El avance de los incendios forestales en la Patagonia, más precisamente en la provincia de Chubut, podría encontrar algo de alivio con la llegada de lluvias en Cholila, Epuyén y Lago Puelo. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se esperan precipitaciones y descenso de temperaturas desde este lunes y hasta el miércoles, aunque también se esperan vientos intensos que mantienen la alerta en la región.
De acuerdo con los datos meteorológicos, el pronóstico para Cholila indica una probabilidad de precipitaciones de hasta 70% durante la tarde y la noche de este lunes, con temperaturas máximas de 20°C y mínimas de 14°C. El viento soplará entre 32 y 50 kilómetros por hora (km/h), con ráfagas que podrían alcanzar los 78 km/h. Epuyén y Lago Puelo presentan condiciones similares, con lluvias persistentes y valores térmicos máximos de 20°C y ráfagas de viento superiores a 78 km/h en las primeras horas de la semana. Además, el organismo señaló que para este día rige una alerta amarilla por lluvias en el sur de la provincia chubutense.

El martes, la situación climática continuará marcada por lluvias moderadas a intensas en las tres localidades. Las temperaturas descenderán hasta los 13°C y el viento se mantendrá fuerte, con ráfagas que rondarán los 59 km/h. Las precipitaciones seguirán presentes durante la noche, lo que podría contribuir a humedecer el terreno y frenar la propagación del fuego. El miércoles, el clima se mantendrá inestable, con lluvias aisladas y temperaturas máximas de 12°C y mínimas de 7°C.

A partir del jueves se prevé un cambio en las condiciones meteorológicas. La probabilidad de lluvia disminuirá notablemente y comenzarán a registrarse cielo parcialmente nublado. Las temperaturas en Cholila, Epuyén y Lago Puelo se mantendrán frescas, con máximas de 14°C y mínimas de 7°C. El viernes marcará el regreso de condiciones estables, con cielo despejado y temperaturas que treparán a los 18°C. El fin de semana se anuncia con estabilidad, máximas de 20°C el sábado y descenso a 12°C el domingo, cuando se esperan nuevas ráfagas de viento cercanas a los 78 km/h.

El clima para Neuquén y Río Negro
Otras de las provincias afectadas por los incendios son Neuquén y Río Negro, específicamente en el área del Parque Nacional Nahuel Huapi. La región enfrenta una semana marcada por la llegada de lluvias intensas y un marcado descenso térmico, según los datos meteorológicos vigentes hasta el próximo domingo.
De acuerdo con el parte climático, la región inició la semana con probabilidad de lluvias que oscila entre el 40% y el 70% desde la tarde del lunes hasta la noche del miércoles. Las temperaturas máximas se sitúan en 21°C el lunes y 20°C el martes, mientras que las mínimas descienden hasta 11°C. Las ráfagas de viento alcanzan los 87 km/h, lo que representa un factor de atención para las autoridades. Estos vientos predominan del oeste y suroeste, con velocidades sostenidas entre 32 y 59 km/h.

Además, la provincia está bajo alerta amarilla por fuertes vientos y alerta naranja y roja por temperaturas extremas cálidas. Si bien las señaladas en naranja cuentan con un “efecto moderado a alto en la salud”, la roja directamente la incidencia es extrema. Y puede afectar tanto a los grupos de riesgo como a las personas saludables.
El miércoles, el pronóstico indicó la continuidad de precipitaciones aisladas, con un descenso térmico relevante: la máxima no superará los 10°C y la mínima llegará a 6°C. Las ráfagas de viento, aunque menos intensas que en los días previos, mantienen valores de hasta 69 km/h. El jueves las lluvias disminuirán, con probabilidades entre el 10% y el 40%, y temperaturas que oscilarán entre 10°C y 6°C.

A partir del viernes, el clima ofrecerá un cambio significativo. El pronóstico prevé cielos despejados y ausencia de lluvias, junto con un aumento de las temperaturas máximas a 16°C y mínimas de 4°C. El sábado los valores térmicos se elevan aún más, con máximas de 22°C y mínimas de 8°C, bajo condiciones de viento leve. En tanto, el domingo, el cielo se mantendrá mayormente despejado, aunque se anticipan nuevas ráfagas de viento que alcanzarán los 78 km/h.
La llegada de lluvias y el descenso térmico representan factores favorables para el trabajo de los brigadistas, ya que aumentan la humedad y dificultan el avance de los focos ígneos. No obstante, la intensidad del viento sigue constituyendo un riesgo por la posibilidad de reactivación de llamas y caídas de ramas.
Se agravó la situación durante el fin de semana
La intensificación de los incendios forestales en la Patagonia desencadenó una emergencia sin precedentes en el Parque Nacional Los Alerces, con consecuencias directas en otras áreas protegidas y regiones rurales. El fuego, difícil de contener debido a condiciones meteorológicas adversas, amenaza la integridad de los ecosistemas y obliga a un permanente ajuste de las operaciones. En ese marco, el Gobierno nacional declaró la Emergencia Ígnea también en Santa Cruz, que se suma a Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, ya alcanzadas por la emergencia.
El avance del fuego en Santa Cruz comenzó el martes con al menos tres frentes cerca de Puerto San Julián, afectando áreas de valor estratégico como El Rincón, la Reserva Provincial Península de San Julián y el Parque Interjurisdiccional Marino Makenke. El frente principal alcanzó una zona situada a 20 kilómetros al sur de la ciudad y se acercó a menos de 4.000 metros lineales de las viviendas del Campo El Montañés, aunque las autoridades aseguraron que no existió riesgo inmediato para esas estructuras. En los alrededores se detectaron dos frentes activos: uno a unos 200 metros y otro, más extenso, a 700 metros del camino principal, además de un posible tercer foco alejado del acceso autorizado, todo ello dificultando el trabajo de los equipos desplegados.
Mientras tanto, el operativo en el Parque Nacional Los Alerces continúa siendo el eje del combate a los incendios en la región. La Administración de Parques Nacionales (APN) informó que más de 45 mil hectáreas han sido afectadas hasta el momento, con 247 personas encargadas de las tareas, respaldadas por la Agencia Federal de Emergencias (AFE) del Ministerio de Seguridad y el Gobierno de la provincia de Chubut, que aportó 265 brigadistas propios. Además, la APN mantiene más de 300 brigadistas y guardaparques en apresto, listos para integrarse a las operaciones o realizar recambios en la línea de fuego según las necesidades del terreno y las variaciones climáticas. En total, el Gobierno nacional despliega 426 brigadistas y 20 medios aéreos para las labores en toda la Patagonia.
La extensión simultánea de los focos de incendio, que también afectan a los parques nacionales Lago Puelo, Nahuel Huapi y Lanín, exige una articulación constante entre las distintas jurisdicciones y la reserva nacional de brigadistas. El monitoreo se mantiene de forma ininterrumpida para priorizar la seguridad del personal, salvaguardar a los visitantes y proteger la diversidad ecológica.



