El sospechoso detenido por matar a un jubilado en La Plata era su jardinero: el testimonio que lo incriminó

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La casa de Copoletti, la víctima

Néstor Daniel Copoletti, de 79 años, fue hallado muerto a comienzos de esta semana en un pequeño galpón de herramientas en su casa de Villa Elisa, jurisdicción de La Plata. La autopsia determinó que una serie de golpes en la cabeza le costaron la vida. La investigación para esclarecer el hecho, a cargo del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta bajo la firma de la jueza Marcela Garmendia, tuvo resultados clave en las últimas horas.

A comienzos de la noche del miércoles, la DDI de La Plata de la Policía Bonaerense arrestó a un sospechoso por el crimen. Lionel Gonzalo Maciel, de 41 años, el jardinero de la víctima, fue detenido en un allanamiento fiscal de urgencia requerido por Condomí Alcorta. Los investigadores lo hallaron en la calle 48, a pocas cuadras de la casa de Copoletti. Los allanamientos en la zona continuaban al cierre de esta nota, precisamente, en un domicilio donde Maciel habría descartado ropa tras supuestamente cometer el crimen.

Un testimonio en la causa, al que accedió Infobae, incriminó severamente a Maciel. El presunto asesino habría intentado descartar algo más. Según este relato, el hombre de Villa Elisa fue visto en su barrio después del crimen, gritándole a un vecino desde las ramas de un árbol:

“Volá la bici, sacá el equipo de ahí, para que no sepan que paramos acá. Volá todo que va a venir la Policía. Volá la bici, vendela, no sé, que la Policía está en la estación y va a venir para acá”. Luego, le ofreció pastillas de clonazepam al mismo vecino. Maciel también llevaba una mochila, aseguró el testigo, cargada de herramientas.

El celular de Copoletti fue hallado en la casa; el auto del jubilado estaba en el garage. Las entradas del lugar no habían sido forzadas. Sin embargo, el hecho, para Condomí Alcorta, fue un crimen en ocasión de robo. El fiscal sospecha que Maciel le habría robado dos armas al jubilado, así como las pastillas que ofreció en el barrio y las herramientas que cargaba en la mochila.

“Probablemente, entró a robar, Copoletti lo sorprendió y no le quedó otra que matarlo. Por eso las entradas no estaban forzadas”, continúa una fuente clave en el expediente. La familiaridad entre Maciel y Copoletti era total: la suegra del imputado era la mucama de la víctima.

La autopsia reveló que los golpes le provocaron a Copoletti una fuerte hemorragia en la base del cráneo. También intentó resistir el ataque de su agresor: los forenses hallaron marcas en sus brazos compatibles con maniobras de defensa. Maciel, por su parte, será indagado mañana por el fiscal del caso.