La localidad de Federación, en la provincia de Entre Ríos, se encuentra conmocionada tras conocerse el caso de Luana Cabral, una adolescente de 15 años con parálisis cerebral fue hallada sin vida en su vivienda. Tras el descubrimiento del cuerpo, los padres fueron detenidos bajo sospecha de abandono de persona seguido de muerte y ha generado un profundo debate sobre la protección de menores en situación de vulnerabilidad.
La investigación judicial quedó a cargo de la fiscal Josefina Penón, quien dispuso la detención de los padres de la víctima, identificados como R.C. (42 años) y N.M. (40 años). El hallazgo ocurrió el miércoles 1 de abril en una casa del barrio San Carlos, donde personal de la Jefatura Departamental Federación constató que la joven se encontraba fallecida. De acuerdo con los primeros informes, el cuerpo de la adolescente presentaba un avanzado estado de descomposición, lo que llevó a los peritos a estimar inicialmente que llevaba entre 48 y 72 horas sin vida.
Sin embargo, nuevos datos aportados por la fiscal Penón a medio La última Campana, indican que la menor habría estado muerta al menos un mes antes del hallazgo, según el informe preliminar del médico forense de la ciudad de Concordia. La funcionaria explicó que el estado del cuerpo obligó a trasladar los restos a la localidad de Oro Verde para la realización de estudios más exhaustivos que permitan esclarecer la causa exacta de la muerte.
La noticia ha generado un fuerte impacto en la comunidad de Federación y a nivel provincial. Vecinos y organizaciones sociales reclamaron una mayor presencia del Estado en el control y monitoreo de familias en riesgo, especialmente aquellas donde conviven personas con discapacidad. El caso también volvió a poner sobre la mesa las dificultades que enfrentan las autoridades para detectar situaciones de desamparo en sectores vulnerables.
La investigación y los detalles
Ahora, el expediente judicial se encuentra a la espera de los resultados definitivos de la autopsia y la incorporación de nuevos testimonios y pruebas. El caso fue caratulado como abandono de persona seguido de muerte, un delito que contempla penas de cumplimiento efectivo, que además podría verse agravado por el vinculo. La adolescente, dependía de terceros para subsistir debido a su condición de parálisis cerebral. Vivía junto a un hermano menor, lo que agrava el cuadro de vulnerabilidad familiar. Además, trascendió que la madre atraviesa un delicado cuadro de salud mental, mientras que el padre no residía de manera permanente en el domicilio.
Aunque todavía no se recibieron declaraciones de los imputados, la fiscal declaró que “la madre de la víctima ha tenido episodios o se ha intentado atentar contra su vida. Toda esa evidencia que está en el legajo se van a ampliar porque hasta ahora es muy poco lo que se pudo reunir”. Por otro lado, siguen pendientes varias declaraciones, de vecinos y testimonios ya identificados, que podrían aportar información a la causa.
La joven fue encontrada en su propia cama de la víctima, en las calles Las Rosas y Tita Bonutti. La vivienda fue resguardada por la policía para preservar la escena y se ordenaron diversos peritajes para determinar las circunstancias del fallecimiento. La investigación también apunta a aclarar una serie de contradicciones relacionadas con la notificación del deceso: en un primer momento, se informó que el hermano menor había dado aviso a las autoridades, aunque luego surgió la versión de que fue el padre quien finalmente alertó a la policía.
El hecho, bajo análisis judicial, expone un contexto de vulnerabilidad extrema. Esto pone sobre la mesa, un debate sobre los fallos en los controles estatales para la protección de menores con discapacidad, en medio de una comunidad que exige respuestas.



