Una nueva banda peruana de la villa Zavaleta secuestró a un joven: hay tres policías detenidos

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La PFA allanó la villa Zavaleta (imagen ilustrativa) (foto: Lihue Althabe)

Una serie de allanamientos realizados en las últimas horas por un delito gravísimo bajo la sombra de la corrupción policial refuerza la teoría reflejada en un informe que detalla el nuevo avance del hampa peruana en la Argentina, con dos bandas de la zona de Trujillo en la mira de las autoridades.

Este viernes por la tarde, el Departamento Antisecuestros Sur de la Policía Federal realizó una redada en la villa Zavaleta de la zona de Barracas bajo las órdenes de la jueza María Romilda Servini y el fiscal Eduardo Taiano. El objetivo: una banda de delincuentes trujillanos acusada de secuestrar a un joven el 17 de mayo pasado.

Peor todavía: en septiembre último, tres policías de la Ciudad fueron detenidos por el caso, sospechados de ser parte integral de la banda, confirmaron altas fuentes en los organismos de seguridad a este medio, con una investigación en su contra a cargo de la Oficina de Transparencia de la fuerza porteña, iniciada de oficio luego de la notificación de la Justicia federal.

Con respecto a la banda peruana allanada este viernes, hubo al menos un detenido y varios demorados, entre ellos, un hombre que llevaba una cédula de conductor falsa y que el Departamento Antisecuestros Sur investigaba desde hacía semanas, acusado de ser un ladero de Deivi Junior Romero Ullilen, alias “El Jorobado Deivi”, máximo jefe de la banda Los Compadres, detenido en Recoleta con una circular roja de Interpol, acusado de ordenar cuatro homicidios en su país en 2022. Por lo pronto, no queda del todo claro para los investigadores si Romero -capturado el jueves 13 de este mes- intervino en el hecho.

El hombre vinculado a Romero, en paralelo, también era investigado por narcotráfico en la Justicia federal.

Así fue el secuestro

La víctima, de 24 años y de nacionalidad argentina, oriunda de Ciudad Oculta, fue mantenida cautiva en un auto, un clásico secuestro express, liberada tras el pago de un rescate. Fuentes en torno al caso aseguran que el secuestro habría sido precedido por una serie de extorsiones. “Así trabajan los delincuentes trujillanos, típico modus operandi”, asevera un investigador.

El análisis de las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano reveló el trayecto de la víctima en el auto del secuestro. Insólitamente, la banda frenó en la esquina de Rivera y Vedia en medio de su carrera, con la víctima a bordo. Detrás de ellos frenó una camioneta Citröen Berlingo blanca. Para sorpresa de los investigadores, esa camioneta resultó ser un móvil de civil vinculado a la Comisaría Comunal 4 de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.

En paralelo, se detectó un Volkswagen Voyage y una moto, cuyos tripulantes se encargaron de cobrar el rescate a la familia de la víctima.

El principal sospechoso, detenido este viernes, fue perseguido por la PFA desde la esquina de Amancio Alcorta e Iguazú, en el asentamiento de Barracas, hasta la zona de Pompeya. Le encontraron, entre otras cosas, un registro de conductor falsificado. Un restaurante peruano en la Zavaleta también fue allanado. En paralelo, la Policía de la Ciudad entregó a la Justicia federal los videos de cámaras que complicaron a sus propios efectivos.