El Vaticano confirmó la culpabilidad de un cura de San Isidro por abuso: no puede acercarse a menores

0
7

El presbítero Damián Rodríguez Alcobendas (Revista Nordelta)

El Vaticano decidió confirmar la culpabilidad de un sacerdote de la Diócesis de San Isidro en una causa por abuso de un menor y le prohibió de forma perpetua ejercer el oficio eclesiástico, incluso en tareas administrativas, le restringió su rol como docente y no puede acercarse a menores.

Según informó la Diócesis de San Isidro, el Colegio para el Examen de los Recursos en Materia de Delitos Graves de la Santa Sede comunicó al obispo diocesano Guillermo Caride la resolución sobre la apelación presentada por el presbítero Damián Rodríguez Alcobendas en el marco de un proceso administrativo penal canónico.

En este contexto, el órgano vaticano rechazó la apelación presentada por el sacerdote y confirmó la culpabilidad del imputado por un delito grave contra el sexto mandamiento (NdeR: “No cometerás adulterio”, que abarca la prohibición de actos impuros y deseos desordenados) cometido con un menor.

Según el Obispado de San Isidro, la decisión también ratifica la serie de sanciones que pesan sobre el religioso.

De acuerdo con la información oficial, el Colegio para el examen de los recursos en materia de delitos graves estableció la pena de prohibición perpetua para ejercer todo oficio eclesiástico y cualquier función directiva o administrativa en espacios parroquiales, seminarios e institutos relacionados.

Además, la sanción incluye la imposibilidad de desempeñar cargos bajo dependencia de autoridades eclesiásticas y la restricción para ejercer la docencia en áreas teológicas o pastorales. El decreto también impide a Rodríguez Alcobendas recibir encargos vinculados a tutorías o asesoramiento de menores en cualquier entorno.

La Santa Sede determinó, a su vez, una prohibición de cinco años para el ejercicio público del ministerio sacerdotal.

El comunicado recibido por Guillermo Caride detalla que, en caso de incumplimiento de las penas impuestas, se aplicará la sanción de dimisión del estado clerical. En palabras del Obispado de San Isidro: “Se le ha impuesto un precepto penal disponiendo que, en caso de incumplimiento de la pena aplicada, se lo sancionará con la dimisión del estado clerical”.

La Iglesia Diocesana expresó su disposición de acompañamiento a la víctima. “Manifestamos nuestra cercanía con la víctima de este delito grave; le pedimos perdón por el dolor y la herida que ha padecido, y le aseguramos nuestro compromiso y oración por su vida”, señaló el comunicado.

Asimismo, la institución extendió este mensaje a otras personas afectadas: “Extendemos esta cercanía a todas las víctimas de abuso, reafirmando nuestra disposición permanente a escuchar, acompañar y actuar con responsabilidad y respeto, trabajando con firmeza para que prevalezca el cuidado de cada persona en nuestra diócesis”.

Según el Obispado de San Isidro, la decisión del Colegio para el examen de los recursos en materia de delitos graves de la Santa Sede marca un precedente en el tratamiento de denuncias y sanciones dentro del ámbito eclesiástico, en referencia a los delitos contemplados contra el sexto mandamiento y el resguardo de los derechos de menores.

Noticia en desarrollo