Un alumno de una escuela de Mendoza terminó hospitalizado tras ser atacado por el hermano de un compañero

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El episodio se produjo en el playón deportivo de la Escuela Técnica 4-119 Santa María de Oro, en Rivadavia

Una pelea entre estudiantes de la Escuela Técnica 4-119 Santa María de Oro, en Rivadavia, Mendoza, terminó con un adolescente de 13 años hospitalizado por una fractura de tabique y pérdida de conocimiento. El episodio ocurrió cuando familiares de uno de los menores involucrados se hicieron presentes en el lugar y atacaron al otro joven. Tuvieron que intervenir autoridades educativas y judiciales.

Según informó El Editor Mendoza, la situación se desató el último viernes, minutos antes de las 10 de la mañana, tras una riña en el interior de la escuela, que tomó un giro inesperado cuando los padres y el hermano de uno de los participantes se presentaron en el edificio luego de ser citados por la institución.

El hermano de uno de los chicos involucrados, quien no es alumno del colegio, fue identificado como el principal agresor del estudiante de 13 años. La denuncia indica que el adolescente atacó al menor en el sector del playón deportivo, propinándole un fuerte golpe en el rostro. La madre de la víctima sostuvo que su hijo además “recibió una patada en la cara y fue tomado del cuello por el agresor, quedando inconsciente”. La intervención de un docente puso fin a la agresión.

El adolescente herido fue trasladado inicialmente al Hospital Saporiti con diagnóstico de fisura de tabique y traumatismo encéfalo craneano. Debido a la gravedad de las lesiones, lo derivaron al Hospital Pediátrico Humberto Notti, en el Gran Mendoza, donde permanece internado en sala común bajo observación médica. Fuentes de la comunidad educativa confirmaron a medios locales que el joven además sufrió un estado de “crisis de angustia” por el impacto emocional del incidente.

El menor agredido, internado en el Hospital Humberto Notti, evoluciona en una sala común

La familia del chico internado cuestionó el accionar de la escuela, señalando la presunta falta de solicitud inmediata de una ambulancia tras la agresión. Según el medio mendocino Meganoticias, la madre del adolescente responsabilizó a los directivos por no gestionar con mayor rapidez la asistencia médica en una situación que consideró de emergencia: “La directora me dijo que la ambulancia no iba a venir porque mi hijo ‘solo perdió el conocimiento un rato’ y que no era algo grave. Pero mi hijo tiene fractura de nariz y hematomas en la cabeza”.

“Mi hijo fue agredido brutalmente por una persona que ingresó junto a un adulto. Se dirigieron al playón durante la clase de Educación Física. Él se dio vuelta y el agresor le pegó una patada en la cara, lo agarró del cuello y lo dejó inconsciente”, detalló conmovida la madre del menor.

En respuesta a la gravedad de lo ocurrido, la Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza, a través de la Dirección de Acompañamiento Escolar (DAE), intervino en el establecimiento con un taller destinado a los alumnos que presenciaron la pelea. El equipo de DAE informó que la actividad apunta a trabajar tanto en grupos como en forma individual, según lo requiera cada caso. Además, las autoridades educativas aseguraron que mantienen un seguimiento cercano sobre la evolución médica del estudiante agredido.

El Consejo de Convivencia Escolar se declaró en sesión para definir sanciones y medidas sobre el agresor, que resultó ser el hermano de uno de los alumnos implicados en el conflicto original y quien ingresó al colegio acompañado de su padre. El caso también cuenta ya con la intervención de la Justicia y del Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI), encargados de abordar las consecuencias entre los menores y supervisar los pasos siguientes.

La conmoción permanece en la comunidad educativa de Rivadavia, mientras la atención sigue puesta en el estado de salud del adolescente y en las acciones que tomen las autoridades escolares y judiciales. Las fuentes consultadas insisten en que el seguimiento institucional y legal continúa en curso, a la espera de definiciones sobre el futuro del agresor y la recuperación del estudiante de 13 años.