Investigan una presunta estafa por 500 mil dólares en Mendoza: uno de los denunciantes es un reconocido atleta

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La Justicia de Mendoza investiga una presunta estafa vinculada a un grupo inversor que se habría apropiado de cerca de 540 mil dólares. Según las denuncias, los responsables ofrecían inversiones respaldadas en créditos prendarios y desarrollos inmobiliarios, pero a comienzos del año pasado habrían dejado de cumplir con los pagos prometidos.

Según las primeras informaciones, el esquema ofrecía rendimientos de 2,5 por ciento mensuales en dólares. Los acusados son un abogado identificado como Iván Yoma, el empresario Pablo Falco y un tercer integrante de la sociedad, Rodrigo López Casado. Fueron imputados este viernes por “estafas genéricas”.

El caso se encuentra en manos del fiscal de Delitos Económicos, Hernán Ríos, quien ordenó las imputaciones tras una serie de allanamientos con secuestro de documentación. Habría entre 20 y 50 damnificados, de acuerdo con el medio local Los Andes.

La última denuncia contra Yoma y Falco fue presentada en febrero de este año, aunque el primero ya había acusado al comerciante el año pasado por “administración fraudulenta”. En aquella oportunidad, Yoma señaló a Falco por haber recibido dinero de inversores de manera individual y no haberlo rendido dentro de la sociedad que ambos compartían.

El caso se encuentra en manos del fiscal de Delitos Económicos, Hernán Ríos.

El esquema del fraude

Según reconstruyó ese medio, los socios operaron a través de la firma Construtec, en donde ofrecían rendimientos del 2,5 % mensual en dólares a partir de la inversión inicial, lo que les permitió captar a varios inversores particulares durante su primer año.

Para ello, firmaban contratos de mutuo: el acuerdo consistía en recibir el dinero y “ponerlo a trabajar”. Si bien la actividad había sido concebida inicialmente como préstamos prendarios, luego derivó en la compraventa de vehículos e incluso en un proyecto para incursionar en el rubro inmobiliario.

Sin embargo, de acuerdo con los denunciantes, a partir de comienzos de 2025 dejaron de cumplir con los pagos comprometidos.

“Nos dio la sensación que jugaba para los dos lados. Porque, por un lado, (Falco) nos decía que era exempleado y que no sabía nada. Pero, por el otro, intentaba calmarnos para no denunciarlo y nos pedía que le diéramos tiempo a Yoma para que intentara devolvernos la plata”, aseguró un denunciante -quien eligió mantener su identidad en reserva- en diálogo con el medio local.

En sus redes sociales, el maratonista Ignacio Erario denunció haber sido otra de las víctimas de la presunta estafa, en la que aseguró haber perdido 28 mil dólares. Según relató, en 2024, al enterarse de que iba a ser padre, decidió invertir todos sus ahorros junto a su pareja con el objetivo de construir una vivienda.

El dinero fue entregado en el estudio jurídico Asesoría Legal S.A., en la ciudad de Mendoza, donde también funcionaba a su vez la financiera. De acuerdo con su testimonio, tanto su hermano como su padre ya habían invertido allí, lo que le generó confianza al momento de tomar la decisión.

“En su momento nos explicaron que las inversiones estaban sustentadas en créditos prendarios y inversiones inmobiliarias. El interés era alto, pero tampoco tanto como para sospechar Cuando llegó el momento de retirar el dinero en 2025, empezaron las excusas. De que la devaluación, que les habían liquidado los créditos, que necesitaban tiempo para ejecutar garantías prendarias. Y nada, nos pidieron tiempo”, explico en su descargo, publicado el 12 de marzo.

Ahora, a más de un año del plazo en el que debía retirar sus ganancias, el ganador de los 21k de Buenos Aires en 2023 y subcampeón de maratón sudamericano 2024 sostuvo que no recibió ninguna respuesta: “La verdad es que para nosotros es devastador porque fueron muchos años. Diez años de entrenamiento, de trabajo, de que cada vez que ganaba algo de las carreras lo ahorraba. Estoy lleno de frustración e impotencia, no dejo de preguntarme si fue mi culpa por haber confiado”.

Después de la publicación del video, el corredor recibió una intimación por parte de Yoma advirtiendo sobre una posible demanda por daños y perjuicios a su imagen y honor. Por su parte, los imputados sostienen que no se trató de una estafa, sino de un negocio que salió mal.