Mario Alejandro Schiter, el médico que acompañó a Maradona en Cuba durante su rehabilitación del año 2000, será el primer testigo de este martes en el juicio por la muerte de Diego. El profesional fue convocado por su experiencia con el Diez y por la advertencia que le dio a los imputados en 2020, cuando lo llamaron para consultarle por la decisión de llevarlo a una internación domiciliaria y él opinó que era “arriesgada”.
El consejo de Schiter no fue tenido en cuenta por el cuerpo médico tratante de Maradona en ese entonces. “Para mí tendría que haber ido a un centro de rehabilitación”, había llegado a declarar en el debate oral nulo de 2025 ante los jueces del TOC N.º 3 de San Isidro.
Su declaración es importante para los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari porque también aportará detalles sobre el delicado estado de salud en el que quedó Diego después de su descompensación en Uruguay. En este sentido, dirá que el ex DT era un paciente al que había que darle un seguimiento especial por el desgaste que había sufrido su cuerpo durante ese episodio.

También contará que, a partir de entonces, Maradona tomaba medicación para el corazón debido a que había tenido una crisis hipertensiva y una arritmia ventricular grave. Este dato es importante en el juicio porque se juzga que en sus últimos días ya no estaba medicado y nadie controlaba su salud cardíaca.
En este sentido, otro testigo clave del día será Oscar Alberto Franco, el médico cardiólogo del hospital Ipensa de La Plata, que lo evaluó a Diego semanas antes de morir y le sugirió al imputado Leopoldo Luque hacerle un estudio cardiológico para pacientes de riesgo antes de la operación de cabeza. El neurocirujano se negó.
El tercer testimonio previsto para este martes será el de Marcos Correa, el clínico del centro de salud Ipensa, que también ahondará en los detalles de cómo estaba la salud de Diego para fines de octubre de 2020, un mes antes de su muerte.
La autopsia de Maradona

La semana pasada declararon los forenses que le practicaron la autopsia a Maradona y los especialistas a cargo de los estudios complementarios.
El exámen histopatológico a sus órganos determinó que:
- “El hígado tenía sufrimiento, padecía una patología. Su cuadro era compatible con una cirrosis hepática”.
- «El riñón también estaba dañado. Tiene daño a nivel glomerular y a nivel de los túmulos. Tenía glomeruloesclerosis, que se produce en meses. También una necrosis tubular aguda que tenía se produce en horas”.
- “El corazón tenía varias patologías. Una es infiltración grasa, otra la ondulación y rotura de las fibras miocárdicas, y también miocardio fibrosis que es un proceso que se forma con tiempo”.
- “En la arteria también tenía depósito de colesterol y el sistema de conducción eléctrica del corazón tenía una hiperplasia, que es engrosamiento de una de las arterias, y una aterosclerosis calcificada y áreas de fibrosis”.
- “Su pulmón era un pulmón de asfixia. Estaba lleno de edema. Entraba el aire pero no podía salir, entonces se empezaron a romper los tabiques y generaba unas asfixia. Esto se produce con días”.
- “También tenía edema en el cerebro. Para mí era por una descompensación. Estaba cursando un cuadro de edema generalizado”.



