“Está todo solucionado”: Oneto y Burlando se reconciliaron al aire tras la pelea que tuvieron en el juicio por Maradona

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Durante la audiencia de este martes en el juicio por la muerte de Maradona, las luces se las llevaron el abogado Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna, y su par Francisco Oneto, defensor de Leopoldo Luque. Tuvieron una fuerte discusión con insultos y la tensión escaló al punto de que quedaron al borde de la agresión física.

Sin embargo, a las horas, durante la salida de los tribunales de San Isidro, los humos bajaron y la situación se calmó. Fue allí que, ante las cámaras, los abogados se dieron la mano y aclararon la situación.

Todo ocurrió durante una entrevista que Burlando estaba dando en América hasta que en un momento se cruzó nuevamente con Oneto, que comenzó a acercarse poco a poco. “El saludo de la paz”, dijo y se saludaron con un beso.

Francisco Oneto sostuvo que en el juicio por Maradona no hubo guerra ni rencores después del cruce con Fernando Burlando

“No hubo guerra, rispidez, nada más”, aclaró el defensor de Luque sobre lo que había ocurrido. Aseguró que no había rencores, aunque se negó a hablar con la gente del estudio o quedarse para hacer una nota.

Burlando, en cambio, decidió dedicarle unas palabras y Oneto se quedó para escucharlo. “Dejame decirte que aclaré la situación, sabían mucho de lo que había pasado en la audiencia. Aprovecho que está el doctor Oneto para aclararle: primero, que está haciendo un gran trabajo, que no es fácil lo que está haciendo para nadie que defiende encarar una tarea de estas características, y que está todo solucionado”, aseguró el abogado de Dalma y Gianinna.

La rivalidad entre ellos existe desde el comienzo del juicio por Maradona. Hasta ahora, la disputa giraba en torno a los papeles profesionales: Burlando representaba a las hijas de Diego Maradona, mientras que Oneto defendía al principal acusado por la muerte del exfutbolista. Pero este martes, la situación superó límites.

Todo comenzó con la declaración del testigo Julio Soria, custodio personal del Diez. Su testimonio fue esquivo y repleto de “no me acuerdo”. En ese marco, el abogado Burlando pidió a los jueces que advirtieran al testigo sobre las consecuencias del falso testimonio. Una solicitud que Oneto interpretó como una amenaza a Soria.

El representante de Dalma y Giannina murmuró que la amenaza no apuntaba al testigo. “Es a su cliente”, le dijo al defensor del neurocirujano. El cruce ocurrió mientras el custodio del Diez trataba de explicar un llamativo chat con el acusado.

La respuesta de Burlando abrió lo que parecía ser una discusión más con su antagonista. Oneto le replicó, el abogado de las hijas de Diego contraatacó y las chicanas se multiplicaron. La situación se caldeó con un comentario alusivo a la intimidad del defensor de Luque que lo sacó de sus casillas.

“Irrespetuoso. Que me lo diga afuera”, respondió Oneto. “Usted está mal de la cabeza”, insistió Burlando.

La discusión se desató tras el testimonio de Julio Soria, cuando Burlando pidió advertir sobre el falso testimonio y Oneto interpretó esa solicitud como una amenaza (Imagen Ilustrativa Infobae)

El defensor de Luque, más furioso que en ningún otro momento del juicio, se puso de pie y avanzó a los gritos hacia el escritorio de su colega. En ese pico de tensión, el tribunal ordenó un cuarto intermedio para bajar la temperatura.

Lejos de acatarlo, Oneto salió al pasillo y desafió a Burlando a continuar la discusión de frente. La situación ya era violenta, pero nadie intervino hasta que el abogado de Dalma y Giannina también apareció en el corredor. Detrás de ellos salieron unos cinco policías y todos los presentes en la sala.

Oneto y Burlando quedaron frente a frente. A su alrededor se formó un círculo de abogados, secretarios y periodistas que observaban la escena como si aguardaran una pelea a puños. Los policías custodiaban sin moverse.

La discusión subió de tono y rozó la agresión física. “Sos un gil”, le lanzó Burlando a Oneto, mientras inflaba el pecho con actitud desafiante. “Anda al bailando, payaso. Payaso de mierda”, le devolvió el defensor de Luque ante los ojos de todos.

El cruce a los gritos duró apenas unos segundos más hasta que el fiscal Cosme Iribarren sujetó a Oneto y lo persuadió de alejarse. Lo llevó hasta una sala ubicada detrás del tribunal, donde los tres jueces del TOC N°7 ya lo esperaban. Minutos después, Burlando también entró.