La versión del segundo detenido por el femicidio de Agostina: qué hizo la noche del crimen y su vínculo con Barrelier

0
8

Osvaldo Fassetta, el segundo detenido en la investigación por el femicidio de Agostina Vega

Osvaldo Fassetta lleva casi 24 horas detenido en el marco de la causa por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba. Desde su entorno dicen que está “devastado” y no comprende por qué lo acusan de encubrir el crimen.

Mientras se esperaba su declaración indagatoria, en diálogo con América TV, su abogado, Eduardo Medina Allende, reconstruyó los movimientos de su defendido y rechazó todas las sospechas que pesan sobre él.

El defensor detalló que el nuevo sospechoso vivía en la casa de Claudio Barrelier, el principal acusado, hacía menos de un mes. Se había mudado a raíz de un problema personal y fue el propio dueño quien le ofreció una habitación de ese domicilio ubicado en Juan del Campillo 878, en el barrio Cofico de la ciudad capital.

Medina Allende describió que ambos no eran amigos íntimos, aunque compartían la pasión por el club Instituto y se habían conocido por ese motivo. Incluso dijo que Fassetta cumplió sus 47 años recientemente y no invitó al festejo al ex empleado municipal.

El abogado Eduardo Medina Allende

Fassetta también conocía a la madre de Agostina, Melisa Heredia. De hecho, el mismo sábado de la desaparición de la menor todos -incluidos la víctima y Barrelier- coincidieron en un predio deportivo donde se jugó un partido de fútbol y en un cumpleaños de otra persona.

Al caer la noche ese sábado, Fassetta salió de la casa para trabajar en un kiosco. De acuerdo con el relato, estuvo en el local desde las 21 hasta aproximadamente las “cinco o seis” de la mañana. El abogado afirmó que hay cámaras de seguridad en una panadería al lado del kiosco que confirman este movimiento y que los investigadores tienen en su poder esas imágenes.

Después, siempre de acuerdo a su versión, la madre de Agostina se contactó con él para contarle que no encontraba a la adolescente, por lo que Fassetta decidió acompañarla a realizar la denuncia en la unidad judicial.

Luego de ello, se dirigió a la casa en Juan del Campillo para supuestamente higienizarse y descansar, aunque finalmente se encontró con un amigo y se quedaron tomando cerveza durante unas horas. En ese momento ocurrió algo más: notó que su cama tenía un acolchado diferente al que había dejado.

“Mi cliente refiere que no había nadie en la casa. Y cuando entra a su habitación, había un acolchado color claro sobre la cama, le llamó la atención porque él había dejado la cama tendida con unas colchas de gris oscuro», contó Medina Allende.

La casa donde ocurrió el crimen, según la investigación (Mario Sar)

Sobre la dinámica en la vivienda, el propio Fassetta relató en diferentes entrevistas que el ambiente era particular. Barrelier solía encerrarse en una habitación, escuchar música fuerte y no permitía que los demás entraran.

El abogado subrayó que su cliente nunca vio movimientos extraños ni situaciones violentas. También negó que Fassetta haya insistido con la hipótesis de un joven llamado Franco durante la búsqueda de la adolescente o que haya enviado un mensaje de relevancia a Melisa, como trascendió desde la familia de la víctima.

Ese supuesto mensaje decía: “No te preocupes, la nena está bien dormida”. El letrado puso en duda que exista.

En relación a la investigación, Medina Allende criticó la detención y sostuvo que su cliente entregó el lunes pasado el teléfono a la policía de manera voluntaria.

Por otra parte, aclaró que la presencia de rastros genéticos de Fassetta en la habitación se debe a que dormía allí y no a una participación en el crimen. Además, rechazó de plano que el detenido forme parte de la barra brava de Instituto y remarcó que solo es un simpatizante del club.

Agostina tenía 14 años

Para finalizar, volvió a cuestionar la actuación del fiscal y consideró que la detención fue una decisión tomada para mostrar avances en el expediente. “Los fiscales de Córdoba, en general, cuando no tienen nada que hacer, hacen algo para justificar que están haciendo y dictan prisión preventiva”, había disparado anoche.

“Me parece que, después de haber tenido demoras, como las 80 horas que pasaron para activar la Alerta Sofía o el tiempo que tuvo que esperar la madre para que le tomaran la denuncia, en el apuro están tratando de hacer algo”, insistió este viernes.

La fiscalía mantiene bajo secreto las actuaciones al menor por los próximos ocho días. Mientras tanto, la familia de la víctima sigue apuntando a que Barrelier no actuó solo y hubo más personas involucradas en el hecho.