Un ex futbolista de la selección de Alemania sorprendió al llegar a la final del Mundial de póker en Las Vegas

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El exinternacional alemán estuvo cerca de consagrarse campeón (Instagram: @wsop)

Las luces de Las Vegas iluminaron recientemente la trayectoria de Max Kruse, exjugador de la selección alemana, quien cambió los estadios de fútbol por las mesas de póker en la mayor cita mundial del sector. El alemán, conocido por su paso por equipos como el Borussia Mönchengladbach y el Wolfsburg, buscaba conquistar el Campeonato Razz de las Series Mundiales de Póker (WSOP), pero su sueño se vio frustrado en la etapa final.

La selección alemana celebró su debut en el Mundial con una victoria de 7-1 sobre Curazao en el Grupo E: el equipo se prepara para sus próximos encuentros ante Costa de Marfil y Ecuador en la fase de grupos, en paralelo al reto personal que el alemán afrontaba en las mesas de póker de Las Vegas.

Tabla final del Campeonato Razz de las Series Mundiales de Póker (Instagram: @wsop)

Kruse, con un historial de 14 partidos internacionales con Alemania, llegó a la ciudad estadounidense para medirse con los mejores jugadores del mundo. Su objetivo era claro: alcanzar el título y sumar un segundo brazalete de oro en la WSOP. El medio alemán BILD describió la experiencia inicial del deportista como una “auténtica pesadilla”: en la primera semana, no consiguió premios en ninguno de los torneos en los que invirtió sumas considerables.

La participación de Max Kruse en el Campeonato Razz de 10.000 USD se convirtió en el punto más alto de su aventura pokerística. El exfutbolista logró avanzar hasta la mesa final y, durante un breve momento, parecía que el título mundial estaba a su alcance. “¡Lo logramos! Hemos llegado a la mesa final. Esta noche a las 10 PM, hora alemana. Estoy tercero en fichas. El ganador del primer lugar se lleva la increíble suma de 357.000 USD”, celebró Kruse en sus redes sociales, en las que documentó su participación.

El torneo, sin embargo, pronto tomó un giro adverso. Aunque partía en una posición favorable, el alemán perdió rápidamente una gran cantidad de fichas y fue superado por otros competidores. En esta ocasión, el estadounidense Calvin Anderson, especialista en partidas mixtas, se coronó campeón y sumó su sexto brazalete de la WSOP, un logro histórico dentro del circuito profesional.

Max Kruse se despidió sexto y cobró 60.000 dólares tras alcanzar la mesa final en Las Vegas (REUTERS/Fabian Bimmer)

Kruse, por su parte, finalizó en la sexta posición tras ser eliminado por el noruego Tobias Leknes. Este resultado, aunque no lo consagró como campeón mundial, representó su mejor actuación en Las Vegas hasta el momento. El exfutbolista se llevó un premio de 60.000 dólares, superando su desempeño de 2016, cuando quedó a las puertas de la mesa final, en el puesto 13 del mismo evento.

La transición de Kruse al mundo del póker no es una casualidad. Su interés y habilidad han quedado demostrados en los últimos años. En 2022, consiguió su primer brazalete de oro en las World Series of Poker Europe, consolidando su perfil como jugador semiprofesional. Solo un año después, acumuló premios en nueve torneos y llegó a la mesa final en dos ocasiones, según reportó BILD.

El torneo en Las Vegas llegó en un momento de cambios para Kruse. Su paso por el TuS Dassendorf, donde jugó durante media temporada, terminó sin lograr el ascenso esperado. El desgaste de los constantes viajes entre Berlín y Hamburgo también influyó en su decisión de cerrar esa etapa, según subrayó el medio alemán.

La historia personal y deportiva de Kruse es extensa. Desde sus inicios en el SC Vier- und Marschlande, pasando por el Werder Bremen, St. Pauli y otros clubes alemanes, hasta su experiencia en el Fenerbahce de Turquía, el ex mediocampista ha sabido reinventarse fuera de las canchas. Incluso formó parte del equipo olímpico alemán en Tokio 2021, además de marcar cuatro goles en sus 14 apariciones con la selección nacional.

El exfutbolista con amplio recorrido en la Bundesliga sumó nuevos récords en las mesas de póker (REUTERS/Thilo Schmuelgen)

El interés de Kruse por el póker ha ido en aumento desde su primer contacto con las WSOP en 2016. Aquel año, aunque fue eliminado en el puesto 13, el jugador dejó claro que sus aspiraciones en el circuito eran serias. La reciente actuación en Las Vegas confirmó que, lejos de ser un simple pasatiempo, el póker representa para él una segunda carrera en la que puede competir al más alto nivel.

Los altibajos en el póker son habituales, incluso para los más experimentados. La primera semana de Kruse en las WSOP estuvo marcada por la frustración de no entrar en premios, a pesar de las fuertes inversiones realizadas. Sin embargo, la constancia y el enfoque lo llevaron a revertir la tendencia en el Campeonato Razz, donde superó a varios rivales de talla internacional y se posicionó entre los mejores.

El torneo, como destacó BILD, reunió a algunos de los especialistas más reconocidos en la modalidad Razz. La presencia de otro alemán, Philip Sternheimer, en la mesa final añadió emoción al desenlace, aunque fue eliminado antes que Kruse. El sexto puesto del exfutbolista fue el mejor resultado para un representante germano en esa edición.

La victoria de Calvin Anderson en el evento, con un premio de 357.000 USD y su sexto brazalete, marcó el cierre de un campeonato de alto nivel. Aunque Kruse no se llevó el título mundial, su progreso en el circuito de póker internacional sugiere que el futuro todavía le reserva más oportunidades para brillar fuera del césped.