Investigan al dueño de la casa que tenía un portón que dio una descarga eléctrica a un niño de 12 años en Paraná

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La fiscal Patricia Yedró solicitó la prohibición de salida de Paraná para el imputado y otras medidas cautelares durante la investigación judicial

Imputaron por intento de homicidio al sacerdote César Jesús Schdmidt, tras el caso de un niño de 12 años que permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná por recibir una descarga eléctrica de un portón energizado mientras intentaba recuperar una pelota en la casa del cura.

El episodio ocurrió en la tarde del 7 de marzo en una vivienda de la calle Lamadrid, ubicada entre Maestro Normal y Gobernador Crespo, en la capital de Entre Ríos.

La fiscal Patricia Yedró formalizó la imputación contra el sacerdote por el presunto delito de intento de homicidio, acto que se concretó en el marco de la audiencia de medidas de coerción celebrada ante el juez de Garantías Eduardo Ruhl, informó el medio local Elonce.

Testigos relataron que un vecino también resultó afectado al intentar ayudar al niño y fue una mujer quien logró rescatarlo utilizando un palo de madera

El proceso contó con la asistencia del abogado defensor Mario Martínez por parte del imputado. La Fiscalía solicitó diversas medidas cautelares, como la obligación de fijar domicilio y la prohibición de salir de la ciudad de Paraná, además de la exigencia de permanecer a disposición de la fiscalía durante el avance de la investigación.

El juez Ruhl hizo lugar a lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal, por lo que Schdmidt continuará sometido al proceso judicial.

El menor identificado como Esteban intentó trepar el tapial de la vivienda tras no obtener respuesta al tocar el timbre, con la intención de recuperar una pelota que había caído en el patio. Al tomar contacto con la estructura metálica del portón, el adolescente sufrió una descarga eléctrica que lo inmovilizó ante la mirada de testigos, quienes relataron que la exposición al flujo eléctrico se prolongó por más de un minuto.

Durante esos dramáticos instantes, otro residente del barrio también resultó alcanzado por la corriente al intentar socorrerlo. Finalmente, una mujer logró separar al niño del portón utilizando un palo, lo que permitió que recibiera asistencia inmediata. El menor fue trasladado de urgencia al Hospital Materno Infantil San Roque, donde profesionales de la salud iniciaron maniobras de reanimación y lo ingresaron en terapia intensiva pediátrica bajo sedación y asistencia respiratoria mecánica.

La madre del menor, Flavia Lezana, expresó en declaraciones recogidas por Elonce que su hijo “mejora minuto a minuto” y calificó como “increíble” la evolución, dadas las condiciones en las que fue ingresado. El equipo médico comenzó a implementar nuevas etapas de tratamiento, evaluando la tolerancia del paciente a las distintas intervenciones.

Uno de los procedimientos implementados incluyó la administración de pequeñas cantidades de agua mediante jeringas, con el objetivo de mantener una hidratación óptima que favorezca el funcionamiento renal.

El menor continúa internado en terapia intensiva del Hospital Materno Infantil San Roque con pronóstico reservado y evolución positiva

La gravedad del episodio motivó declaraciones del defensor del Pueblo de Paraná, Lisandro Amavet, quien pidió a través de Elonce una reflexión social sobre el uso de cercos electrificados conectados a la red domiciliaria. “No es una medida sana ni legal electrificar con 220 volts un cerco perimetral, un portón o una vivienda”, sostuvo, y puntualizó que este tipo de prácticas “pueden provocar consecuencias graves e incluso mortales”.

Amavet advirtió sobre las responsabilidades legales que enfrentan quienes instalan estos sistemas y precisó: “Las responsabilidades penales indican que una persona no puede actuar de manera desproporcionada frente a una situación. La reacción no puede ser desmedida”, subrayó.

“Por ejemplo, si alguien ingresa a cometer un delito contra la propiedad privada, como un robo, eso no habilita a poner en riesgo su vida. Si una persona muere por una descarga de este tipo, puede existir una responsabilidad penal por homicidio culposo para el propietario de la vivienda”, remarcó el defensor del Pueblo.

También existe una responsabilidad civil que deberá afrontarse por los daños y perjuicios que puedan ocasionarse, ya sea sobre la vida o por las lesiones que eventualmente pueda sufrir la persona afectada. Por eso, este tipo de cerramientos puede generar muchos problemas y consecuencias legales para un vecino que decida implementarlos”, cerró.