo define como “hiperrealismo mágico”. En 2023, sorprendió al papa Francisco al obsequiarle una pintura de Cristo inspirada en el Barrio 31 de Buenos Aires, un gesto que según el propio artista buscó reflejar un mensaje de humanidad y cercanía. La obra de Celma integra colecciones privadas y museos en distintos países, incluyendo la realeza de los Países Bajos y un museo en Washington.
El pedido de ayuda de Ricardo Celma y su hija
Hace tres días, Celma compartió la situación, al expresar su malestar en un posteo de Instagram: “Me robaron y necesito tu ayuda. Me robaron la ilusión de participar de un gran concurso. Mandé una obra de arte, me llevó meses pintarla. Mandé esto y llegó esto”, dijo mostrando fotografías tomadas a la pintura en su taller y también del paquete vacío.
“Necesitamos, por favor, que compartan este video, que se haga viral y que llegue a todas las personas, porque no lo podemos creer. No sabemos si esta obra fue robada, si la hicieron desaparecer, porque el paquete que llegó era otra cosa”, agregó la hija del artista.
Celma reconoció que la difusión provocó la reactivación de la búsqueda: “Dejo pasar varios días y cuando me escriben y me dicen que empiece a llenar unos papeles para el tema del seguro, ahí me desespero y hago un video que fue una locura, se viralizó. Por suerte, la gente súper solidaria le dio difusión al tema y lo volvieron a buscar”, manifestó a Infobae.
Investigación por Interpol y búsqueda de la obra de Celma
Ante la falta de avances, Celma acudió a Interpol. En declaraciones a este medio, relató: “Me contacté con Interpol, fui personalmente a hablar con la gente de Interpol, con la que ya tenía algún contacto por cuestiones de obras de arte y me trataron súper bien. También pidieron cámaras y están en la búsqueda de la obra”.

De esta forma, precisó, la denuncia formal la realizó directamente en Interpol, que cuenta con un área especializada en bienes culturales, sin presentación aun ante la policía local. Celma manifestó su preocupación por el posible destino de su obra: “Puede estar en cualquier lado del mercado negro. Por eso te pido, cualquier lugar donde veas esta obra que está siendo anunciada, que está siendo ofrecida, es una obra mía. Tardé meses en pintarla, la pinté a mi hija durante horas”, dijo en la red social.
El artista recalcó el ofrecimiento de una gratificación: “Estoy ofreciendo una recompensa económica para el que me dé datos de dónde puede estar”, publicó también.

Mientras familiares y autoridades prosiguen con las gestiones y el pedido de colaboración a nivel internacional, Celma mantiene la esperanza de recuperar la obra.



