Escándalo en África: Senegal exhibió el trofeo como campeón continental luego de que la confederación se lo quitara y adjudicara a Marruecos

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Con un concierto de su estrella musical Youssou N’Dour, Senegal celebró este sábado en el Stade de France, en Saint-Dennis, el título de la Copa de África logrado el pasado enero que acaba de serle retirado por la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y entregado a su rival en la final, Marruecos. Sonrientes, los jugadores senegaleses saltaron al terreno de juego con el trofeo oficialmente revocado.

Antes del amistoso ante Perú, el acto se realizó a pesar de las advertencias jurídicas del presidente del Club de Abogados de Marruecos, el letrado Mourad Elajouti, quien anunció haber enviado “dos requerimientos formales a la sociedad de explotación del Stade de France, así como al grupo GL Events”. El objetivo de ambas acciones era advertir a ambas sociedades que “al prestar su colaboración a una ceremonia basada en un título revocado, estas entidades comprometen su responsabilidad directa”.

La CAF decidió entregar a la Copa Marruecos el pasado día 17, dos meses después de que Senegal se impusiese por 1-0 en la prórroga, por el amago de retirada que hicieron los Leones del Teranga, después de que le anularan un gol a favor y le pitaran un polémico penal en contra que fue malogrado por Marruecos (el match se interrumpió varios minutos entre la revisión del VAR y la ejecución de la pena máxima por el retiro del campo de los senegaleses).

Un grupo celebra con euforia en un estadio, elevando un trofeo y un balón en un ambiente festivo que irradia alegría y la esencia de una actuación memorable.

La inédita decisión fue recurrida por Senegal ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). No obstante, los hinchas de Senegal prácticamente llenaron los 80.000 asientos del estadio en Saint-Denis (afueras de París), blandiendo la bandera tricolor y estrellada de su país.

Senegal enfrenta un conflicto sin precedentes en el fútbol africano. La Federación Senegalesa de Fútbol (FSF) declaró públicamente que se trata del “robo administrativo más flagrante de la historia” y había confirmado que, antes del amistoso frente a Perú, organizaría un acto simbólico de defensa exhibiendo el trofeo, un gesto que desafía el fallo continental y busca reivindicar su logro.

El escándalo, que resonó en todo el deporte internacional, tuvo su punto de inflexión en París, donde el presidente de la FSF, Abdoulaye Fall, ofreció una conferencia de prensa acompañado de su equipo legal. Fall manifestó la posición intransigente de la federación frente al dictamen de la CAF: “Ante este robo administrativo, flagrante y sin precedentes en la historia, la Federación Senegalesa se niega a aceptar la fatalidad. Lucharemos en una cruzada moral y legal. Senegal no se doblegará ni comprometerá sus valores”.

Vale mencionar que la FSF formalizó una presentación ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) y buscó acelerar el proceso judicial. El abogado Serge Vittoz explicó que el procedimiento regular ante el TAS suele extenderse entre 9 y 12 meses, pero la intención de Senegal es forzar un mecanismo urgente: “La idea es solicitar un procedimiento acelerado. Pero para ello, todas las partes deben estar de acuerdo. Si se aceptara una vía rápida, podríamos tener un veredicto en dos meses”.

El equipo legal senegalés, conformado por seis abogados de distintas nacionalidades y liderado por el especialista español Juan de Dios Crespo Pérez, enfatizó en rueda de prensa la gravedad institucional del caso. Crespo Pérez calificó la medida de la CAF como “tan burda, tan absurda, tan irracional” que, a su juicio, “ni siquiera puede considerarse una verdadera resolución de justicia deportiva: Senegal ha sido humillado”. El propio letrado sostuvo que la controversia “atenta contra los cimientos mismos del fútbol. Es un asunto disciplinario que ha derribado a un campeón africano coronado en el terreno de juego”.

La fuente del conflicto fue la decisión de la CAF de anular el triunfo senegalés tras una solicitud presentada por Marruecos, luego de la incomparecencia de Senegal a una audiencia administrativa. La CAF reconoció como ganador a Marruecos con un marcador de 3-0 y asignó a la Federación Marroquí el título de campeón, lo que desencadenó la presentación de una queja formal por parte de la FSF ante el TAS.

Uno de los frentes de negociación gira en torno a la devolución de trofeos y medallas. Según Seydou Diagne, en la actualidad “ninguna decisión ordena la devolución de los trofeos y medallas”. El letrado detalló que la Federación Marroquí había requerido de forma explícita no solo la victoria por incomparecencia y el retiro del título a Senegal, sino también el reintegro de las preseas, una demanda que finalmente fue rechazada durante el proceso.

El mensaje institucional fue claro: Senegal defiende con firmeza su derecho a ser reconocido como campeón continental, mientras mantiene activa la vía jurídica internacional para revertir la sanción. La decisión de la CAF y la respuesta de Senegal abrieron un debate sobre los límites de la justicia deportiva y el alcance político de los tribunales que rigen el fútbol internacional.