
Dos mujeres, de 22 y 24 años, deberán cumplir una prisión preventiva, luego de que las acusaran de haber intentado matar a la hermana del intendente de San José del Rincón, una localidad ubicada en la provincia de Santa Fe. Tras darle dos tiros, las detenidas la golpearon brutalmente.
Todo ocurrió el lunes 26 de enero, antes de las 23:00 horas, cuando las sospechosas se presentaron en el domicilio de la víctima. En ese momento, habrían comenzado a insultarla y amenazarla de muerte desde la vereda.
Según determinó el juez de la Investigación Penal Preparatoria, José Luis García Troiano, la agresión comenzó apenas la denunciante abrió la puerta de la vivienda. Asimismo, apuntó contra la joven de 22 años, identificada como C.M.M., quien fue señalada como la presunta autora de los dos disparos que recibió la víctima en el rostro y en uno de los brazos.
No contentas con esto, después de los disparos, ambas imputadas habrían continuado el ataque con golpes y patadas. Pese a la intervención de la pareja de la víctima, ambas lograron huir en una motocicleta, según los detalles recopilados por Diario Uno de Santa Fe.

Como resultado de las pruebas recopiladas, el fiscal Andrés Marchi solicitó la prisión preventiva, desestimando las alternativas propuestas por las defensas, al considerar que la privación de libertad resulta necesaria para asegurar el proceso judicial de las acusadas.
De la misma manera, confirmaron que la calificación legal que se les imputa es la de tentativa de homicidio calificado por el uso de arma de fuego, delito que contempla penas de cumplimiento efectivo en caso de resultar condenadas.
No obstante, no se trataría de la primera vez que la mujer fue atacada, ya que el 10 de febrero se registró otro episodio de similares características. También sucedió en su casa, cuando un hombre de 30 años habría irrumpido para atacar a palazos tanto a ella como a su padre de 60 años.
Al declarar ante la Justicia, la mujer relató que uno de sus agresores afirmó que habría actuado por orden del intendente de Rincón, Andrés Soperez, su propio hermano. A pesar de esto, confirmó que no había presentado cargos en su contra y esperaría a que las autoridades definieran la situación, según los resultados de la investigación en curso.

“Dijo que lo había mandado Andrés para callarme la boca. Hay testigos que escucharon eso”, aseguró la denunciante. Además, expresó satisfacción con la dirección de la pesquisa y defendió su postura ante la prensa: “Salimos reconfortados de tribunales. Siempre dijimos la verdad y confiamos en que la Justicia nos iba a escuchar”.
De la misma manera, confirmó que su hermano había pedido una medida de restricción en su contra, lo que le impide acercarse a lugares como la escuela donde asisten sus hijos. Por lo que cuestionó con firmeza esta decisión: “Me parece totalmente ilógico. Nunca lo ataqué ni lo hostigué. No entiendo por qué pidió esa medida”.
Frente a esto, la mujer detalló que esta situación afecta su día a día, ya que condiciona su acceso a espacios laborales y educativos. “Hace 21 años que soy empleada municipal. No pueden impedirme trabajar ni llevar a mi hijo a la escuela sin fundamentos claros”, manifestó.
Por otro lado, la denunciante refutó la versión de las agresoras, quienes habrían vinculado el conflicto con su hijo. “Mi hijo no vive en Rincón, ni siquiera está en el país. Si había algún problema, nunca hubo una denuncia. No tiene sentido que vayan armadas a mi casa”, enfatizó.
Por último, apuntó contra los funcionarios municipales al denunciar supuestas anomalías procesales en el manejo del caso. Así, detalló que se habría intentado gestionar la restricción en la Comisaría 14 sin cumplir los procedimientos correspondientes y cuestionó posibles excesos de autoridad: “Si quieren hacer abuso de poder, que lo hagan con pruebas”, reclamó.



