
Una camioneta Mercedes-Benz GLE 400 modelo 2017, valuada en cerca de 60.000 dólares, se vio involucrada en un violento choque durante la madrugada del miércoles en el cruce de Avenida Kennedy e Islas Leones, en Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut. El impacto fue contra una Volkswagen Suran, en la que viajaba una mujer de 51 años, acompañada de una joven y un bebé de tres meses.
El caso, que en un primer momento parecía un accidente más, tomó un giro inesperado a medida que avanzaba la jornada. Con el correr de las horas, los agentes policiales lograron confirmar que el conductor de la Mercedes-Benz no era su propietario. Quien estaba detrás del volante resultó ser el sereno de una cochera ubicada en la calle 9 de Julio al 800.
El dueño del vehículo había dejado la camioneta estacionada en ese lugar el 6 de abril por la mañana. No volvió a saber nada del rodado hasta la madrugada del miércoles 8, cuando agentes de la Comisaría Mosconi se acercaron a su domicilio para informarle que la camioneta había sido secuestrada tras protagonizar un fuerte choque.
El segundo jefe de la Unidad Regional, Cristian Mulero, explicó a ADN Sur que el conductor fue demorado porque se encontraba bajo los efectos del alcohol al momento del accidente. Más tarde, la investigación permitió determinar que el hombre no tenía relación con la titularidad del vehículo.

“Trabajaba en un estacionamiento privado, donde el propietario dejó su camioneta. Esta persona, sin autorización del dueño del comercio, sacó el vehículo para efectuar tareas particulares”, detalló el jefe policial.
A raíz de esta situación, el propietario del estacionamiento radicó una denuncia por el robo del vehículo. Fuentes del caso señalaron que la investigación se centraba en establecer si el sereno solía incurrir en este tipo de conductas al margen de sus funciones habituales.
La mecánica del accidente fue investigada por la policía local. El choque ocurrió minutos después de la medianoche, cuando la Mercedes-Benz colisionó desde atrás a una Volkswagen Suran. En este último viajaba una familia, compuesta por una mujer de 51 años, acompañada de una joven y un bebé de apenas tres meses.
Producto del impacto, el conductor de la camioneta perdió el control y terminó chocando contra un Peugeot 208 que se encontraba estacionado en la zona.
Una ambulancia llegó al lugar y se dispuso el traslado preventivo del bebé al Hospital Regional. El personal de Tránsito realizó pruebas de alcoholemia a ambos conductores. Mientras la mujer al mando del Volkswagen Suran arrojó resultado negativo (0,00 g/l), el conductor de la Mercedes-Benz registró 2,12 g/l de alcohol en sangre.
Por disposición del Ministerio Público Fiscal, los vehículos involucrados quedaron secuestrados de forma preventiva, a la espera de la intervención del área de Criminalística. Las autoridades policiales continuaban reuniendo datos para esclarecer todas las circunstancias que rodearon el episodio.
Manejaba borracho y chocó contra dos autos y un móvil policial
Un hombre de 40 años fue arrestado en Guaymallén, Mendoza luego de verse involucrado en un accidente que afectó a tres vehículos, incluido un patrullero de la Policía. Al momento de la detención, las autoridades constataron que el sujeto tenía un nivel de alcohol en sangre muy superior al permitido.
El hecho tuvo lugar semanas atrás, en la calle La Pampa, entre Panamá y Félix Suárez, según reportó Los Andes. La alerta se originó por un llamado al 911 que informaba sobre un coche volcado tras embestir a varios autos estacionados en la vía pública.

El conductor manejaba un Renault Megane en sentido oeste cuando, de acuerdo con la versión policial, perdió el dominio del rodado. Al llegar a la intersección con Avellaneda, el individuo –identificado como K. M.– colisionó primero contra una camioneta Toyota Hilux que se encontraba estacionada. Después, en el intento de escapar, chocó contra un patrullero detenido en la zona. La secuencia continuó con un tercer impacto, en esta ocasión contra un Volkswagen Gol también estacionado, lo que provocó el vuelco del automóvil.
Debido al desorden generado, agentes de Tránsito Municipal acudieron al sitio y sometieron al conductor a un test de alcoholemia, que arrojó 2,60 g/l en sangre, muy por encima del límite legal. Esta cifra constituye una infracción a la Ley 9099, artículo 67 bis, que establece penas más severas ante elevadas concentraciones de alcohol. Por este motivo, la Justicia Contravencional ordenó la detención y traslado del hombre a una comisaría, donde se inició el proceso correspondiente por violar la normativa sobre conducción bajo los efectos del alcohol.



