
El piloto de carreras Ramiro De Bonis, de 28 años y oriundo de Ciudad Evita, logró destacarse en categoría TC Mouras, al alcanzar varios podios, tras el volante de un Chevrolet, primero, y luego de un Ford. Sin embargo, su nombre aparece ligado ahora a un intento de robo boquetero en un comercio de venta y reparación maquinaria agrícula de Junín.
Ocurrió a la 1.20 de la madrugada de este 15 de junio, día feriado, cuando un llamado al 911 alertó a la Policía sobre un Gol Trend blanco y tres hombres en inmediaciones de la Av. Dr. Benito de Miguel al 700.

Al ver el móvil de la comisaría 1ra, dos de los sospechosos huyeron en el auto, aunque lograron ser alcanzados por los agentes a pocos metros. En el camino, uno de ellos descartó un buzo, una campera y guantes.
Se trataba del piloto que, en ese momento, dio una identificación falsa: la de su hermano, Lionel Aquino, de 36 años, con quien había protagonizado otro hecho delictivo.
Sucede que en julio de 2019, De Bonis ya había sido noticia por un asalto a una de las residencias del country Saint Thomas de Canning, donde los hermanos habían alquilado una casa, desde 2017, y compartían con su madre y el padre de uno de ellos.
La víctima del robo, en el que participaron ladrones que ingresaron por el acceso principal en la Jeep Renegade de De Bonis, uno de ellos en el baúl, fue una vecina que se había ido de vacaciones y, al llegar, encontró su caja fuerte, que tenía dólares, pesos y euros, vacía.

Los hermanos tenían una coartada: mientras robaban a la mujer, ellos jugaban al padel. Sin embargo, permanecieron algunos días prófugos. Fueron imputados por “robo en poblado y en banda con arma”, que prevé una pena de 3 a 10 años de cárcel. Firmaron un juicio abreviado.
En 2021, el piloto -que tenía una agencia de autos- habló sobre su causa judicial. “Si tuviera pedido de captura, no saldría los domingos por la tele. Mi causa se está cerrando ya”, aclaró sobre su situación, ante algunas versiones que hablaban de una inminente detención.
“Estaba yendo al rolo y me paró un control policial normal. Y me saltaba una captura de 2019 por un hecho del pasado, una situación muy fea que me tocó vivir. Les mostré un papel del Juzgado que me dio mi abogado y automáticamente me dieron otro papel y me fui al rolo y después a trabajar”, contó en Clasificando por FM City Rock, en ese momento.

“Yo me rompo el lomo para hacer lo que me gusta y la gente te condena públicamente… La verdad es que eso me arruina. Pero hay que salir con la frente en alto y afrontar la situación”, remarcó y siguió: “Yo salgo adelante por mi familia, que se pone mal, y trato de calmar las aguas. Todos los comentarios de la gente que me quiere que escuché en estos días sobre lo que pasó fueron buenos. Eso para mí es suficiente. Después, lo que opine el resto la verdad que mucho no importa”.
El antecedente no figuraba en los registros policiales cuando fue detenido en Junín a causa del acuerdo judicial. Sí figura en los datos bancarios que tiene un alto riesgo de insolvencia.

En el vehículo en el que fue atrapado, De Bonis viajaba junto a Braian Rocchi, un joven de 31 años que vive en esa ciudad bonaerense pero quien pasó varios años en Tierra del Fuego, donde se desempeñó en una empresa de hervicidas y en una de las industrias de producción de tecnología, como celulares. También trabajo en el rubro de aires acondicionados.
Fuentes del caso indicaron que Rocchi, deudor irrecuperable para el sistema bancario, había estado detenido o demorado en diciembre de 2025 por otro intento de robo. Indicaron, además, que “traía autos de Chile para vender acá”.
En el Gol llevaban barretas, masas, cortafierros, pinzas una cámara endoscopica, auriculares con micrófonos, una escalera telescópica y guantes. Estiman que el objetivo era la caja fuerte del comercio agrícola.
Instantes después, los policías interceptaron en Av. Circunvalacion y Ruta Nac. 7, un Ford Fiesta Kinetic Blanco, sin patente, que intentó darse a la fuga.

En el auto iban, Rubén Darío Ariza, de 49 años, Juan Ramón Gamarra, de 54, Leandro Martínez, de 66, y Eduardo Leguizamón Oviedo, de 23. Les secuestraron varias herramientas, entre ellas, amoladoras, disco de cortes, baterías y guantes. También llevaban pasamontañas.
Los investigadores comprobaron que pertenecían a una misma organización que intentó aprovechar el feriado y la previa al partido de la Selección Argentina en Texas para cometer el golpe.

De acuerdo a las fuentes, Leguizamón vive en Bernal Oeste y no registra actividad comercial. Ariza, tiene una deuda de 40 millones y vive en Villa Domínico. Es el único casado del grupo delictivo y tiene hijos.
En tanto, Gamarra es de Avellaneda y se dedica al rubro del transporte. Martínez, por último, es jubilado. Los investigadores tendrán que averiguar cómo se relacionan entre todos. El análisis de los celulares secuestrados será clave en ese sentido.



