Un nuevo hecho en la investigación por el ataque en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal se produjo este lunes con la detención de un adolescente de 16 años, señalado por su presunto vínculo con el autor material del hecho. El procedimiento fue llevado a cabo por la Policía de Investigaciones de Santa Fe, la Policía Federal y la brigada especial antiterrorismo, tras 24 horas de vigilancia ininterrumpida.
La operación comenzó a gestarse a partir de indicios recabados en la carpeta judicial que orienta la Fiscalía Regional Nº5 de Rafaela, encabezada por Carlos Vottero. Los investigadores, tras seguir pistas que relacionaban al joven ahora detenido con el adolescente de 15 años, autor de los disparos en el colegio, organizaron un despliegue en la ruta nacional 11, a la altura de la localidad de Nelson, aproximadamente a 40 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe. El arresto se produjo en la vía pública, sobre la banquina, mientras el joven circulaba por la zona.
La vocera del gobierno provincial, Virginia Coudannes, confirmó la detención en conferencia de prensa y subrayó la participación articulada de la Policía de Investigaciones, la Fiscalía regional, la Policía Federal, y la presencia del gobernador de Santa Fe.
Coudannes explicó que la investigación, atravesada por la colaboración entre fuerzas provinciales y nacionales, explora la hipótesis de conexiones que “trascienden las fronteras de Santa Fe”, con posibles ramificaciones internacionales en análisis.

La audiencia imputativa, prevista para los próximos días, será el momento en el que los vínculos entre ambos menores quedarán expuestos formalmente. Según el director provincial de Investigaciones, Rolando Galfrascoli, “la relación surge a partir de las tareas investigativas” y será presentada en detalle ante la Justicia y los abogados defensores. Galfrascoli detalló que el operativo fue “un trabajo articulado, en conjunto y limpio”, reconociendo la dificultad que implicó el terreno y la incertidumbre sobre la reacción del joven seguido.
El adolescente de 16 años, considerado punible por la legislación vigente, quedó detenido bajo la figura de encubrimiento. La investigación sostiene que habría tenido conocimiento previo del ataque perpetrado por el otro menor en la institución educativa, hecho que terminó con la muerte de Ian Cabrera, de 13 años, y dejó a ocho estudiantes heridos.
El vínculo entre ambos adolescentes es parte central de la causa, que permanece bajo secreto de sumario y en la que se intenta determinar el grado de planificación y si existieron instigadores externos.
La investigación judicial cuenta entre sus elementos principales con la escopeta utilizada en el ataque, las municiones correspondientes y un kit para atentados, hallado en el domicilio del autor material, tras un allanamiento realizado por la Policía Federal Argentina.

En la vivienda se secuestraron, además, un pasamontañas y una remera con la leyenda “WRATH”, término en inglés vinculado simbólicamente a la masacre escolar de Columbine, ocurrida en Colorado en 1999. Estos objetos, junto con los registros de actividad en redes sociales del tirador, forman parte del material que los investigadores analizan para reconstruir el contexto y las motivaciones del hecho.
La suspensión de clases en la escuela Mariano Moreno se mantendrá mientras la institución permanezca bajo custodia judicial, un recurso indispensable para preservar la escena primaria del crimen y permitir el desarrollo de todas las diligencias periciales solicitadas por la Fiscalía.
La medida, según explicó Virginia Coudannes, está directamente vinculada al avance de la investigación, y el regreso a las aulas será determinado por el Ministerio de Educación de Santa Fe una vez que se considere agotada la recolección de pruebas.
Respecto al autor material del ataque, de 15 años, la causa judicial no persigue una sanción penal debido a su edad, ya que el nuevo Régimen Penal Juvenil aún no se encuentra en vigencia. El joven permanece alojado en un centro especializado para menores en conflicto con la ley, bajo la supervisión de su madre, mientras la investigación se centra en esclarecer el entorno que pudo haber influido en la planificación del ataque. El fiscal Luis Schiappa Pietra aclaró en conferencia que “no tenemos ninguna pretensión punitiva contra el chico porque es inimputable”.

La investigación pone especial énfasis en los vínculos virtuales y la actividad en redes sociales del adolescente, donde participaba en comunidades cerradas con mecanismos complejos de comunicación y ocultamiento de identidades. Los investigadores buscan determinar si estos lazos virtuales pudieron facilitar la preparación del ataque o si existieron instigadores externos con responsabilidad directa o indirecta.
El arresto del segundo menor y las medidas tomadas en torno a la causa reflejan la coordinación entre las fuerzas provinciales y nacionales, así como la prioridad otorgada al esclarecimiento de los hechos.
Los operativos realizados, lejos de limitarse a la detención física, forman parte de una estrategia integral de investigación que incluye la custodia de domicilios de los implicados y la preservación de la escena del crimen hasta completar el proceso judicial.
Por el momento, la instrucción judicial y las tareas de peritaje continúan bajo la órbita de la Fiscalía Regional Nº5 de Rafaela, mientras la causa sigue sumando elementos para determinar la magnitud y el alcance de los hechos ocurridos en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal.



