El duro relato de un ex jugador de la selección argentina sobre cómo atravesó la grave enfermedad que sufrió su hija

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Wilfredo Caballero compartió el impacto que tuvo el diagnóstico de cáncer de retina de su hija Guillermina, entonces de cuatro años, en el año 2005. Justo después de ser transferido desde Boca Juniors al Elche de España, el ex arquero tuvo que suspender su carrera en franco ascenso durante seis meses para acompañarla con su tratamiento en Buenos Aires.

El ahora asistente técnico del Chelsea subrayó que lo más importante durante casi tres años y medio de tratamiento fue “la unión familiar, conseguir buenos médicos y una red de apoyo que diera tranquilidad. El club dio ese apoyo, entonces hizo que pudiera hacer las dos cosas, estar con la familia y trabajar de futbolista”. Caballero relató en el canal de YouTube La Matracaque la experiencia que exigió tanto esfuerzo psicológico como profesional.

“Eso implicó un gran trabajo mental, un gran trabajo psicológico, porque una persona a veces está preparada para jugar y competir, pero no para lidiar con otras cosas, con presiones y millones de cosas que existen hoy en día”, expresó Willy, que se formó en Boca, donde debutó profesionalmente, y también atajó en Elche, Arsenal de Sarandí (durante un paso a préstamo en el que afrontó el tratamiento de su hija), Málaga, Manchester City, Chelsea y Southampton..

Willy Caballero formó parte de la selección argentina que compitió en el Mundial de Rusia 2018 (AFP)

Tras aquel periodo, el ex guardameta observó una transformación personal: “Eso hizo que mi carácter se desarrolle de otra manera, para bien, porque me fortaleció y con eso me pude hacer más fuerte contra algunas críticas o cosas que suceden cuando jugás al fútbol o cuando hacés comentarios, reflexiones y demás”.

Vale recordar que Jorge Sampaoli lo convocó para la selección argentina de cara al Mundial de Rusia 2018 en el que hasta le concedió la titularidad. Luego del empate en el debut ante Islandia, Caballero quedó en el ojo de la tormenta por un grosero error que decantó en una goleada en contra ante Croacia y puso en jaque a la Albiceleste en la fase de grupos. Allí perdió la titularidad con Franco Armani y recibió miles de críticas de propios y ajenos. A los pocos meses de ese episodio, había contado: “Uno quisiera cambiar un montón de cosas pero no se puede, hay que convivir con lo que pasó. Sin duda que yo cometí un error pero son cosas que pasan, me pasó a mí y a otros varios arquero en el Mundial. El tema es que por la situación en la que estábamos se dio el inicio de una catástrofe a partir de mi error. Yo asumo la responsabilidad de lo que pasó: tratando de darle un pase a un compañero le pegué al piso pero fue un error, son cosas que suceden, me pasó a mí. Fue un golpe muy duro para todos y se dio en el peor momento».

Sobre su falta de posibilidades en Boca, el entrerriano recordó: “El arquero número 1 (Roberto Abbondanzieri) estaba en un altísimo nivel, me tocó jugar unos cuantos partidos que aprovechaba porque eso me llevaba a la selección juvenil, pero no cabía la oportunidad de defender el arco semana a semana porque el Pato no daba tregua. Su regularidad, fue muy convincente, muy bueno y un ejemplo también. Eso te hace pensar que a veces es mejor salir de un buen club, de una zona de confort e ir a otro lugar a pelearla, conocer otros jugadores y ganarte el pan día a día”.

SU ANÉCDOTA CON MARCELO BIELSA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE ATENAS 2004

Bielsa puso de titular a Willy Caballero en el Preolímpico, pero en los Juegos lo mandó al banco (AFP PHOTO ANTONIO SCORZA)

La frase del Loco en la Villa Olímpica. “Una vez le decía a otro entrenador ‘si usted mira alrededor, ¿no se da cuenta lo que pasa?’ Todos estaban esperando que dijera algo, entonces miramos alrededor. Y ahí dice ‘es toda gente sana, del deporte, no hay gente mala, no hay gente hija de puta’. Lo que hay en una carpa olímpica es algo real, es algo de gente que entrena y se prepara para llegar ahí. hay mucho esfuerzo, muchas cosas”.

Cómo tomó que le quitara la titularidad en el Preolímpico a los Juegos. “Lo entendí a Bielsa, es uno de los entrenadores más frontales que tuve. En el Preolímpico me dio una explicación a mí y a Germán (Lux). Él venía arañando la Primera División y jugando algunos partidos, para él fue doloroso no atajar, pero para los Juegos yo estaba sin jugar y él estaba jugando de titular, entonces era un poco injusto, por más que yo lo había hecho bien, que él no jugara. Siempre entendí las explicaciones de los entrenadores, a veces duelen y joden porque uno siempre quiere jugar, pero siempre las entendí”.