Un bebé está internado en estado crítico tras ser violentado durante meses y detuvieron a su padrastro

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Un niño lucha por su vida en el Hospital de Mendoza y su padrastro enfrenta cargos por intento de homicidio

La Justicia de Mendoza dispuso la detención de Cristian Gonzalo Fragapane Gómez, padrastro de un niño de 1 año y 9 meses que fue internado en estado crítico, por tentativa de homicidio calificado por alevosía. La decisión judicial surgió después de que el equipo médico detecte lesiones cerebrales compatibles con el síndrome de zamarreo, un cuadro asociado a episodios reiterados de violencia física ejercida sobre bebés y niños pequeños.

De acuerdo con la investigación dirigida por la fiscal de Homicidios Florencia Díaz Peralta, el episodio que motivó la denuncia se produjo el 10 de abril en una vivienda de Luján de Cuyo. La madre del niño y la pareja, Fragapane Gómez, quedaron sujetos a una orden de restricción luego de que el menor ingresara de urgencia al Hospital Humberto Notti.

El último parte médico resultó determinante para la causa: el equipo del hospital concluyó que las lesiones no respondían a patologías previas, como epilepsia, sino a sacudidas violentas. Además, los exámenes revelaron una fractura de varios meses de antigüedad, lo que para la fiscalía confirma un contexto de violencia sistemática. La fiscalía sostiene que el ataque se perpetró en un contexto de total indefensión de la víctima, lo que agrava la situación procesal del acusado.

La investigación apunta a reiterados episodios de maltrato en el entorno familiar y la justicia dispuso la detención del padrastro y la restricción de acercamiento para la madre (Imagen Ilustrativa Infobae)

El diagnóstico motivó la intervención inmediata de las autoridades para asegurar el resguardo y protección de los derechos del menor. El padre quedó a cargo del hermano mellizo del niño afectado, quien fue sometido a estudios médicos que descartaron lesiones. Por otro lado, la victima permanece en terapia intensiva, con pronóstico delicado. Las autoridades afirman que el proceso penal seguirá su curso mientras se monitorea la evolución clínica del menor y se reúnen más pruebas para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.

La causa

La fiscal de Homicidios Florencia Díaz Peralta imputó formalmente a Cristian Gonzalo Fragapane Gómez, padrastro del menor, por tentativa de homicidio calificado por alevosía, lo que podría derivar en una pena máxima de 15 años de prisión. La causa penal se inició luego de que el equipo médico detectó indicios claros de maltrato infantil en un cuadro de síndrome de zamarreo.

Hospital Pediátrico Dr. Humberto Notti donde fue internado de urgencia la víctima de 1 año (Google Maps)

El síndrome de zamarreo implica graves riesgos para la vida de los niños pequeños, ya que la fragilidad de sus estructuras óseas y musculares los hace especialmente vulnerables a secuelas neurológicas permanentes. Las autoridades médicas señalan que este tipo de lesiones no son accidentes domésticos habituales ni se relacionan con patologías como la epilepsia, ya que presentan un patrón característico y repetitivo.

Los padres del niño están separados y la custodia habitual recaía sobre la madre, quien convivía con el imputado. En la causa intervienen el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) y el Programa Provincial de Maltrato Infantil (PPMI), encargados del monitoreo y resguardo de la integridad de los menores involucrados.

La causa cuenta con el respaldo de informes médicos, testimonios de familiares y dictámenes de los equipos de intervención, elementos que sostienen la hipótesis de violencia familiar sostenida. El caso ha generado preocupación en el ámbito sanitario y judicial de Mendoza, donde se busca garantizar la restitución de derechos y el acceso a la justicia de las víctimas más vulnerables.

Además, se expuso falencias en la actuación de las autoridades, ya que el padre biológico del niño había realizado denuncias previas contra la madre y su pareja por presuntos episodios de maltrato. A pesar de estos antecedentes y de los señalamientos formales, no se implementaron medidas de protección efectivas para resguardar la integridad del menor. La falta de respuesta oportuna por parte de los organismos permitió la continuidad de una situación de violencia que derivó en el estado crítico del niño.