Murió Manuel Manubens Calvet, el hombre que luchó casi 40 años por ser reconocido como heredero de una fortuna

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Manubens Calvet falleció a los 72 años.

A sus 72 años, murió Manuel Manubens Calvet, el correntino que luchó durante casi cuatro décadas por ser reconocido como hijo de Juan Feliciano Manubens Calvet. El estanciero cordobés había muerto en 1981 sin herederos directos y dejando una fortuna estimada en 225 millones de dólares.

Manuel Manubens Calvet murió durante la madrugada del martes 24 de marzo, tras sufrir complicaciones derivadas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Además, desde 2022 venía enfrentando el Alzheimer.

Nacido en los Esteros del Iberá, Manuel alcanzó notoriedad en todo el país al protagonizar una de las disputas por herencia más polémicas -y finalmente exitosas-. Tras décadas de batalla, en 2020 logró negociar un acuerdo cercano a los 5 millones de dólares, según informó Infobae en aquel momento.

En 2020, había logrado un acuerdo millonario con la familia.

Su madre era cocinera en una estancia de una familia cordobesa radicada en Corrientes, un lugar frecuentado por el terrateniente Manubens Calvet. Con el tiempo, Manuel logró cambiar su apellido -originalmente Maidana- por el de quien sostenía era su padre.

Durante su lucha, fue denunciado por falsificación de documento y condenado a tres años de prisión. Sin embargo, tiempo después, otro juez revirtió la sentencia y reconoció su identidad, en un proceso que se extendió durante 18 años.

El documento en cuestión era un acta firmada por Juan Feliciano ante un juez de paz de La Lomita de Lafinur, en la provincia de San Luis, en la que reconocía a Manuel Antonio Maidana como hijo extramatrimonial, fruto de su relación con Julia Maidana. No obstante, el examen genético oficial determinó que no era hijo del millonario; aun así, se especula que su inclusión en la herencia fue una vía que encontraron los familiares de Manubens Calvet para destrabar la causa.

El correntino sufría de EPOC y Alzheimer.

Quién era el millonario terrateniente

A sus 14 años, Juan Feliciano Manubens Calvet había tomado la decisión de acumular dinero a lo que dé. Con plata de su familia compró tierras y antes de los 30 años se convirtió en “un fuerte productor agropecuario de la ciudad de Villa Dolores”, como es posible leer en un diario local de la época.

También quiso dedicarse a la política: fue diputado provincial y dos veces intendente de su ciudad. Llegó a los 40 como el poseedor de una de las mayores fortunas de América Latina.

Por eso, tras su muerte en 1981, a los 77 años, se desató una guerra para quedarse con los bienes que había conseguido Manubens Calvet entre familiares y quienes dijeron serlo.

Manuel junto a su DNI con el apellido Manubens Calvet.

Según pudo reconstruir La Voz por una tasación de 2017 y los involucrados en la causa judicial, la herencia se dividió en tres partes luego de un acuerdo entre todos los herederos luego de 150 audiencias. La gran mayoría de los bienes son propiedades rurales y urbanas. El 40% del patrimonio se destinó para pagar a los acreedores por los costos y gastos acumulados a lo largo de cuatro décadas: abogados de la sucesión, la Caja de Abogados, la tasa de Justicia para el Poder Judicial cordobés, peritos, inventariadores y organismos estatales como la Administración Federal de Ingresos Públicos son los destinatarios de esta porción, que podría calcularse cercana a los 90 millones de dólares.

Juan Feliciano Manubens Calvet.

La segunda parte, aproximadamente el 35% del patrimonio, es lo que les quedó a los herederos familiares más conocidos. Se trata de los descendientes de las cinco ramas familiares correspondientes a los cinco hermanos que tuvo Manubens Calvet. Les corresponden unos 79 millones de dólares.

Pero hay algo más extraño aún. El 28,6% del total de los derechos sucesorios de estos parientes fue comprado por un grupo de empresas offshore, que no fueron identificadas por la Justicia. Entonces, los familiares recibieron 56,4 millones de dólares y el resto, 22,6 millones de dólares, fue a estas firmas fantasmas.

Además de los 5 millones de dólares que recibió Manuel, la familia heredera de Margarita Woodhouse, quien fue pareja de Manubens Calvet durante años y con quien nunca se casó, obtuvo casi 6 millones de dólares. Margarita había fallecido en 2005 en la pobreza.

Otros beneficiarios fueron los herederos del abogado y juez porteño José Raúl Whittingslow, quienes recibieron el 15 por ciento de la fortuna luego de que el letrado descubriera una estafa protagonizada por una mujer paraguaya que se presentaba como la única heredera.