El escándalo sin precedentes que manchó a la Justicia Bonaerense en 2025 cumple un año. Fue el pasado 15 de mayo cuando comenzó a descubrirse, poco a poco, que la ex jueza Julieta Makintach estaba grabando un documental a escondidas durante el juicio por la muerte de Maradona. Ese día, en esa audiencia, pasó algo insólito: los integrantes del tribunal a cargo de la causa cambiaron sus roles y ella se quedó con la silla de más poder dentro del debate.
El inusual movimiento se sumó a una serie de actitudes por lo menos llamativas que había tenido Makintach durante el proceso, como su modo prepotente de interrogar a los testigos o sus retos injustificados hacia algunos imputados. Siempre daba la sensación de que quería resaltar. Pero hasta ese 15 de mayo, todo era una simple suposición.
Esa audiencia, sin embargo, dejó al descubierto que había algo más detrás.
En paralelo hubo otros dos detonantes. El primero fue que justo el defensor de Leopoldo Luque, Julio Rivas, había sido convocado para participar de un documental del caso; el segundo fue que había un rumor de pasillo desde hace tiempo que aseguraba que la ahora exjueza estaba haciendo un film del juicio. Así, el abogado de Luque ató cabos.
Ese día Rivas expuso sus sospechas ante el tribunal y pidió identificar a dos personas del público que él creía que eran productores infiltrados de este film: María Lía Vidal Alemán y Juan D’Emilio. Ambos se presentaron como escritores, pero mucho después se supo que eran mejor amiga y conocido, respectivamente, de la magistrada. Acto seguido, el abogado Fernando Burlando hizo una denuncia penal para que investiguen el vínculo de Makintach con una productora audiovisual.
Esa causa recayó en la UFI N°1 de San Isidro y quedó a cargo de un equipo de fiscales conformado Carolina Asprella, Cecilia Chaieb y José Amallo, quienes durante largos meses recabaron pruebas y testimonios clave que confirmaron sus sospechas.
El primer material clave se encontró en los primeros allanamientos y tuvo como consecuencia la nulidad del juicio por Maradona que se desarrollaba en ese momento: eran los videos de Makintach hablando a cámara y desfilando por los pasillos del palacio judicial sanisidrense. Además, varios testigos afirmaron que había “gente de ella” en las audiencias con permiso especial.
Así los fiscales pidieron la destitución de la entonces jueza y la imputaron por los delitos de cohecho pasivo, violación de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, malversación de caudales públicos y peculado de servicios.
Julieta Makintach fue removida de su cargo en noviembre de 2025 en un juicio político desarrollado en el anexo del la Cámara de Senadores de La Plata. Fue por decisión unánime de un Jurado de Enjuiciamiento presidido por la prsidente de la Suprema Corte Bonaerense, Hilda Kogan.
Pero la exjueza no es la única acusada: la causa penal también tiene como imputada a María Lía Alemán, su mejor amiga, quien admitió en varios escritos presentados a la Justicia, e incluso en su declaración en el jury, que ella fue la ideóloga del documental.
Quienes quedaron afuera del proceso por pruebas insuficientes fueron Juan D’Emilio y José Arnal, el dueño de la productora La Doble S.A. Para los fiscales, Arnal actuó confiado en que tenía autorización de la Justicia para hacer su film sin saber que Makintach estaba cometiendo una irregularidad.
En este sentido, fuentes judiciales detallaron a Infobae que ni la exjueza ni su mejor amiga fueron citadas aún a indagatoria. Esto se debe a que Makintach presentó un recurso de inaplicabilidad de ley ante la Suprema Corte bonaerense tras su destitución y su desplazamiento no quedó firme todavía. Si bien probablemente no tenga respuestas favorables, los funcionarios judiciales aún no pueden avanzar contra ella.
En el caso de María Lía Vidal Alemán, los fiscales están esperando indagar a Makintach primero para poder especificar en detalle qué delito se le endilga. Lo que sí creen es que sería por el rol de partícipe secundaria.
Al mismo tiempo, la Justicia aún tiene pendiente una serie de medidas de prueba que son clave para conocer en profundidad los alcances de la planificación y el documental que estaba haciendo la entonces jueza.
Entre ellas, aún no lograron terminar de examinar el celular ni los dispositivos del productor José Arnal donde esperan encontrarse con elementos de interés. La dificultad se debe a que cuenta con material de alta calidad o peso que lo complica.
Qué probaron los fiscales que investigaron a Makintach
Durante la causa los fiscales lograron determinar que Makintach había aceptado una propuesta comercial de su amiga de la infancia, María Lía Vidal Alemán, para hacer el film “Justicia Divina”.
En detalle, aseguraron que ella promovió y participó personalmente en el proyecto audiovisual sobre el juicio por Maradona bajo la promesa de obtener beneficios económicos futuros, ya sea por inversiones de terceros o regalías por imagen. Para los investigadores, esta acción comprometió su imparcialidad y se hizo “utilizando recursos públicos para fines privados”.
Según la investigación, la magistrada autorizó la filmación de la audiencia del caso Maradona en forma privilegiada, a pesar de que existía una resolución del tribunal que prohibía expresamente esa actividad para terceros. Además, cuando una funcionaria policial intentó impedir la filmación, Makintach desautorizó la orden y aseguró que sus socios pudieran continuar grabando.



