“Una herramienta central para encauzar la economía argentina”: la historia y los desafíos de Vaca Muerta

0
13

El libro

Hay quienes dicen que es el padre de Vaca Muerte, aun esa atribución a él lo incomode. Prefiere decir que el yacimiento es un “milagro que parte de la gracia de la naturaleza, pródiga en la cuenca neuquina”. El recurso de clase mundial que modificó la realidad energética de Argentina, que produce más de la mitad del petróleo y del gas natural del país, que -según el ministerio de economía nacional- es el el segundo recurso no convencional de gas en el mundo y el cuarto de petróleo, lo atraviesa. Al punto que decidió escribir un libro: Vaca Muerta, Tesoro y Faro para la Argentina, de editorial Sidera. El autor es el hombre que soñó y acompañó el despertar de Vaca Muerta: Jorge Augusto Sapag, ex gobernador de la provincia de Neuquén.

En el libro, reconstruye los hitos que permitieron transformar el yacimiento en uno de los pilares energéticos y económicos del país, ofreciendo un análisis detallado de los desafíos superados y las perspectivas que enfrenta el sector en el contexto de la transición energética global. El trabajo se convierte en un documento central para comprender el cambio de matriz energética y el papel de Vaca Muerta como motor de desarrollo en la Argentina, según detalló el propio Sapag, en su rol mixto de protagonista y testigo.

Pionero en ingresar y aprobar en Neuquén y en Argentina el sistema de producción de hidrocarburos con técnicas no convencionales, el autor examina con minuciosidad y genuina pasión los factores que hicieron posible el desarrollo de Vaca Muerta, los obstáculos estructurales que debió superar y las decisiones estratégicas que marcaron su consolidación, aportando una mirada tanto técnica como política.

“Vaca Muerta es un fondo de mar -dijo en un artículo publicado en Infobae en 2019-. En nuestro caso, el océano pacífico, que estuvo allí hace 130 millones de años y cuando se retiró dejó arcillas con fósiles, materia orgánica y distintos elementos de la vegetación marítima (flora y faura marina). Toda esa formación luego fue tapada con distintas erupciones volcánicas. Esa ‘roca generadora’ fue filtrando gas y petróleo hacia la ‘roca de almacén’ o ‘roca portadora’. Allí se buscó el gas y petróleo en los últimos 100 años. Es el petróleo y gas fácil, que se fue agotando”.

En la presentación del libro, dijo que “Vaca Muerta nació a pesar de una macroeconomía calamitosa y desquiciada. Su desarrollo es fruto del trabajo, la decisión y el coraje de miles de hombres y mujeres que abrazaron este desafío. Irónicamente, ha llegado a convertirse hoy en una herramienta central para encauzar la economía argentina, generar divisas y asegurar estabilidad”.

El relato constituye un escenario relevante de reflexión y debate sobre soberanía energética, viabilidad económica y sostenibilidad en el aprovechamiento de hidrocarburos. Para Sapag, uno de los objetivos esenciales de la publicación es documentar la experiencia vivida en Neuquén, cuestionar relatos erróneos y compartir conocimientos y normas fundamentales para el desarrollo sectorial: “Que estos relatos aporten conocimiento, anhelos, experiencias y normas; que sirvan para desbaratar relatos erróneos y para compartir la historia vívida de Vaca Muerta y de mi querida provincia”, subraya el autor.

Sapag, nacido en Zapala, Neuquén, en 1951, abogado egresado de a UCA y especializado en Producción, Minería, Derecho Administrativo y Consultoría Empresarial, a su vez advirtió: “Su riqueza se mostrará con plenitud si se toman las decisiones acertadas en el presente y el futuro. De estos aciertos dependerá que la riqueza derrame en desarrollo económico inclusivo y sustentable sobre Neuquén y toda la república”.

A lo largo de sus capítulos, la obra de Sapag analiza la evolución de procedimientos administrativos, marcos regulatorios, modelos comerciales y desarrollos tecnológicos que acompañaron la consolidación del yacimiento, así como las vivencias y logros de quienes impulsaron la transformación energética nacional. Uno de los datos técnicos destacados es que las concesiones otorgadas desde 2013 cubren más de un tercio de la superficie total de Vaca Muerta, lo cual refleja el rápido avance en el aprovechamiento de los recursos no convencionales bajo esquemas de inversión y producción de magnitud inédita en el país.

En el prólogo, Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy Group, pone en perspectiva el crecimiento de Vaca Muerta, resaltando que la magnitud de sus reservas y producción abre no solo retos sino oportunidades para la Argentina en el actual contexto de transición energética: “Vaca Muerta es una realidad. Pero si algo nos enseña este libro es que esta realidad debe seguir construyéndose todos los días con esfuerzo, creatividad y una justa medida de osadía”.

Vaca Muerta produce más de la mitad del petróleo y gas de Argentina, siendo el segundo mayor recurso de gas no convencional del mundo (REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo)

Al evaluar el impacto actual del yacimiento, la publicación compara a Vaca Muerta con la cuenca de Permian en Estados Unidos, la considerada referente mundial en explotación no convencional, y sostiene que la provincia de Neuquén se posiciona hoy como la segunda reserva global más grande de gas no convencional después de China, y la cuarta en petróleo no convencional, detrás de Rusia, Estados Unidos y China, según los datos recogidos por el libro publicado por Sidera Media. Entre 2013 y 2025, la provincia ha otorgado 51 concesiones de explotación no convencional, que suman 11.000 de los 30.000 kilómetros cuadrados que cubre el yacimiento, con un compromiso de inversión que ronda los USD 215.000 millones, la cifra más significativa comprometida en una sola provincia argentina, según el detalle del propio texto.

En 2019, Sapag contó cómo descubrió el potencial del yacimiento. “En 2007, como gobernador electo, viajé para exponer en la ciudad de Calgary, en Canadá, capital de Alberta, una provincia hermana de Neuquén. Fuimos a mostrar los yacimientos de petróleo y gas de Neuquén para captar inversiones. En ese momento el millón de BTU de gas estaba muy pobre en su precio. Las regalías se liquidaban entre 50 y 80 centavos. Y el petróleo estaba clavado en USD 42 el barril. Me dijeron que allí invertían en ‘no convencionales’, como estaba haciendo Estados Unidos”. Se dedicó a incorporar conocimientos, a dotarse de información. Regresó y se reunió con Mark Papa, geológo de la empresa EOG, y con Tomás García Blanco, geólogo de Repsol, que en ese momento trabajaba asociado con YPF. “En 2010, en un pozo convencional, el número 1001 en Loma de la Lata, me dijo: ‘Gobernador, Vaca Muerta es una roca propicia, muy apta y muy buena. Con mucha materia orgánica y reacciona muy bien a la estimulación hidráulica’”. Así empezó todo.