Detuvieron a uno de los imputados por el femicidio de la joven encontrada en un ropero en Córdoba

0
6

Milagros Micaela Basto tenia 22 años y era madre de un nene

Milagros Basto era una joven de 22 años de la provincia de Córdoba que había desaparecido en 2024. El año pasado, encontraron su cuerpo en un ropero y desde entonces la familia de la víctima busca justicia.

El miércoles 11 de marzo, la policía detuvo a uno de los hombres imputados que estaba prófugo desde julio de 2025. Jorge Javier Grasso fue detenido en la ciudad de Tartagal, provincia de Salta. Se encuentra acusado de encubrimiento agravado.

El hallazgo del cadáver de la víctima sucedió cuando unos trabajadores de una construcción se dieron cuenta del fuerte olor proveniente de un departamento, ubicado en la calle Buenos Aires al 300.

Los restos de una mujer de unos 30 años fueron encontrados en el departamento que alquilaba el ex policía Horacio Grasso

En este mismo inmueble donde encontraron a Milagros, residía Horacio Antonio Grasso quien estaba cumpliendo prisión domiciliara. Horacio es un ex policía y hermano de Javier Grasso, imputado por el femicidio de la joven.

La Gendarmería Nacional realizó la detención de Javier en el norte de Salta. La fiscalía, a cargo de José Bringas, había ordenó una captura internacional desde el año pasado.

Las acusaciones y los antecedentes de los imputados

Las acusaciones surgen luego de que al forzar el acceso, los agentes encontraron un armario sellado con cemento. Rompieron la estructura y, en su interior, hallaron el cuerpo de una mujer en posición sentada, atada con un cable y envuelta en mantas. Las pericias forenses permitieron, el 14 de agosto, corroborar que se trataba de Milagros Basto, desaparecida desde mediados del año anterior.

Horacio Grasso tuvo que regresar a la cárcel tras el crimen de Milagros ya que el ex policía había sido condenado por el asesinato de un niño en 2007. En los últimos años, el hombre de 27 años estaba cumpliendo su años en prisión domiciliaria, benefició que no respetó.

Horacio Grasso, el principal imputado por el femicidio de Milagros (Fuente: Perfil)

Durante el mes de febrero, Horacio fue acusado por un familiar que aseguró ser atacada en 2021 en el mismo departamento en el que fue hallada Milagros. La Fiscal Ingrid Vago lo acuso de “abuso sexual con acceso carnal calificado por el vínculo y por el uso de estupeciente”.

Actualmente, fue otra vez imputado por el delito de homicidio en el marco de violencia de género. Según las fuentes policiales, con la suma de las imputaciones, la pena podría ser perpetua.

Por otro lado, Jorge Javier Grasso también tiene antecedentes problemáticos en paralelo al crimen de Milagros, en el que está denunciado por encubrimiento agravado. Además, está acusado por espiar por cerraduras y acoso a sus vecinos en un edificio de Avenida Colón.

Javier Grasso, involucrado en el crimen de Milagros y acusado de encubrir el homicidio cometido por su hermano

En 2024 también lo detuvieron por el robo de un bolso que contenía 12 mil dólares en Paraguay. Fue deportado para Argentina y finalmente volvió a Córdoba.

El pedido de Justicia de la madre de Milagros Basto

Luego de que la justicia confirmó la identidad de los restos que se habían encontrado en el ropero, habló la mamá de Milagros Basto para reclamar por su hija: “Queremos que se haga justicia por su muerte, creo que ningún ser humano merece morir de esa forma”.

Mauricia, la mamá de la joven, dijo en diálogo con ElDoce.TV: “Pasamos con ella muchos momentos lindos. Como familia queremos justicia por ella porque es muy triste de la forma en la que terminó”.

Según las declaraciones, Milagros fue abandonada por su madre biológica a los tres meses de vida. “La criamos lo mejor que pudimos, le dimos amor, cariño, como a nuestros hijos”, aseguró Mauricia.

Además señaló que la joven tuvo que atravesar momentos complicados: “Consumía desde chica y tampoco terminó sus estudios obligatorios”. Frente a los problemas de consumo, el vínculo comenzó a debilitarse con el tiempo.

“Pasó cosas muy duras, pero yo siempre le decía que las puertas de mi casa estaban abiertas”, reiteró la mamá de Milagros.