
Un preso murió este domingo por la madrugada en Mendoza, luego de caer al vacío desde el tercer piso del Hospital Central de Godoy Cruz. Había intentado darse a la fuga junto a otro detenido, que fue recapturado minutos después.
El fallecido era Juan Marcelo Tejada, de 35 años, con un extenso prontuario por robos, usurpaciones, homicidio y otros delitos. Su cómplice fue identificado como Sebastián Leonel Rodríguez, de 26 años.
Según indicaron fuentes oficiales, los presos estaban alojados en el pabellón judicial del Hospital Central. Por motivos que permanecen bajo investigación, quedaron solos en su habitación y lograron romper uno de los barrotes de la ventana que da a la calle Garibaldi.
Una vez hecho el espacio para pasar, colocaron una sábana para descender lentamente desde el tercer piso. Rodríguez pudo con la maniobra, pero Tejada no resistió al salto. Una vez que cayó al suelo, no volvió a moverse. Aun con vida, fue aprehendido por la Policía y trasladado en una camilla a una sala interna del centro médico.
En cuestión de minutos, el detenido perdió la vida como consecuencia de las heridas que le provocó el golpe. Sufrió un infarto agudo de miocardio.

El segundo preso, Sebastián Leonel Rodríguez, no abandonó el hospital pese a haber soportado el salto de más de diez metros de altura. Personal policial que prestaba servicio extraordinario lo vio merodeando las inmediaciones del lugar “en actitud sospechosa”, según se desprende de la reconstrucción que está en manos de la Justicia.
Al ser abordado por los uniformados, dijo estar cuidando a un familiar que estaba internado allí. No le creyeron y, una vez que lo identificaron, volvió a quedar detenido. Lo trasladaron al Complejo Penitenciario Almafuerte, una cárcel de máxima seguridad.
En la investigación de lo ocurrido tomó intervención la fiscal Andrea Lazo. Según indicaron fuentes del caso, todas las pruebas recabadas hasta el momento apuntan a que el detenido murió sin intervención de un tercero, por lo que este tramo de la causa se encamina a ser archivado.
En cambio, resta esclarecer cómo fue el accionar de los funcionarios que debían custodiar a los presos que intentaron fugarse.
Un penitenciario murió durante la fuga de dos presos
Un agente del Servicio Penitenciario de la provincia de Mendoza se descompensó y murió mientras perseguía a dos personas privadas de libertad que se fugaron de la Alcaldía de Alojamiento Transitorio de Tunuyán, que escaparon cuando esperaban ser reintegradas al Complejo Penitenciario San Felipe tras asistir a sus audiencias judiciales.
Todo ocurrió a fines de febrero, cuando los internos, identificados como Enrique Acosta Vega y Víctor Bravo Morón, aprovecharon la espera por el traslado al penal para escapar, según se informó oficialmente.

En ese contexto, el jefe de la Alcaldía, acompañado por personal del turno, inició la persecución de los evadidos. Durante el trayecto, el penitenciario sufrió una descompensación que motivó su traslado de urgencia a un centro asistencial cercano.
A pesar de las maniobras de reanimación realizadas en el Hospital Regional Antonio Scaravelli, se comunicó el fallecimiento del jefe de la Alcaidía, ampliaron las fuentes del caso consultadas por este medio.
Los dos evadidos fueron vistos corriendo por última vez en las inmediaciones de calle 25 de Noviembre y Melchor Villanueva. Y lograron recapturarlos.
Acosta Vega está procesado por el delito de homicidio simple en grado de tentativa y registraba antecedentes por homicidio simple, lesiones leves y dolosas en riña, amenazas simples, daños simples en concurso real, amenazas simples en contexto de violencia de género, robo simple y homicidio simple en grado de tentativa.
Por su parte, Bravo Morón enfrenta una acusación por robo agravado por uso de arma, y cuenta con antecedentes por homicidio agravado por el uso de arma y hechos relacionados con violencia de género.



