Ofrecían trabajo en un restaurante de Salta, pedían dinero para un falso trámite, pero todo era una estafa

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Todavía no hay detenidos por el hecho (REUTERS)

Al menos cuatro personas fueron estafadas en Salta bajo supuestas promesas de trabajo en un reconocido restaurante ubicado en el Paseo Güemes. Las víctimas denunciaron haber tenido entrevistas laborales que simulaban ser auténticas hasta que les pedían dinero para realizar un certificado para poder manipular alimentos. Por el momento, no hay detenidos.

La utilización fraudulenta de la imagen del local de comidas fue denunciada por el empresario gastronómico Guillermo Márquez Zavalía, quien aseguró que los responsables captaban a personas en busca de empleo y les pedían transferir sumas de hasta 60 mil pesos para completar la presunta contratación. Actualmente, interviene en el caso la Fiscalía de Ciberdelitos.

La operación comenzó con la publicación de una foto del exterior del local y un aviso en Facebook que ofrecía puestos para cocinero, parrillero, mozo y bachero. A partir de ahí, los interesados eran dirigidos a un número de WhatsApp donde un supuesto reclutador iniciaba una conversación extensa y cercana, simulando una entrevista laboral.

Según el empresario, los estafadores lograron sofisticar su operación hasta el punto de utilizar el logo real del frente del restaurante en la imagen de perfil de WhatsApp. Por este motivo, consideró que este detalle le agregaba un aire de legitimidad a la oferta laboral.

La zona donde se encontraba el restaurante utilizado para el engaño

“Cuando nosotros tocamos la publicidad, nos mandaba a un WhatsApp. Un señor respondía, decía ‘ya te llamo’, y empezaba a charlar, preguntando capacidades, generando confianza”, describió Márquez Zavalía durante un diálogo con Radio Salta. Asimismo, indicó que la interacción, que podía durar varios minutos, persuadía al postulante de la veracidad del proceso.

El punto central del engaño era la exigencia del certificado de manipulación de alimentos, un requisito habitual en el ámbito gastronómico. Si el postulante contestaba que no poseía un permiso, el estafador aseguraba que el empleo estaba asegurado, pero que era indispensable contar con la habilitación.

En ese punto de la conversación, el supuesto reclutador ofrecía resolver el trámite de modo exprés mediante un contacto, supuestamente perteneciente a la municipalidad. Esa gestión tenía un costo de 50 mil a 60 mil pesos, que debía abonarse para recibir el documento en formato PDF.

Esta modalidad de estafa representó un salto cualitativo frente a engaños previos, por lo que el empresario sostuvo que “antes se recomendaba no dar códigos o verificar por teléfono. Ahora te llaman, hablan con vos, te generan confianza y te pasan con otra persona. Ya la precaución de la gente quedó desprotegida”.

El supuesto reclutador era quien facilitaba el trámite exprés falso (Imagen Ilustrativa Infobae)

“La gente pobre, sobre que está buscando trabajo con las necesidades que hay, encima le sacaban 50 mil pesos y venía al restaurante entusiasmada”, enfatizó sobre la gravedad de la maniobra. Y agregó: “Un bachero capaz no tiene para pagar y le pide a un familiar pensando que al otro día empieza a trabajar… y se encuentra con que lo estafaron. Es bastante ruin esta manipulación”. Finalmente, Márquez Zavalía señaló que las víctimas descubrían el fraude al presentarse en el local.

El procedimiento de denuncia formal ya está en marcha. El empresario confirmó que “está hecha con capturas de pantalla, números de teléfono y cuentas”. No obstante, enfatizó la necesidad de extremar las precauciones: “Lo recomendable hoy no es solo hablar, sino acercarse y verificar que la propuesta es real, y no transferir nunca dinero a alguien que no conocen por teléfono”.

La denuncia puso en evidencia una modalidad delictiva cada vez más elaborada, en la que el engaño ya no se apoya únicamente en mensajes automatizados, sino en la interacción humana y personalizada. Además, Márquez Zavalía precisó que la maniobra ya permitió identificar al menos tres o cuatro casos concretos de víctimas. A pesar de esto, consideró probable que la cantidad sea mayor debido a que “seguramente hay más gente que por ahí que no dice nada o le da vergüenza reconocer que fue estafada”.