
El Gobierno nacional dispuso una actualización significativa en los montos y criterios del Plan Alimentar —ex Tarjeta Alimentar—, el principal beneficio alimentario del Plan Nacional “Argentina Contra el Hambre”.
La medida se oficializó mediante la Resolución 161/2026 del Ministerio de Capital Humano, publicada hoy en el Boletín Oficial. Así, quedó establecida una suba del 38 % en los valores vigentesy redefinieron los criterios de acceso para madres, padres y embarazadas que perciben asignaciones sociales. El pago continuará siendo mensual y el monto exacto dependerá de la cantidad de hijos y de la situación particular de cada familia, en consonancia con las disponibilidades presupuestarias y financieras del Estado nacional.
De acuerdo con lo dispuesto, la Prestación Alimentar se mantendrá como un complemento no remunerativo dirigido a hogares con niños, adolescentes, personas con discapacidad y embarazadas en situación de vulnerabilidad social. La acreditación se realiza a través de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), en articulación con otras políticas de asistencia e inclusión social.
A partir de la entrada en vigencia de la resolución, cada titular de la Prestación Alimentar recibirá un monto mensual, según la siguiente escala: quienes tengan un hijo percibirán $72.250; quienes tengan dos hijos cobrarán $113.299; y quienes tengan tres o más hijos recibirán $149.425. La normativa también contempla situaciones específicas, como embarazadas que perciben la Asignación Universal por Embarazo. a partir del tercer mes y padres de hijos con discapacidad, quienes acceden a los importes de acuerdo con la cantidad de hijos y los criterios de focalización establecidos.
Los nuevos importes y categorías buscan reforzar la protección social de los sectores más afectados por la vulnerabilidad económica y acompañar la mejora en los indicadores sociales que, según datos oficiales, muestran una reducción de la pobreza y la indigencia en el último año.

El ajuste en los montos de la Prestación Alimentar se fundamenta en el informe técnico de la Dirección Nacional de Programas Alimentarios, que analizó la evolución de la pobreza y la indigencia con datos del INDEC. Según el documento, la pobreza descendió del 38,1% en el segundo semestre de 2024 al 28,2% en el segundo semestre de 2025, mientras que la indigencia pasó del 8,2% al 6,3% en el mismo período.
De acuerdo con la evaluación oficial, la integración de la Prestación Alimentar a la Asignación Universal por Hijo fue determinante para la mejora de los indicadores sociales, en el marco de una estabilización macroeconómica que permitió recomponer el bienestar de los hogares argentinos.
El Gobierno considera que la continuidad y el fortalecimiento de la política alimentaria son esenciales para consolidar la reducción de la pobreza y garantizar la protección de los sectores más vulnerables. El gasto derivado de la medida será cubierto por las partidas presupuestarias vigentes, según lo establece la Ley N° 27.798 y la Decisión Administrativa N° 1/26.
La resolución fue impulsada con la intervención de las áreas técnicas y administrativas del Ministerio de Capital Humano, la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, y la participación de los organismos de control y auditoría correspondientes, en cumplimiento de la normativa vigente.
La actualización del Plan Alimentar representa, en palabras de los funcionarios, una medida central para asegurar el acceso a los alimentos y reforzar la protección social, en un contexto donde la mejora de los indicadores sociales es atribuida al impacto de las políticas públicas de seguridad alimentaria y asistencia a los hogares con menores recursos. La entrada en vigencia será a partir de mayo de 2026 y alcanzará a todos los beneficiarios que cumplan con los criterios definidos en la nueva normativa.



