
El 8 de marzo, el mundo conmemora el Día Internacional de la Mujer, una jornada que simboliza más de un siglo de lucha colectiva por la igualdad de derechos y la equidad de género. Esta fecha recuerda la persistencia de millones de mujeres que, a lo largo de la historia, enfrentaron contextos de discriminación, explotación y violencia, y lograron avances significativos en el acceso a derechos políticos, laborales y sociales. El 8 de marzo no es una celebración, sino una fecha de reivindicación y memoria que visibiliza las desigualdades que persisten y la urgencia de políticas transformadoras.
El Día Internacional de la Mujer reúne reclamos por igualdad salarial, condiciones laborales dignas, acceso a la justicia y el fin de la violencia de género. La jornada se ha convertido en un llamado a la acción global, impulsando marchas, paros y manifestaciones en decenas de países.
La consigna de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para este 2026 enfatiza la importancia de la justicia y la protección de los derechos de todas las mujeres y niñas.
Por qué el 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer
El origen de esta fecha está vinculado a las luchas de mujeres trabajadoras en el siglo XIX. En 1875, obreras textiles de Nueva York salieron a las calles para exigir mejores salarios y reducción de la jornada laboral. La brutal represión causó la muerte de 120 mujeres, lo que marcó un antecedente en la historia de la organización obrera femenina.

El 8 de marzo también recuerda tragedias laborales que evidenciaron la falta de derechos básicos. En 1908, un incendio en la fábrica Cotton de Nueva York causó la muerte de más de 130 trabajadoras, que protestaban encerradas en el edificio. Tres años después, el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist, también en Nueva York, provocó 149 muertes, la mayoría mujeres. Las puertas cerradas con llave imposibilitaron la huida. Estos hechos provocaron cambios en la legislación laboral estadounidense y el fortalecimiento de los sindicatos.
Durante las primeras décadas del siglo XX, las protestas de trabajadoras se multiplicaron, con consignas como “Pan y Rosas”, que sintetizaba la demanda de justicia salarial y el derecho a una vida digna. Movimientos feministas en Europa y América Latina impulsaron la lucha por el derecho al voto y el reconocimiento de los derechos políticos y sociales de las mujeres.
Desde cuándo se celebra el Día Internacional de la Mujer
La institucionalización de la fecha fue el resultado de décadas de organización y resistencia por parte de las mujeres. En 1910, la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague, adoptó la propuesta de la activista alemana Clara Zetkin de establecer una jornada anual de lucha por los derechos femeninos. El 19 de marzo de 1911, cientos de miles de mujeres marcharon en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza para exigir sufragio, condiciones laborales dignas y el fin de la discriminación.
En 1917, en plena Primera Guerra Mundial, una huelga de trabajadoras textiles en Petrogrado (hoy San Petersburgo) desencadenó la abdicación del zar en Rusia y la concesión del voto femenino. El 23 de febrero del calendario juliano, equivalente al 8 de marzo del calendario gregoriano, se consolidó como referencia internacional.

El reconocimiento oficial del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer llegó en 1975, cuando la Asamblea General de la ONU institucionalizó la fecha en el marco de la “Década de la Mujer”. Dos años después, en 1977, la organización invitó a los Estados miembros a adoptar la conmemoración y promover la participación plena de las mujeres en la vida social, económica y política.
En Argentina, la fecha adquirió renovado impulso desde 2015 con la irrupción del movimiento “Ni Una Menos”, que visibilizó la problemática de los femicidios y la violencia machista. Acciones como el Paro Internacional de Mujeres en 2017, replicadas en más de cincuenta países, consolidaron el 8 de marzo como una jornada de movilización y reclamo global.
El lema de la ONU para 2026
La ONU definió el lema de 2026 como “Rights. Justice. Action. For ALL Women and Girls” (“Derechos. Justicia. Acción. Para todas las mujeres y niñas”). El foco está puesto en la eliminación de barreras legales y sociales que impiden que mujeres y niñas ejerzan plenamente sus derechos. El llamado es a reformar leyes discriminatorias, fortalecer sistemas de protección y erradicar prácticas que perpetúan la desigualdad.
Según la ONU, aunque los derechos de las mujeres tienen reconocimiento internacional, el acceso a la justicia sigue siendo profundamente desigual. Este año, la conmemoración oficial se realizará en Nueva York, en el marco de la 70ª sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, con la presencia de líderes, organizaciones y representantes de la sociedad civil que debatirán estrategias para avanzar.

La consigna de 2026 destaca que ningún país ha cerrado completamente la brecha legal entre mujeres y hombres. Las desigualdades persisten en el acceso al trabajo, la salud, la educación y la justicia. El lema invita a pasar de las declaraciones a la acción y a fortalecer la rendición de cuentas.
La ONU subrayó la importancia del empoderamiento de la próxima generación, considerando que las mujeres jóvenes y las niñas adolescentes serán protagonistas de los cambios estructurales.



