
Al igual que sucedió el viernes y el sábado, se espera un domingo a pleno sol y con temperaturas que alcanzarán una máxima de 31 grados en el Área Metropolitana de Buenos Aires, que seguirá atravesando jornadas típicamente veraniegas durante el inicio de la semana.
El Servicio Meteorológico Nacional anticipó que las condiciones de tiempo estable se mantendrán al menos hasta el martes, con cielo parcialmente nublado y marcas térmicas elevadas, lo que prolongará el ambiente caluroso en la región.
Para el lunes se espera un escenario muy similar al del domingo, con una máxima nuevamente cercana a los 31 grados y una mínima de 22, sin probabilidad de precipitaciones. El viento leve del sector norte continuará favoreciendo el ingreso de aire cálido, por lo que la sensación térmica podría mantenerse alta durante gran parte del día.
El martes, en tanto, el calor no dará tregua. La temperatura máxima podría trepar incluso hasta los 33 grados, en otra jornada con nubosidad variable pero sin lluvias previstas. De esta manera, el buen tiempo seguirá dominando el panorama en el AMBA, ideal para actividades al aire libre aunque con un ambiente cada vez más pesado.
Sin embargo, el cambio en las condiciones comenzaría a notarse hacia mitad de semana. Según el pronóstico oficial del SMN, la lluvia llegaría recién el miércoles, cuando aumenten las chances de tormentas aisladas. Para esa jornada se prevé una probabilidad de precipitaciones de entre el 10 y el 40 por ciento, con posibles chaparrones durante la mañana y la tarde. A pesar de la inestabilidad, las temperaturas seguirán siendo elevadas, con una máxima estimada en torno a los 32 grados y una mínima de 24.

De este modo, tras varios días consecutivos de calor y sol, el AMBA recién podría tener un respiro parcial a partir del miércoles, cuando la llegada de tormentas marque el primer quiebre en esta seguidilla de jornadas típicamente veraniegas. El mal clima podría extenderse hasta el jueves.
Cómo estará el clima en el interior del país
Un nuevo cambio en las condiciones meteorológicas comenzará a sentirse en gran parte del interior del país a partir de este domingo, con el avance de un frente frío que traerá tormentas y chaparrones en distintas regiones.
Luego de varios días dominados por el calor intenso, la semana se perfila mucho más dinámica, con alternancia de temperaturas elevadas, episodios de inestabilidad y el ingreso sucesivo de sistemas frontales.
Durante el domingo, el viento norte se afianzará en amplios sectores del territorio nacional y contribuirá a un nuevo ascenso térmico. Las mínimas y máximas se ubicarán entre 3 y 5 grados por encima de las registradas el sábado, lo que permitirá que las temperaturas vespertinas vuelvan a acercarse a los 35 grados en extensas zonas que abarcan desde el norte de la Patagonia hasta el norte argentino. Este escenario mantendrá un ambiente plenamente veraniego, con calor sostenido en gran parte del interior.

Sin embargo, en paralelo al aumento térmico, un frente frío comenzará a avanzar desde el oeste con una orientación predominante de sur a norte. Este sistema provocará el desarrollo de tormentas y chaparrones en sectores de la Patagonia, Cuyo y la región pampeana. La inestabilidad se iniciará en el oeste y se desplazará progresivamente hacia el este a medida que avance la jornada, marcando un cambio temporario en las condiciones del tiempo, aunque sin un descenso térmico significativo.
El lunes, las tormentas continuarán avanzando hacia el centro del país. En la provincia de Buenos Aires tenderán a perder organización, mientras que en regiones más al norte podrían mantenerse con mayor intensidad, especialmente en provincias como San Luis, La Rioja y Córdoba.
Además, este frente actuará como un factor adicional para reactivar la convección nocturna en el NOA, una situación que requerirá seguimiento durante los próximos días por el potencial desarrollo de eventos fuertes.
Luego de un mejoramiento temporario, el calor volverá a reforzarse el martes, con temperaturas nuevamente elevadas en gran parte del país.
No obstante, el alivio será breve: hacia el miércoles se espera el ingreso de un nuevo frente frío que provocará un leve descenso térmico en el norte de la Patagonia y la franja central, además de reactivar tormentas aisladas con acumulados desparejos.



