Rescataron a un mono carayá que estaba enjaulado en una casa de La Matanza

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Así fue encontrado el mono carayá

Durante un operativo realizado por la Gendarmería Nacional en el barrio Puerta de Hierro, ubicado en el partido de La Matanza, se concretó el rescate de un mono carayá que era retenido en una de las casas del lugar. La denuncia fue realizada por varios vecinos de la zona.

El pasado jueves 19 de marzo, el personal del Escuadrón de Seguridad Ciudadana Sur- Oeste “Puerta de Hierro” liberó a un mamífero silvestre que se encontraba en un domicilio particular. Luego de que recibieran la denuncia, los uniformados movilizaron una patrulla que se dirigió a la vivienda señalada, donde fueron atendidos por dos ciudadanas femeninas.

Al momento de ser consultadas sobre si tenían en su poder un mono, estas lo confirmaron y se lo exhibieron a los efectivos. Así, constataron que se trataba de un mono Carayá, “Alouatta Caraya”, de color marrón, que estaba enjaulado en el domicilio.

El animal fue trasladado al Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires

Según confirmaron fuentes oficiales, esta especie se encuentra dentro de los mamíferos silvestres más comercializados, aunque su hábitat natural sean las selvas y bosques. En nuestro país, el mono carayá está distribuido en el noroeste argentino.

En la causa intervino el Juzgado Federal Nº 1 de Morón que ordenó la intervención a la Brigada de Control Ambiental de la Policía Federal. Finalmente, se dispuso el traslado del ejemplar al Ecoparque Interactivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por infracción a la Ley 22.421 de Conservación de la Fauna.

No se conocieron detalles sobre el estado en el que se encontraba el animal

Hace un mes, otro mono en peligro de extinción fue rescatado en el barrio porteño de Retiro

El pasado 21 de febrero, un operativo del Ministerio de Seguridad Nacional permitió el rescate de un mono caí (Sapajus apella) de entre tres y cuatro meses que era transportado ilegalmente en la Ciudad de Buenos Aires, según información oficial.

Por el hecho, la Policía Federal Argentina (PFA) detuvo a una mujer de nacionalidad paraguaya, quien fue sorprendida mientras trasladaba al animal dentro de una caja cerca de la estación de ferrocarril San Martín, en el barrio de Retiro. Previo a su detención, había sido denunciada ante el Departamento de Delitos Ambientales.

Así fue el momento en el que los oficiales trasladaron al mono caí

Por infracción a la Ley 22.421 de Conservación de Fauna Silvestre, la mujer quedó a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 8, con intervención de la Unidad Fiscal de Investigaciones en Materia Ambiental (UFIMA), y fue formalmente acusada de violar normativas que protegen especies amenazadas. La causa continúa bajo investigación.

El mono, originario del norte argentino y países limítrofes, fue trasladado al Ecoparque Interactivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, situado en las avenidas Las Heras y Sarmiento, donde recibió atención veterinaria y alojamiento.

Cabe recordar que esta especie se encuentra actualmente en peligro de extinción. Su desaparición está relacionada, principalmente, con tres causas:

  • Pérdida y fragmentación de hábitat: la deforestación para agricultura, ganadería, tala y expansión urbana ha reducido drásticamente las selvas donde vive este primate. Estos animales dependen de grandes extensiones de bosque continuo para alimentarse y reproducirse. Asimismo, la fragmentación del hábitat lo expone más a depredadores y limita sus recursos alimenticios.
  • Caza y tráfico ilegal: en varias regiones, el mono caí es cazado para consumo de carne (bushmeat) o capturado para el comercio ilegal de mascotas. Además, su tamaño y comportamiento grupal lo hacen un blanco fácil para los cazadores.
  • Baja tasa reproductiva: esta especie tiene una reproducción lenta, debido a que dan a luz a una sola cría después de largos períodos de gestación y necesita intervalos amplios entre nacimientos. Esto dificulta la recuperación de las poblaciones ante la presión de la caza y la pérdida de hábitat.

Como resultado de estas amenazas, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) los catalogó como una especie en peligro, con una disminución poblacional superior al 50% en las últimas décadas. Incluso, advirtieron que si no se detienen la deforestación, la caza y el comercio ilegal, su supervivencia a largo plazo está comprometida.