
Un caso de violencia familiar requirió la intervención de la Policía del Chaco, luego de que una mujer pidiera auxilio porque su hijo había sido tomado de rehén por su propio padre en una vivienda de la ciudad de Resistencia. Luego de que lograran ingresar a la propiedad, el hombre quedó detenido.
El episodio sucedió este viernes cerca de las 19:00 horas en un domicilio ubicado en calle León Zorrilla. Al llegar, los agentes constataron que un hombre de 40 años se encontraba en el interior de la vivienda junto a su hijo de tres años, negándose a permitir el ingreso de otros familiares.
Según informaron las fuentes policiales, el sujeto presentaba signos de haber consumido alcohol y otras sustancias. Pese a esto, los efectivos intentaron pedir la colaboración del acusado para apaciguar la situación, pero al recibir una negativa de su parte, entraron a la fuerza para detenerlo.
Al recuperar al menor de edad, los agentes lo pusieron bajo el cuidado de su madre. De acuerdo con la información publicada por Diario Norte, la mujer formalizó la denuncia en contra de su pareja, a quien acusó de ejercer violencia verbal de manera frecuente.
Durante su testimonio, la víctima relató que en reiteradas ocasiones la había mantenido encerrada junto a sus hijos, impidiéndoles salir del domicilio. Este testimonio fue incorporado a las actuaciones de la causa y permitió caracterizar el hecho como parte de un contexto de violencia de género.
A raíz de esto, la Fiscalía de Género en turno dispuso la aprehensión del hombre y su identificación en la causa, que fue caratulada como “supuesta privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género”. Además, se instruyeron nuevas actuaciones judiciales para avanzar en la investigación y garantizar medidas de protección para la mujer y los menores involucrados.
Tenía tobillera electrónica por haber abusado sexualmente de su ex, pero rompió el dispositivo y la secuestró
Una mujer de 46 años tuvo que ser rescatada en el establecimiento rural “La Lonja”, situado a unos 17 kilómetros de la ciudad de Rauch, en el centro-este de la provincia de Buenos Aires, tras haber sido privada de su libertad por su ex pareja, Jairo Corsi. El operativo fue realizado por la DDI Azul, el Grupo Halcón de la Policía Bonaerense y bajo las órdenes del fiscal Marcos Eguzquiza.
La víctima había denunciado el 5 de septiembre de 2025 que Corsi la llevó a un campo y la amenazó con un cuchillo para abusarla sexualmente. Siete días después de esa denuncia, el acusado fue detenido e imputado por abuso sexual y amenazas agravadas. Desde entonces, permanecía con prisión domiciliaria en una vivienda de Tandil, bajo control de una tobillera electrónica.
Sin embargo, el viernes 20 de marzo, la mujer llamó al 101 desde una estación de servicio en Juan N. Fernández, Necochea, para alertar que su ex, quien debía cumplir arresto domiciliario, la mantenía cautiva. Fue así que las autoridades comprobaron que Corsi había cortado la tobillera y abandonado su domicilio de Tandil, lo que motivó la apertura de una causa por averiguación de paradero.
Según la información a la que accedió Infobae, las cámaras de seguridad y las antenas de telefonía permitieron rastrear la ruta de Corsi y la víctima. Ambos fueron localizados en San Manuel, Lobería, un día después del pedido de auxilio.
En medio de la búsqueda, el domingo, la policía secuestró varios celulares en un allanamiento a la casa de Corsi y halló su camioneta Ford Ranger abandonada en Juan N. Fernández. Según se conoció, el imputado había cambiado de vehículo y después trasladó a la mujer en una moto hacia Rauch.

Finalmente, la madrugada del lunes, los agentes de la SubDDI de Las Flores y el Comando de Patrulla de Rauch localizaron a Corsi y su expareja en “La Lonja”. Al verse rodeado, el acusado se atrincheró y tomó a la mujer como rehén, mientras amenazaba con quitarse la vida.
Los policías negociaron primero la liberación de los dos hijos de Corsi, antes de convocar al Grupo Halcón y establecer un perímetro de seguridad. Durante más de cuatro horas y media, la tensión se mantuvo alta en el establecimiento rural hasta que los agentes irrumpieron para reducir al imputado. Aunque Corsi disparó un arma, no hubo heridos.
En el lugar, la policía incautó un revólver calibre .22 marca Tala con cinco cartuchos intactos y una vaina servida. Respecto a la situación del acusado, este fue trasladado a la Comisaría 4ª. Así, tanto la víctima como sus hijos quedaron a salvo.



