
Una vez más, el uso de celulares en las cárceles y las estafas realizadas por presos desde sus propias celdas vuelven a ser el núcleo de una investigación judicial. En este caso, el escenario fue el penal bonaerense de Magdalena, donde en las últimas horas se realizó un allanamiento por una causa de fraude que tuvo como víctima a un hombre de 73 años, quien transfirió dinero para alquilar un falso alojamiento en Mar del Plata. El presunto estafador sería un condenado por doble homicidio: Rubén Andrés “Chashy” Grasso.
El expediente comenzó con la denuncia de la víctima, quien contó que todo inició cuando buscó alquilar un departamento en la zona de Playa Varese para vacacionar con su familia. Luego de contactarse con un supuesto propietario, transfirió una suma de dinero en moneda nacional y remitió documentación personal, incluyendo copia de su DNI y datos de su vehículo.
Sin embargo, al llegar al lugar pactado junto a sus familiares, constató que el inmueble nunca había sido ofrecido en alquiler y que el supuesto locador había bloqueado todas las vías de comunicación. La maniobra se encuadraba perfectamente dentro de las modalidades de fraude digital que crecieron en los últimos años.

La investigación del hecho estuvo a cargo del fiscal Patricio Ferrari, de la UFI Ciberdelitos de Zona Norte, quien recientemente había hecho un pedido para que se prohiban los celulares en las cárceles.
En el marco de esta causa, el funcionario judicial, junto a la DDI local, hizo un exhaustivo análisis de cuentas bancarias, registros de transferencias y comunicaciones telefónicas.
Según explicaron fuentes del caso a Infobae, esas tareas condujeron a la identificación del presunto autor: Rubén Andrés Grasso, de 43 años, quien permanece alojado en la Unidad Penitenciaria N° 28 de Magdalena bajo condena de prisión perpetua por el doble homicidio del mago “Alex” y su novia, ocurrido en 2019 en San Fernando.
Las fuentes detallaron que Grasso, utilizando teléfonos celulares y cuentas bancarias apócrifas, habría continuado con la comisión de ilícitos desde el interior del penal.

Así, en las últimas horas, se ordenó un allanamiento del pabellón 2A, celda 9, a cargo de la DDI de San Isidro, donde se secuestró un teléfono celular considerado pieza clave para la causa.
Ahora, el dispositivo incautado será sometido a peritajes, con el objetivo de reconstruir la operatoria empleada y determinar la posible existencia de otras víctimas en hechos similares.

El doble homicidio que cometió el ahora acusado de estafas
Rubén Andrés Grasso, de 43 años, cumple prisión perpetua en la Unidad Penitenciaria N° 28 de Magdalena por el doble homicidio de Leonardo Fernández y su novia, Jéssica Cigola.
El crimen tuvo lugar en octubre de 2019, cuando Fernández, quien trabajaba como mago y se presentaba como “Alex ilusionista”, y su pareja fueron encontrados muertos en una casa de la localidad de San Fernando.
Según la investigación, el móvil del crimen fue el “dinero fácil” proveniente de la venta de droga, la falsificación de dólares y las estafas con tarjetas. De acuerdo a la causa, Grasso junto a un cómplice concretaron el plan porque creían que el ilusionista guardaba dos millones de dólares en una vivienda del barrio porteño de Parque Patricios. Sin embargo, ese dinero nunca fue encontrado.
Por el hecho Grasso fue a juicio y confesó los homicidios. Lo condenaron a prisión perpetua y lo alojaron en el penal de Magdalena, donde ahora lo allanaron tras quedar envuelto -nuevamente- en una causa de estafas.

En la causa por el alquiler ficticio en Mar del Plata, interviene la Unidad Fiscal de Investigación de Ciberdelitos Zona Norte, cuyo titular solicitó el allanamiento y el secuestro del teléfono celular hallado en la celda del imputado. El avance de las investigaciones busca determinar si el imputado actuaba de manera individual o formaba parte de una organización más amplia dedicada a la estafa digital desde contextos carcelarios.



