Un estadio récord, dos leyendas y un amistoso que definirá la lista final del Mundial: las perlitas de la previa de Argentina-Islandia

0
6

Estadio Jordan-Hare (Auburn)

La selección argentina llegó al punto final de su puesta a punto para el Mundial. Esta noche, desde las 22 (hora argentina), el conjunto dirigido por Lionel Scaloni tendrá la última prueba antes del esperado debut en la Copa del Mundo del próximo martes 16 de junio ante Argelia en Kansas City. El amistoso ante Islandia, rival en la fase de grupos de Rusia 2018, tendrá varios condimentos, pero el más saliente es que definirá cómo quedará conformada la lista de 26 jugadores que afrontarán la defensa del título conseguido en Qatar 2022.

Pero además de eso, hay que destacar algunos hitos particulares de la sede del encuentro ante el combinado nórdico, que no logró acceder al Mundial en Norteamérica. En el primero de los casos, hay que decir que el estadio donde se jugará el partido vivirá una velada única en su historia: el Jordan-Hare Stadium abrirá por primera vez sus puertas al fútbol desde su construcción en 1939. La singularidad del escenario donde Argentina cerrará la preparación también se mide en números: el estadio tiene capacidad para 88.043 personas, mientras que la ciudad de Auburn registró 83.757 habitantes, según la última estadística brindada en 2024 por la ciudad del estado de Alabama. Tiene césped natural, y las líneas reglamentarias para un partido de fútbol serán marcadas por primera vez.

El Jordan-Hare es la casa de los Tigers de la Universidad de Auburn, dos veces campeones nacionales en 1957 y 2010, y con una enorme tradición dentro del torneo de la disciplina de la NCAA, el ente que rige el deporte entre las universidades en territorio norteamericano. Tras varias remodelaciones, incluida la última con una inversión de casi 14 millones de dólares, pasó a ocupar el 11° lugar entre los estadios más grandes del fútbol americano colegial.

El recinto fue rebautizado en 1973 con el nombre que conserva hasta hoy, en homenaje a Ralph “Shug” Jordan y Clifford Leroy Hare, dos personajes centrales en la historia de los Tigres. Jordan fue entrenador de fútbol americano de Auburn durante más de dos décadas y se retiró en 1975 como el técnico con más victorias en la historia de la universidad. Por su parte, Hare integró el primer equipo de la disciplina, que tuvo su estreno en 1892, y luego se convirtió en el decano de la Facultad de Química y químico estatal entre 1930 y 1948.

Estadio Jordan-Hare

Como se puede ver en las imágenes, la casa del equipo de fútbol americano de Auburn es el estadio con la pantalla más grande de la disciplina a nivel universitario. A la estructura inicial de 58×17 metros, el año pasado (2025) se le sumó una segunda pantalla, ubicada en el lado opuesto, de 46x14m.

A pesar de no ser de las universidades más conocidas por fuera de los Estados Unidos, el programa deportivo es de excelencia y fundó las bases de dos leyendas del deporte en el país. El primer en sobresalir fue Frank Thomas, jugador de béisbol apodado “The Big Hurt”, que fue seleccionado en el séptimo puesto del draft de 1989 por los Chicago White Sox tras destacarse en Auburn. Debutó en las Grandes Ligas (MLB) en 1990 y se consolidó como uno de los bateadores más consistentes y poderosos de su generación.

Durante su carrera acumuló 521 jonrones, 1.704 carreras impulsadas y un promedio de bateo de .301. Fue cinco veces All-Star, ganó dos premios al Jugador Más Valioso de la Liga Americana (1993 y 1994), cuatro Bates de Plata y el título de bateo en 1997. Thomas es el único jugador en la historia de MLB con siete temporadas consecutivas de al menos .300 de promedio, 100 carreras anotadas, 100 impulsadas, 100 boletos y 20 jonrones. Jugó 15 temporadas con los White Sox, donde estableció varios récords de franquicia, y luego pasó por los Oakland Athletics y los Toronto Blue Jays, donde conectó su jonrón 500. Tras una gloriosa carrera, fue elegido al Salón de la Fama en 2014 y es considerado uno de los mejores bateadores derechos en la historia del béisbol. Su número 35 fue retirado por la franquicia de Chicago.

La estatua de Frank Thomas en Auburn (Auburn)

El otro nombre que se hizo famoso con el paso de los años tras su presentación en la NBA fue el de Charles Barkley. El hoy comentarista, fanático de Manu Ginóbili, es una gloria para la liga del mejor básquetbol del mundo. Nacido en Leeds, Alabama, jugó 16 temporadas y se repartió en sus pasos por los Philadelphia 76ers, Phoenix Suns y Houston Rockets. Fue elegido en la quinta posición del draft de 1984 por los 76ers tras su paso por la Universidad de Auburn. Pese a su estatura relativamente baja para su tipo de juego bajo el aro (1,98 m), se convirtió en uno de los mejores reboteadores y jugadores más versátiles de su generación.

Obtuvo 11 selecciones al All-Star, fue nombrado MVP de la NBA una vez y formó parte del equipo ideal de la liga en cinco ocasiones. Lideró la competición en rebotes en la temporada 1987 y acumuló promedios de 22 puntos, 12 rebotes y 4 asistencias en su trayectoria. En 1993, llevó a los Suns hasta las finales de la NBA (perdió 4-2 ante los Chicago Bulls de Michael Jordan) y fue pieza clave del Dream Team que ganó el oro olímpico en Barcelona 1992 y Atlanta 1996. Barkley es uno de los pocos jugadores en la historia que superó los 20.000 puntos, 10.000 rebotes y 4.000 asistencias. Fue incluido en el Salón de la Fama del Baloncesto en 2006 y en los equipos de los 50 y 75 mejores jugadores de la NBA en su historia.

La estatua de Charles Barkly en Auburn (Auburn)

Tanto de Barkley como de Frank Thomas, hay una estatua en las afueras del campus de la universidad de Auburn. A ese mismo lugar asistió un reconocido nadador argentino. El oriundo de Santa Fe, Santiago Grassi, se recibió como Licenciado en Marketing y Gestión de Sistemas de Información, y participó en competencias para la universidad. Pero lo más importante lo logró defendiendo los colores de Argentina: ganó la medalla de plata en los 100 metros mariposa en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, lo que le permitió clasificar a los Juegos Olímpicos de Río 2016. También participó en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que se realizaron en 2021 tras su postergación, donde finalizó 24° en los 100 metros mariposa. En las pruebas de relevos consiguió dos bronces en los Panamericanos de Lima 2019. Tras una pausa en su carrera, ahora busca volver al escenario olímpico en Los Ángeles 2028.

Con este escenario, varios se podrían jugar su futuro de cara a la Copa del Mundo. Es que luego de la baja de Leonardo Balerdi por una lesión, el entrenador campeón del mundo todavía no resolvió quién será su reemplazo. Y todavía deberá decidir si no habrá más cambios en la nómina final, teniendo en cuenta la recuperación que afrontan varios jugadores y la conformación de la lista según necesidades del cuerpo técnico.

Lionel Scaloni definirá la lista final para el Mundial 2026 (Reuters/Maria Lysaker)

¿Vale recordar lo que fue el post triunfo por 5-0 ante el combinado de Emiratos Árabes Unidos antes de la Copa del Mundo 2022. Una declaración de Scaloni anticipó el estallido de la bomba en el búnker de la Universidad de Qatar. “Es verdad que hay algunos que no jugaron por precaución y porque tenían alguna molestia y a esos no los arriesgamos. Hay posibilidad de cambiar la lista de 26. Depende de la evolución de los lesionados. El resto ha jugado y no se les dice mucho más. Ellos son bastante grandecitos como para decir si están en condiciones de seguir o no”.

Sólo 24 horas más tarde, Joaquín Correa y Nicolás González fueron borrados por lesión y en su lugar se sumaron Thiago Almada y Ángel Correa. Ellos, finalmente, se sumaron a la foto del plantel con el trofeo más buscado por cualquier futbolista del mundo. ¿Qué pasará ahora tras el duelo ante Islandia en Auburn? ¿Habrá novedades en Kansas City una vez que la delegación regrese a su concentración mundialista? Sólo resta esperar.