Comienza el juicio contra Abel Guzmán, el peluquero que mató de un tiro en la cabeza a un compañero

0
8

El juicio contra Abel Guzmán, el colorista de 45 años que mató de un tiro en la cabeza a Germán Medina, un compañero en la peluquería del barrio porteño de Recoleta donde trabajaba, comenzará este miércoles después del mediodía.

El debate se llevará a cabo en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 24, que programó tres audiencias: la primera tendrá lugar hoy desde las 13.30, la segunda será el 21 de abril a las 14 y la tercera el 29 de abril, también a las 13.30.

Guzmán llegó al juicio detenido en el Complejo Penitenciario Federal N° 1 de Ezeiza y enfrenta cargos de homicidio simple.

La fiscal general Ana Helena Díaz Cano llevará adelante la acusación, mientras que la defensa estará a cargo de los abogados Claudio Domingo Severino y Ricardo Alfredo Sanetti, quienes días atrás pidieron que no haya miembros de la prensa durante el debate. Los jueces le negaron la solicitud, aunque dejarán que estén de manera reducida.

Un crimen a sangre fría que quedó filmado

Eran las 20:02 del 20 de marzo de 2024 y la peluquería “Verdini”, ubicada en Beruti al 3017, ya había cerrado sus puertas al público. Cuatro empleados, entre los que se encontraba el dueño del lugar, tomaban una cerveza relajados en el salón, cuando vieron a Guzmán empuñar una pistola.

Quédense quietos porque les vuelo la cabeza a los cuatro”, fue la primera amenaza. Todos intentaron calmarlo. Fue en vano, porque Guzmán ya había tomado la decisión. Exactamente a las 20:08 asesinó a su compañero Germán Medina de un certero disparo en la cabeza.

La secuencia, que fue capturada por las cámaras de seguridad de la peluquería, se completó con Guzmán huyendo por una ventana. El peluquero permaneció prófugo durante 70 días hasta que fue capturado en el conurbano bonaerense y trasladado a la cárcel de Ezeiza.

Para dar con él, luego de 10 semanas de búsqueda, fue clave un testigo de identidad reservada que se comunicó con la línea de denuncias del Ministerio de Seguridad de la Nación y aportó datos para que la División Homicidios de la Policía de la Ciudad lo arrestara.

El asesino fue detenido en una propiedad ubicada en la calle Miserere, entre Roma y Leonardo da Vinci, a la que llegaron después de recibir los mensajes de Whatsapp del testigo, a los que accedió Infobae en aquel momento. “Hola. Soy el 2992. Te paso la dirección. Miserere 4881. Paso del Rey”, escribió el testigo.

Las pericias psicológicas y el móvil del crimen

Desde hace más de un año la justicia descubrió el verdadero motivo del asesinato y, además, cuenta con la pericia psicológica. Según el documento donde se evalúa la psiquis del homicida, Guzmán no presenta “síntomas psicóticos” ni signos de “descompensación”.

Además, expresa dos aspectos centrales: el imputado tiene “conciencia de su situación procesal” y posee el “juicio de realidad conservado”.

En este caso es totalmente imputable. Es decir, comprende lo que hizo. “Desde el punto de vista psicopatológico, se encuentra dentro de la normalidad psicojurídica”, expresa el documento.

En cuanto a las conclusiones, los profesionales de la salud mental aseguran que Guzmán “no presenta signos psicopatológicos que configuren un trastorno mental mayor o psicótico o de déficit cognitivo de alguna índole”. También destacan que tiene una buena adaptación al lugar de detención.

Según el procesamiento firmado por el juez Javier Sánchez Sarmiento, el motivo del crimen fue el uso de formol. Desde varios meses antes del homicidio, los compañeros de Guzmán se quejaban abiertamente de que el peluquero utilizaba ese producto prohibido y nocivo para la salud para hacer el alisado del cabello de sus clientes.

Básicamente, el cuestionamiento era por el olor nauseabundo y penetrante que quedaba en el ambiente y que no les permitía trabajar.

Quien más se quejaba por el uso de formol era Germán. Y el destinatario de los cuestionamientos era el dueño de la peluquería, Facundo Verdini, también cansado de la utilización del químico por parte de Guzmán.

Todo esto quedó expuesto en una conversación del chat grupal de trabajo del 24 de febrero de 2024, en donde Verdini y Medina le exigieron a Guzmán que cese con el uso de formol.

Guzmán luego de la detención

Primero, Verdini envió al grupo un video en donde aclaraba que la utilización de formol estaba vedada, en clara referencia a Guzmán, que era el único en usarlo. Ante esto, el acusado enfureció y le respondió: “Te olvidas de quién sos… siempre estuve y nunca te abandoné y te portas así conmigo. No quiero más, mañana te busco en la pelu y lo resolvemos mañana mismo”.

Verdini y Guzmán comenzaron a cruzar mensajes en un tono cada vez más elevado hasta que intervino Germán Medina, la futura víctima. “Hasta donde yo entiendo, se hace lo que el jefe dice y si no, patada en el tuje. Onda, ¿dónde se vio que se le hable así al que te paga el sueldo?”.

Este es el único antecedente que encontró la Justicia para intentar entender, aunque parezca imposible, el porqué del crimen.

“Sabemos que Guzmán estaba enojado, principalmente, con el dueño de la peluquería porque suponía que lo iba a echar. No entendemos por qué terminó asesinando a Medina. Quizás tenía intenciones de matar a los dos, pero luego del primer tiro se asustó y escapó”, intentó razonar una fuente del expediente.