
Un hombre de 57 años murió este sábado por la noche luego de sufrir un infarto mientras conducía su vehículo por el barrio porteño de Almagro, lo que provocó un choque que involucró a tres vehículos y dejó además a otras personas con heridas leves.
El hecho ocurrió alrededor de las 23:50 en la intersección de Sánchez de Bustamante y Lavalle, donde colisionaron un Peugeot 207 y una Peugeot Partner.
Según relataron testigos del episodio, el conductor del Peugeot 207, que circulaba por la calle Lavalle, habría perdido el control del vehículo de manera repentina, subió a la vereda y terminó impactando contra la parte trasera del lado del conductor de una Peugeot Partner que se encontraba en la intersección.
Como consecuencia del fuerte impacto, el utilitario giró sobre su propio eje y terminó chocando contra un Suzuki Fun que estaba estacionado en la zona.
Tras el siniestro, personal del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) acudió rápidamente al lugar para asistir a las personas involucradas. El conductor del Peugeot 207, un ciudadano argentino de 57 años, fue encontrado en estado crítico, por lo que los médicos realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) en el lugar.
Posteriormente, el hombre fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde ingresó con un cuadro grave. Sin embargo, pese a los esfuerzos del equipo médico, falleció poco después. Según se informó oficialmente, el diagnóstico fue “politraumatismos varios y paro cardiorespiratorio”.
Por su parte, los ocupantes de la Peugeot Partner sufrieron contusiones leves a raíz del impacto. Ambos fueron trasladados también al Hospital Ramos Mejía, donde fueron atendidos y diagnosticados con latigazo cervical, aunque se encontraban fuera de peligro.
La investigación del hecho quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Flagrancia Oeste (UFLA Oeste), bajo la intervención de la doctora Florencia Paglianiti, quien deberá determinar las circunstancias del episodio.
De acuerdo con las primeras versiones recabadas en el lugar, todo indica que el conductor habría sufrido una descompensación o un infarto mientras manejaba, lo que le hizo perder el control del automóvil y derivó en el choque múltiple.
Las autoridades continúan con las pericias correspondientes para establecer con precisión cómo se desarrollaron los hechos y confirmar la causa del fallecimiento.

Qué es y por qué ocurre un paro cardíaco
El paro cardíaco repentino es una emergencia médica que ocurre cuando el corazón deja de latir de forma efectiva, lo que provoca que la sangre deje de circular hacia el cerebro y otros órganos vitales.
Según explica el Dr. Brian Shapiro, especialista en Medicina Cardiovascular de Mayo Clinic, este evento puede presentarse de manera inesperada mientras una persona realiza actividades cotidianas, como practicar deporte o caminar con amigos. En ese momento la persona puede colapsar y perder el conocimiento debido a la caída de la presión arterial.
El paro cardíaco repentino suele estar provocado por arritmias fatales, es decir, alteraciones graves del ritmo del corazón que impiden que este bombee sangre de manera adecuada. Entre las más peligrosas se encuentran la fibrilación ventricular y la taquicardia ventricular, situaciones en las que el corazón late demasiado rápido o de forma desorganizada. Cuando esto sucede, el corazón pierde su capacidad de bombear sangre de manera eficiente, lo que priva de oxígeno al cerebro y a los órganos vitales.
En algunos casos, un ataque cardíaco puede desencadenar un paro cardíaco. Esto ocurre porque la falta de oxígeno y flujo sanguíneo al músculo cardíaco puede irritar el corazón y provocar una arritmia potencialmente mortal.
Ante un paro cardíaco, la rapidez de la respuesta es crucial para aumentar las probabilidades de supervivencia. Si alguien colapsa y pierde el conocimiento:
- Se debe llamar inmediatamente al servicio de emergencias (911).
- Pedir un desfibrilador externo automatizado (DEA) si hay uno disponible.
- Iniciar compresiones torácicas o RCP si se sabe realizar.
- Utilizar el desfibrilador siguiendo las instrucciones del dispositivo.
El DEA analiza el ritmo del corazón y, si detecta una arritmia peligrosa, aplica una descarga eléctrica que puede restablecer el ritmo cardíaco normal. Estos dispositivos están diseñados para guiar a cualquier persona, incluso sin formación médica, mediante instrucciones claras.
El ejercicio físico es fundamental para la salud cardiovascular, pero debe realizarse de forma segura. Durante los controles médicos, los especialistas evalúan antecedentes familiares, escuchan posibles soplos cardíacos y pueden solicitar estudios como electrocardiogramas, radiografías de tórax o pruebas de esfuerzo cardiopulmonar para detectar anomalías.
Además, es importante prestar atención a síntomas de alerta como falta de aire durante ejercicio leve, presión en el pecho, mareos o desmayos, ya que pueden indicar problemas cardíacos que requieren evaluación médica.



