Solidaridad en Carmen de Patagones: una panadería que dona abrigos y regala té, café, pan, bizcochitos y torta fritas para combatir el frío

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Cada día, a partir de las ocho de la mañana, una panadería de Carmen de Patagones, ubicada en el extremo sur de la provincia de Buenos Aires, puso manos a la obra una acción solidaria para afrontar el duro invierno.

Daniela Delgado, propietaria de El Maná -“una panadería, sencilla de pan y facturas y nada más”-, que también tiene una sucursal en Viedma, coloca en la calle algunos baldes dados vuelta (“porque no tenemos mesita para apoyar las cosas”) y ofrece por día un termo de un litro y medio de café caliente y agua para el té para que se sirva todo aquel con necesidad que pase por la esquina de Roque Sáenz Peña al 99. “Veía a la gente en situación de calle, o al barrendero que pasaba y dije: ´Tengo que hacer algo´”, afirmó a Infobae.

Daniela Delgado, encargada de

Pero la iniciativa no se trató solo de bebidas, también incluyó un canasto con panes, tortas fritas y bizcochos que están disponibles desde las 8 a las 13:30 para aquellos que necesiten desayunar y tomar algo caliente. “Por día sacamos a la calle seis bandejas de tortas fritas, de media docena; tres bandejas de 200 gramos de bizcochitos y tres bolsas de pan de medio kilo“, sostuvo la mujer.

Y reconoce que la gente es respetuosa. Antes de llevarse algo, le preguntan con respeto si está disponible la mercadería. “Carmen de Patagones es como un pueblo, la gente acá es más educada que en Viedma”, agregó.

Abrigos solidarios

La iniciativa alimenticia también va de la mano con una colecta de ropa de abrigo que apunta a las personas mayores y gente en situación de calle que, día a día, transitan por el comercio. “Vos los ves con camperas tipo rompeviento, y el frío pasa. Les preguntás y no tienen como acceder a una campera abrigada”, dijo.

Y puso primera. “Uno tiene que dar el ejemplo y lo que tiene que donar es lo mejor, lo limpio, lo perfumado“ y citó su caso. ”Yo solo tengo dos camperas, nada más, y doné la más linda y abrigada a este causa, soy muy sencilla, ando de calzas nomás”, añadió esta también instructora de functional.

Delgado agrega que, de los canastos con prendas, cada abrigo está en una bolsa, clasificado por talle y si es para hombre, mujer o niño. “Se llevan todo, acá uno está para servir”, enfatizó.

Y recuerda que no es la primera vez que realizan acciones de caridad. Y, cuando lo hacían, era en forma anónima. “Comprábamos mercadería y entregábamos en los barrios humildes, como el Lavalle de Viedma. Llevábamos aceites, fideos, arroz, pan para hacer milanesas, lo dejábamos en las puertas de las casas y nos íbamos, no les decíamos quienes éramos».

Una panadería en Carmen de Patagones organiza una colecta de ropa de abrigo para ayudar a quienes más lo necesitan frente a las bajas temperaturas, ofreciendo también facturas y café gratis.

En El Maná también se hacen facturas artesanales. Y, a ellas, cada cliente pueden acceder gratis todo si donan ropa de abrigo que sirva para paliar el frío. “Si donás una campera, o la ropa que nos sirva y esté en buen estado, te regalamos media docena de facturas”, agregó Delgado, quien también recibe prendas en la sucursal de Viedma, ubicada en Venezuela 72.

“Recibí más ropa de damas, como zapatillas nuevas, sacos, remeras, camperas. De una iglesia en Viedma también nos dieron camperas para chicos”, agregó a este medio. Y remató: “Nosotros no somos una familia adinerada, sino gente de barrio, esto nos hace feliz. Cuando Dios habla del prójimo, es de alguien que no te puede retribuir: cuando uno entiende eso, se te llena el corazón”, finalizó esta ferviente creyente.