El escabroso giro en el caso del árbitro alemán agredido tras pedirle matrimonio a su novio antes de un partido

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La historia de Pascal Kaiser, el árbitro alemán que pidió públicamente matrimonio a su novio en el estadio RheinEnergie de Colonia ante 50.000 personas, adquirió una nueva dimensión tras la revelación de que las supuestas amenazas y ataques sufridos por el joven podrían haber sido fabricados. El diario Kölner Stadt-Anzeiger informó sobre la investigación en curso que involucra a Kaiser y a su pareja, quienes ahora enfrentan sospechas de haber inventado los incidentes que conmovieron a la opinión pública alemana.

El pasado 30 de enero, Kaiser protagonizó un momento que recorrió los medios internacionales cuando, minutos antes del partido entre el 1. FC Köln y el VfL Wolfsburg, le propuso matrimonio a su pareja, Moritz, en pleno campo de juego. La escena, transmitida ante miles de personas y viralizada en redes sociales, fue celebrada como un gesto de visibilidad y valentía.

No obstante, primero surgió una denuncia de malversación de fondos en su contra, presentada por el dueño de un bar de Colonia donde trabajó, quien lo acusó de apropiarse de entre 5.000 y 6.000 euros de la caja registradora. Su entonces abogado, Moritz Lange, rechazó públicamente estas imputaciones, calificándolas de carentes de fundamento.

Una de las imágenes que subió Pascal Kaiser

Posteriormente, la narrativa dio un giro cuando Kaiser denunció haber recibido numerosos correos electrónicos amenazantes. Según su defensa, existían capturas de pantalla que demostraban la difusión de su dirección particular junto con llamados a hostigarlo en su domicilio. Esta situación motivó intervenciones policiales preventivas en su barrio, aunque no logró evitar que el árbitro denunciara haber sido agredido físicamente en dos oportunidades. Kaiser compartió en redes sociales una imagen con el rostro lesionado, junto a la denuncia formalizada por lesiones agravadas.

El caso, amplificado por la cobertura de medios internacionales, generó un fuerte rechazo de parte del 1. FC Köln, que condenó “el odio puro y duro” detrás del ataque. Según el club, la agresión reforzaba el compromiso institucional contra toda forma de violencia y discriminación.

Sin embargo, según reveló Kölner Stadt-Anzeiger, las autoridades judiciales y policiales de Colonia abrieron una nueva línea de investigación luego de detectar inconsistencias en la versión de los hechos. La fiscalía y la policía registraron la vivienda de Kaiser en Wermelskirchen y confiscaron diversos dispositivos electrónicos, incluidos teléfonos móviles pertenecientes a él y a su pareja. Expertos en informática forense habrían hallado indicios de que los supuestos correos amenazantes podrían haber sido creados por el propio Kaiser o su entorno.

Pascal Kaiser y su pareja comparten un beso apasionado en el césped del estadio tras sellar la propuesta de matrimonio (@fckoeln)

El procedimiento incluyó exámenes médicos forenses a Kaiser y a su novio, con el objetivo de determinar el origen real de las lesiones. Según el medio alemán, los informes médicos buscan establecer si las heridas fueron autoinfligidas o si la agresión se simuló con la participación de su pareja. Se aguarda la presentación de los resultados oficiales para la próxima semana.

La fiscalía de Colonia confirmó a KSTA que la investigación apunta a la posible comisión de “denuncia falsa de delitos” y la fabricación de pruebas. “Se sospecha que un hombre residente en Wermelskirchen inventó cargos de agresión y escribió y envió previamente mensajes amenazantes presuntamente dirigidos a él”, declaró el portavoz judicial. Por ese motivo, la policía efectuó el allanamiento e incautó material probatorio.

El nuevo abogado de Kaiser, Ramon Thal, respondió a una consulta del diario alemán asegurando que su cliente no emitirá declaraciones sobre el caso mientras la investigación se encuentre en curso. “No se pueden sacar conclusiones de la falta de comentarios”, remarcó el letrado, quien solicitó respeto por la privacidad de su representado y advirtió sobre el riesgo de incurrir en especulaciones.

El árbitro, en el momento justo en el que le pide matrimonio a su pareja (@fckoeln)

El caso de Kaiser ya había cobrado notoriedad en 2025 cuando, en una entrevista con el periódico berlinés Tagesspiegel, denunció discriminación por parte de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) tras manifestar su orientación sexual. Según el árbitro, “la DFB marcha en el desfile del Día de Christopher Street en Fráncfort, pero vota por un Mundial en Arabia Saudí”. En ese país, la homosexualidad está penada con la muerte. Kaiser sostuvo que su situación personal perjudicó su desarrollo profesional dentro del arbitraje y que las promesas de ascenso resultaron incumplidas. “Por lo tanto, es obvio que estoy en desventaja debido a mi imagen pública”, declaró entonces.

Mientras la investigación avanza y la presunción de inocencia se mantiene vigente, tanto la fiscalía como los abogados llaman a la cautela y evitan precisar detalles sobre los presuntos hechos o eventuales declaraciones de los implicados. El desarrollo del expediente y la publicación de los informes periciales definirán la validez de las acusaciones y la responsabilidad de los involucrados.