Una mudanza “de película”: vaciaron un lago y trasladaron más de 1000 peces en San Juan

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En el marco de la remodelación integral del Parque de Mayo, en San Juan capital, un equipo de especialistas y personal técnico llevó adelante, desde el martes 11 de marzo, un hecho peculiar: la extracción y traslado de más de 1.000 peces del lago histórico sanjuanino a instalaciones controladas del Parque de la Biodiversidad de la misma ciudad

La decisión, impulsada para preservar la fauna ictícola durante las obras de saneamiento y modernización del principal espacio verde de San Juan, implicó el despliegue de recursos logísticos inéditos para la provincia, una coordinación entre la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, el Ministerio de Infraestructura y la Dirección Provincial de Espacios Verdes.

El lago artificial en el Parque de Mayo, San Juan

“Los equipos reubicaron el millar de ejemplares”, indicó la directora de Ecología Urbana, Melisa Olivero, a Tiempo de San Juan. Las especies trasladadas incluyeron carpas koi, carpas comunes y sogyo, peces que durante décadas formaron parte del entorno del parque y su ecosistema urbano. Varios de estos especímenes pesan 13 kilos.

El operativo contempló la reducción controlada del nivel del lago hasta los 40 centímetros de profundidad. Esta medida permitió concentrar a los peces en un sector específico, facilitando el despliegue de redes y el trabajo del personal con trajes impermeables para evitar lesiones y minimizar el estrés de los animales durante la captura.

Con los peces capturados, se procedió a cargarlos en «camiones pileta» especialmente acondicionados que funcionaron como piscinas móviles con agua tratada con azul de metileno, compuesto desinfectante que reduce el riesgo de infecciones, informó la Secretaría de Estado de Ambiente.

Durante los traslados diarios, un sistema de aireadores portátiles mantuvo el agua oxigenada y estable, realizándose los viajes entre las 7:30 y las 16 en dos turnos por jornada bajo custodia policial, con el objetivo de optimizar tiempos y reducir riesgos sanitarios en los ejemplares.

Luego de bajar el nivel del agua a unos 40 centímetros, los peces fueron atrapados y llevados a los camiones pileta

Los peces no serán reintroducidos en el lago original sino que permanecerán de forma definitiva en las lagunas artificiales y canales del Parque de la Biodiversidad, la reserva ubicada en Rivadavia, acondicionados para su adaptación y monitoreo veterinario.

Olivero señaló que los ejemplares permanecerán varios días en observación, aislados inicialmente del resto de los animales para monitorear posibles infecciones y garantizar que se adapten al nuevo entorno. Posteriormente, se integrarán con el resto de la fauna local, bajo alimentación controlada y supervisión veterinaria.

Además de los peces, se relocalizaron tortugas acuáticas y se prevé el futuro traslado de entre 20 y 25 patos y gansos de la isla del lago, que serán alojados en áreas diferenciadas y bajo cuidado técnico para su bienestar y conservación.

Alcances de la remodelación y medidas para evitar la superpoblación

El operativo forma parte de la segunda etapa del plan maestro de remodelación del Parque de Mayo, coordinada por el Ministerio de Infraestructura, que contempla la intervención total sobre el lago artificial.

El proyecto prevé sistemas modernos de purificación de agua, surtidores capaces de proyectar chorros de hasta 20 metros de altura, iluminación LED escénica y ornamental, y la restauración de la isla central y el borde del lago. También se construirá un puente peatonal de hormigón armado de más de 57 metros de longitud, elemento inédito en la configuración del parque.

Los peces son trasladados en camiones especialmente acondicionados como piscinas móviles

La extracción de peces se realizó para evitar la superpoblación y el deterioro ambiental que se registró en años anteriores, cuando la reproducción descontrolada y la alimentación inadecuada por parte de los visitantes afectaron el equilibrio del lago.

Olivero sostuvo que las autoridades analizan la eventual reintroducción de especies con reproducción controlable, como el sogyo, que requiere inducción hormonal para completar su ciclo biológico. Esta medida busca prevenir los problemas históricos de sobrepoblación y degradación del ecosistema.