
Los vecinos del conurbano bonaerense que se trasladan diariamente a la Ciudad de Buenos Aires (CABA) para trabajar atraviesan una situación de incertidumbre tras el anuncio del cierre de una línea de colectivos que conecta ambas zonas.
Y es que la línea 148, perteneciente a la empresa El Nuevo Halcón, enfrenta desde hace meses dificultades económicas y conflictos gremiales. Según trascendió, la compañía mantiene deudas con alrededor de 500 empleados, que incluyen el aguinaldo de diciembre y salarios correspondientes a los primeros meses del año.
Se trata de un servicio clave para la movilidad de miles de pasajeros: conecta Plaza Constitución con San Francisco Solano, atravesando distritos como Quilmes y Florencio Varela.

“La empresa ya no tuvo manera de sostenerlo. Todo viene a raíz de los subsidios y las compensaciones que se recortaron”, sostuvo Leonel, uno de los delegados de los empleados, luego de que trascendiera el cierre de la línea.
En diálogo con Crónica TV, señaló que se dificulta la posibilidad de que el servicio sea absorbido por una sola empresa, ya que la línea cuenta con múltiples ramales: “No la van a poder agarrar completa, tiene que ser dividida entre varias”.
El delegado detalló que el salario básico de los empleados rondaba los 1.300.000 pesos, aunque “en mano” y “con viáticos” alcanzaba un promedio de entre 1.500.000 y 1.600.000 pesos. El monto variaba según la antigüedad de cada trabajador.
“El Halcón se siente de verdad. Muchos compañeros lloraban cuando escuchaban que el Halcón ya murió, que lo van a dividir y que ya no va a ser más el Halcón”, siguió.

Según detalló El Diario Sur, la empresa ya venía atravesando una fuerte caída en la cantidad de unidades en circulación y reiteradas medidas de fuerza por parte de los trabajadores. La situación terminó de definirse en las últimas horas, cuando las autoridades anunciaron el cierre de la firma y la decisión de vender su terminal para intentar saldar las deudas con el personal.
En ese marco, para afrontar los compromisos con unos 500 empleados, se resolvió poner en venta la terminal ubicada en la avenida 12 de Octubre 3610, en Quilmes.
Qué va a pasar con los recorridos
El medio local también indicó que el Grupo DOTA presentó una propuesta ante la Secretaría de Transporte para hacerse cargo del servicio. La iniciativa contempla que la empresa San Vicente opere los ramales que llegan hasta San Francisco Solano, mientras que Expreso Quilmes asumiría los recorridos que tienen como destino Florencio Varela.

De concretarse este esquema, alrededor de 380 trabajadores podrían conservar sus puestos, aunque la continuidad laboral quedará sujeta a que previamente se regularicen las deudas salariales pendientes.
En paralelo, también trascendió que la empresa Misión Buenos Aires -operadora de la línea 129 y vinculada al grupo Metropol- habría manifestado interés en hacerse cargo de algunos de los servicios que llegan a Florencio Varela.
Por otro lado, algunos recorridos que conectan con Quilmes aún no tienen una definición concreta y podrían quedar fuera del sistema en el marco de una eventual reestructuración del esquema de transporte.
En septiembre del año pasado, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) anunció la eliminación de la histórica línea de colectivos 90, que dejó de circular de manera independiente para fusionarse con la línea 151.
Según indicó en ese momento la administración porteña, la medida fue diseñada con el objetivo de “mejorar la eficiencia y la operatividad del servicio”. En ese marco, se implementó un nuevo esquema de funcionamiento: el ramal A pasó a cubrir el trayecto entre Constitución y Saavedra, mientras que el ramal B quedó asignado al recorrido entre el Barrio 21/24 y Saavedra.



