
Este lunes se reanuda el jucio por el femicidio de Mercedes Kvedaras, ocurrido en agosto de 2023, luego de haber tenido su primera audiencia el jueves pasado. El tribunal se prepara para la incorporación de nuevos testimonios después de haber escuchado a la madre de la víctima, María del Valle Jiménez de los Ríos, quien pidió para el único acusado la pena máxima.
A su vez, el Ministerio Público Fiscal de Salta (MPF) anticipó que el miércoles se llevará a cabo la reconstrucción de los hechos en la vivienda del barrio privado El Tipal, con la presencia de José Eduardo Figueroa, esposo de la víctima, sobre quien pesa una imputación por homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género. También estarán los peritos y las partes involucradas en el proceso.
El debate judicial, que investiga el crimen ocurrido el 4 de agosto de 2023, está encabezado por los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans, mientras que la acusación está a cargo de la fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, quien representa al MPF en un proceso que se prevé se extienda hasta el 4 de mayo y en el que se escucharán alrededor de 80 testigos.
En el inicio de la ronda de testimoniales, Jiménez de los Ríos declaró durante más de dos horas refiriéndose a su conocimiento sobre la relación que mantenía su hija con el acusado. Relató que no aprobaba el trato que Figueroa ejercía sobre ella y habló del día del hecho. Indicó que recibió un mensaje de audio de WhatsApp del acusado a las 08:52, mientras estaba trabajando. El mensaje, que duró 48 segundos, decía: “María, perdón, no aguantaba más. Ella hace mucho que elige a otros hombres”.

Fue en aquel momento en que la familia inició la búsqueda de Mercedes. La mujer habló con un hermano de la víctima quien le sugirió buscar ayuda médica. Ambos acudieron a la vivienda de la pareja, donde la empleada doméstica les informó que la casa estaba vacía. Al llegar, notaron que las llaves estaban puestas y que tanto la camioneta como la moto de Figueroa seguían en el lugar. En el interior, la computadora permanecía encendida y figuraba un turno de tenis programado para las 11:00 horas en el barrio.
Ante la ausencia de la pareja, los familiares consideraron que Mercedes podía encontrarse en el gimnasio o realizando actividad física en las inmediaciones. Mientras la madre de Mercedes intentaba contactarla sin éxito, otro hijo, desde Buenos Aires, rastreó el celular de Mercedes y detectó que la señal del dispositivo se encontraba en las cercanías de la casa del padre del acusado.
Durante la audiencia, el hombre decidió no declarar aunque sí se llevo a cabo la reproducción de un video tomado el 11 de agosto de 2023, con una declaración hecha por él. En el mismo decía: “no fue mi intención matarla” y reconstruyó su versión de la relación de pareja. De acuerdo con la acusación, Mercedes Kvedaras habría sido atacada físicamente y luego asfixiada dentro del baño de la casa. La hipótesis sostiene que, tras la agresión, el cuerpo fue trasladado fuera del domicilio.
Por otro lado, el imputado sostiene que hubo una discusión que derivó en un forcejeo, seguido de una caída en el baño y un desenlace que, según su versión, no fue intencional.
La autopsia determinó que Mercedes murió por asfixia mecánica mixta, producto de estrangulamiento y sofocación, y presentaba múltiples lesiones. La habían encontrado sin vida dentro del auto familiar, junto a Figueroa, quien presentaba lesiones de arma blanca en el cuello y en las muñecas. El acusado permaneció hospitalizado hasta que pudo recuperarse del estado crítico en el que se encontraba.



