Rescataron a más de 700 animales marinos exóticos en el Aeropuerto de Ezeiza que eran traficados desde África

0
4

Un intenso operativo en el Aeropuerto de Ezeiza logró decomisar más de 700 animales marinos exóticos que provenían directo desde Kenia. La operación fue realizada por la Brigada de Control Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, junto a la Dirección General de Aduanas y SENASA, con el apoyo de Fundación Temaikèn.

Según informaron fuentes de la investigación, se identificaron 102 especies en total, entre las que había peces cirujano, peces globo, peces león, peces mariposa, pulpos, cangrejos y estrellas de mar. Todos habían viajado desde África y habían permanecido durante varios días en la terminal de cargas; esto provocó que muchos de los especímenes llegaran muertos o en condiciones críticas.

El procedimiento se inició a partir de controles realizados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), que detectaron en la terminal de cargas del Aeropuerto Internacional de Ezeiza un envío irregular compuesto por 33 cajas con fauna silvestre. Los organismos provenían de Kenia y habían sido transportados por la compañía aérea Ethiopian Airlines.

El cargamento estaba destinado a un importador no registrado y carecía de la autorización correspondiente emitida por la Subsecretaría de Ambiente, organismo que actúa como autoridad competente en materia de ingreso de fauna al país. Desde que salieron de África hasta el momento del rescate, los animales permanecieron 120 horas encerrados en bolsas, dentro de las cajas de traslado.

Los animales permanecieron más de 120 horas encerrados en bolsas

Entre los ejemplares identificados se encontraba el pez león, una especie de origen asiático que ha colonizado arrecifes en el océano Atlántico, el Golfo de América y el Caribe, con registros de expansión hasta el nordeste de Brasil. Su presencia en nuevos entornos representa una amenaza directa para los ecosistemas coralinos y para las economías regionales que dependen de ellos.

La Ley Nacional de Conservación de la Fauna Silvestre n.° 22.421 establece que la importación de animales requiere autorización previa de la autoridad competente, que tiene la potestad de prohibir el ingreso de especies que impliquen riesgos ecológicos, económicos o sanitarios. Este tipo de ingreso clandestino expone a los ecosistemas locales a la introducción de organismos que podrían volverse invasores y alterar equilibrios ambientales establecidos.

La magnitud del decomiso obligó a Fundación Temaikèn —la única institución disponible en Argentina para recibir este tipo de organismos— a montar en pocas horas una estructura de rescate inédita dentro de sus instalaciones en Escobar. El operativo demandó más de 28 horas continuas de trabajo.

Decenas de especies que podrían representar un peligro para el ecosistema local llegaron al país

El equipo técnico y veterinario adaptó sistemas existentes y habilitó diez tanques adicionales con soporte de vida específico para organismos tropicales marinos. Para estabilizar a los animales, fue necesario incorporar sistemas de calefacción, filtración y acondicionamiento del agua. El operativo contó además con el apoyo de las organizaciones internacionales IFAW y SeaWorld & Busch Gardens Conservation Fund, que realizaron aportes destinados a la adquisición de equipamiento e insumos especializados.

Debido a que los animales viajaban en bolsas individuales, el equipo realizó más de 500 procedimientos de adaptación por goteo, uno por uno, para permitir una transición gradual a las nuevas condiciones del agua y minimizar el impacto fisiológico provocado por cambios bruscos de temperatura, salinidad y calidad ambiental.

A su llegada, los ejemplares fueron clasificados mediante un sistema de triaje preparado específicamente para este operativo. Mientras algunos profesionales trabajaban en la estabilización clínica de los animales más comprometidos, otros equipos se enfocaban en la identificación de especies, el conteo de individuos y el manejo diferenciado de ejemplares vivos y fallecidos.

Una morena listón azul, con sus vibrantes colores azules y amarillos, se muestra con la boca abierta en un acuario, lista para alimentarse.

“Muchos ejemplares fueron extraídos de ecosistemas de arrecifes y llegaron al límite de supervivencia, ya que permanecieron durante días dentro de bolsas y cajas de traslado hasta que pudo concretarse el rescate”, afirmó Cristian Gillet, director de fauna de Fundación Temaikèn. “Cada organismo necesitó procedimientos individuales de adaptación para reducir el shock asociado al transporte y aumentar sus posibilidades de sobrevida”, agregó.

Desde la fundación señalaron que este caso no es aislado: se trata del tercer decomiso de organismos acuáticos exóticos recibido por la institución en menos de un año, lo que da cuenta de una problemática en expansión vinculada a la demanda de fauna silvestre para el comercio ornamental y de mascotas exóticas.

La Subsecretaría de Ambiente de la Nación, a cargo de Fernando Brom, indicó que se rescataron 721 ejemplares vivos en total. Ahora, las autoridades evalúan el destino de cada uno en función de criterios técnicos, sanitarios y ambientales.