“De alta peligrosidad”: quedó preso en el penal de Ezeiza el sicario acusado de los crímenes en Recoleta y Pilar

0
3

El presunto sicario uruguayo Rodolfo Nicolás Caraballo Escobar, acusado de los homicidios de Fabián Sturm Jardón, en Recoleta, y Marcelo Nicolás González Algerini, en Pilar; fue indagado este lunes por el juez federal de Campana Adrián González Charvay y luego fue trasladado por una fuerte custodia de grupos especiales de PFA y del Servicio Penitenciario Federal (SPF) al penal de Ezeiza, donde quedó alojado como un “detenido de alta peligrosidad”, indicaron fuentes del caso a Infobae.

El dispositivo de seguridad desplegado para el traslado de Caraballo Escobar hacia el juzgado de Campana, y luego al Complejo Penitenciario Federal N°1 de Ezeiza, activó un operativo que involucró a 35 efectivos, 7 móviles y 5 motos, en una muestra de la importancia que las autoridades asignaron al movimiento de un perfil considerado de extrema peligrosidad.

Las órdenes de los traslados de Caraballo Escobar emanaron del Juzgado Federal de Primera Instancia de Campana, encabezado por el juez Charvay, y se coordinaron con distintas divisiones de la PFA y del SPF: la lista incluyó al Grupo de Operaciones Motorizadas Federales (GOMF), Operaciones GEOF, Unidad Cuerpo de Policía Montada, Grupos Especiales GE-1 y el Departamento Tecnológico de Video Operativo, entre otras áreas especializadas.

Hay que recordar que Caraballo Escobar optó por no declarar frente a la autoridad judicial este lunes por la mañana cuando fue indagado. “No realizó gestos ni dijo palabras de más. Se mostró muy autocontrolado y tranquilo”, indicaron fuentes consultadas por el medio.

Rodolfo Nicolás Caraballo Escobar, custodiado

La investigación atribuye a Caraballo Escobar la presunta autoría en los asesinatos de Fabián Sturm Jardón y Marcelo Nicolás González Algerini, ambos de nacionalidad uruguaya, ocurridos en Recoleta y Pilar.

Además, la causa incluye cargos por robo, falsificación de identidad y alteración de la numeración de un arma de fuego Glock calibre 9×19 mm, que habría sido utilizada en los ataques. El expediente señala que el acusado habría robado la riñonera de Sturm Jardón, así como falsificado una cédula de identidad uruguaya y manipulado el arma homicida.

El juez González Charvay dispone ahora de un plazo de 10 días hábiles para definir la situación procesal del detenido, mientras Caraballo Escobar permanece alojado en una celda de alta seguridad.

El pasado criminal

El periplo judicial y policial de Caraballo Escobar comenzó en Montevideo, donde cumplía una condena por coautoría de homicidio y posesión de arma de fuego. En agosto de 2022, escapó de la Unidad N°4 ocultándose en un contenedor de residuos durante tareas de limpieza.

La fuga motivó la emisión de una Notificación Roja por parte de la Oficina Central Nacional (OCN) Interpol Montevideo, lo que activó su búsqueda internacional. Las pesquisas identificaron que se refugió en Brasil, aunque permaneció fuera del alcance de las fuerzas de seguridad durante varios meses.

En 2023, Caraballo Escobar ingresó a la Argentina utilizando una identidad falsa, a nombre de otro recluso uruguayo, Joaquín Andrés Amoros Sanguinetti. Durante un tiempo, logró evadir la vigilancia, hasta que los hechos delictivos en Pilar y Recoleta reactivaron su persecución.

El 12 de octubre de 2024, Marcelo Nicolás González Algerini fue acribillado en el barrio La Lonja, partido de Pilar, en lo que las fuentes describieron como un ataque con sello mafioso.

Una camioneta Jeep Renegade con patente falsa se posicionó junto a la Chevrolet Tracker de la víctima, y el tirador disparó al menos diez veces con una pistola 9×19 mm equipada con supresor de sonido y numeración erradicada. Entre seis y nueve proyectiles impactaron en el cuerpo de González Algerini. El asesino huyó en el vehículo, que luego fue abandonado en el barrio Los Tilos.

Dos meses después, el 12 de diciembre, la violencia se trasladó a la ciudad de Buenos Aires. A las 00.51, Fabián Sturm Jardón fue ejecutado frente a un kiosco de la calle Paraguay al 2900, en Recoleta. Según la causa, Caraballo Escobar descendió de una Volkswagen Suran y disparó siete veces por la espalda a la víctima, en un ataque captado por una cámara de seguridad.

Tras apropiarse de la riñonera de Sturm Jardón, escapó a pie hasta la calle Agüero, donde abordó un Fiat Cronos para luego desaparecer. Dentro del vehículo, la Policía halló guantes y el arma utilizada en el crimen, una Glock 9×19 mm con supresor y numeración borrada.

Previo a estos hechos, el 25 de septiembre de 2024, Caraballo Escobar fue blanco de un ataque en su domicilio de Derqui, Pilar, cuando una Jeep Renegade se acercó y uno de sus ocupantes disparó al menos diecisiete veces, sin lograr herirlo. Fuentes de la investigación interpretaron el episodio como una advertencia interna dentro del entramado criminal en el que se movía el acusado.