
En diversas zonas de América del Sur, la presencia de un nido de barro en alguna pared o rama cercana suele llamar la atención de los habitantes. La construcción de estos nidos es una de las manifestaciones más características del hornero, considerado el ave nacional de Argentina y reconocido por su habilidad para edificar estructuras sólidas. Este comportamiento ha convertido a la especie en un símbolo de trabajo y perseverancia en la región.
El hornero, cuyo nombre científico es Furnarius rufus, se distribuye principalmente en Argentina, Uruguay, Paraguay y parte de Brasil. Según un informe de BBC Mundo, esta ave se adapta a entornos urbanos y rurales, lo que facilita que las pajareras aparezcan tanto en el campo como en ciudades. La elección de sitios para construir su vivienda responde a factores ambientales y a la búsqueda de seguridad.
El hornero es un ave de pequeño tamaño, que destaca por su plumaje en diferentes tonos de marrón y por la discreción de su presencia en el entorno. Su cuerpo compacto y ligero le permite desplazarse con facilidad por el suelo, donde busca insectos y pequeños invertebrados que conforman la mayor parte de su dieta. Los ejemplares adultos presentan una coloración uniforme y terrosa, con detalles más claros en el pecho y marcas sutiles en las alas, características que facilitan el camuflaje entre la vegetación baja y los suelos desnudos, según el Sistema de Información de Biodiversidad (SIB).
Por qué aparece un nido de barro de hornero en casa
La aparición de un nido de barro de hornero en una vivienda suele relacionarse con la disponibilidad de superficies estables y protegidas, además de la abundancia de materiales como barro y paja en el entorno. Los horneros seleccionan lugares elevados, como techos, postes o aleros, para proteger a sus crías de depredadores y lluvias.

En ambientes urbanos, la cercanía de construcciones humanas ofrece múltiples alternativas para anidar. El informe de BBC Mundo destaca que la adaptabilidad del hornero le permite convivir con personas, eligiendo sitios con poco tránsito de personas y animales para minimizar el riesgo de perturbaciones. Expertos en ornitología señalan que la presencia de un nido puede interpretarse como un indicador de que el entorno es percibido como seguro y favorable para la reproducción.
El hornero desarrolla sus actividades en espacios abiertos, con vegetación baja y dispersa, donde la búsqueda de alimento resulta más eficiente. Es un ave de hábitos sedentarios, que permanece todo el año en su territorio y rara vez realiza desplazamientos de larga distancia. Durante el día, recorre el suelo con pasos cortos y movimientos ágiles, alternando carreras cortas con pausas para inspeccionar el terreno y capturar presas. Su dieta incluye insectos, arañas, lombrices y otros pequeños invertebrados, lo que le permite cumplir un papel relevante en el control de plagas, destaca el SIB.

El comportamiento de los horneros
El hornero se caracteriza por su comportamiento territorial y su capacidad para construir nidos con una forma particular, parecida a un horno de barro. La pareja de horneros colabora en la recolección de materiales y la edificación, que suele medir aproximadamente 20 centímetros de diámetro y tiene una entrada curvada para dificultar el acceso a depredadores.
Durante la temporada de reproducción, ambos miembros de la pareja defienden el territorio y realizan cantos distintivos para marcar su presencia. Las crías permanecen en la pajarera varias semanas, recibiendo alimento de sus padres. Este ciclo reproductivo se repite año tras año, y en ocasiones los horneros reutilizan la vivienda o construyen una nueva sobre el anterior.

Qué hacer si aparece un nido de barro de hornero en casa
Frente a la aparición de un nido de hornero en una vivienda, especialistas y organizaciones de conservación como Aves Argentinas recomiendan no interferir con la estructura ni intentar retirarla. Instituciones ambientales informan que el hornero cumple un rol ecológico relevante al controlar insectos y favorecer la biodiversidad local.
En casos donde el nido representa un riesgo para la estructura de la casa o para la seguridad, se sugiere consultar con autoridades ambientales antes de tomar cualquier medida. La observación respetuosa y la convivencia con el hornero suman al conocimiento y aprecio por la fauna nativa, según subraya BBC Mundo. Algunas jurisdicciones prohíben la destrucción de nidos de aves autóctonas, lo que refuerza la importancia de actuar siempre conforme a la normativa vigente.



