Juicio por Maradona: la declaración del médico que atendió a Diego en Cuba que complicó a Luque y Cosachov

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Mario Alejandro Schiter

El escándalo que tuvo lugar el pasado jueves en el juicio por la muerte de Maradona -que terminó con Gianinna descompensada por una foto de la autopsia expuesta por el imputado Leopoldo Luque– opacó una de las declaraciones clave de la causa: la de Mario Schiter, el médico que acompañó a Diego durante su rehabilitación en Cuba y que ofició como mano derecha del reconocido doctor Alfredo Cahe en los 2000.

El profesional, experto en terapias intensivas, fue citado a la décima audiencia del debate oral que se desarrolla en San Isidro y habló ante los jueces durante casi 6 horas. A lo largo de su testimonio, arrojó definiciones clave sobre la salud del Diez, pero también detalles sobre los días previos a que fuera externado de la Clínica Olivos a la internación domiciliaria de Tigre, donde falleció el 25 de noviembre de 2020.

Es que Schiter se volvió un médico de confianza para la familia Maradona luego del exitoso tratamiento que le brindó al ex DT cuando tuvo el primer episodio que lo dejó al borde de la muerte en Uruguay. A partir de entonces, lo llamaron en determinadas oportunidades para hacer interconsultas. La última vez fue cuando lo operaron de la cabeza en el sanatorio de Vicente López y había de definir cómo continuaba su recuperación tras el alta hospitalaria.

En este contexto, Schiter contó al tribunal que lo convocaron las autoridades de la Clínica Olivos para dar su opinión debido a su experiencia con el paciente y dijo que les hizo una sugerencia a los imputados Leopoldo Luque y Agustina Cosachov que no escucharon. Su consejo: que no llevaran a Diego a una casa.

Maradona en Cuba

“Me llamaron el 4 o 5 de noviembre de la Clínica Olivos porque habían pedido una segunda opinión sobre qué hacer con él. Sobre todo por la excitación psicomotriz. Me preguntaron cómo la controlábamos en su momento (en Cuba) y les conté que usabamos propofol, fentanilo y midazolam”, comenzó recordando Schiter.

Sobre esto mismo, agregó: “Acá la propuesta (de los médicos tratantes) era usar otra droga que tiene características interesantes porque disminuye la excitación psicomotriz, pero que aplicarla tiene un riesgo. Es una droga que requiere consentimiento informado porque baja mucha la frecuencia cardíaca entre otras cosas. Entiendo que hubo una reunión de consenso donde creo que estaba la familia y el médico de cabecera y acordaron su uso”.

Acerca de cómo estaba Maradona en la Clínica Olivos, el testigo dijo que estaba bien cuidado y que en el post operatorio había sido monitoreado correctamente. Sin embargo, explicó que ya tenía el alta sanatorial, lo que significa que estaba apto para dejar el lugar, pero sin interrumpir su rehabilitación.

Leopoldo Luque y Diego Maradona en la Clínica Olivos

“Él tenía que continuar su tratamiento en un dispositivo. A mí las autoridades del hospital se convocaron para opinar al respecto. Las opciones eran o una internación domiciliaria o un centro de rehabilitación de tercer nivel, que es lo que yo propuse”, recordó.

Y explicó: “Estos tienen menor complejidad que un sanatorio como la Clínica Olivos, pero una estructura similar, aunque desescalada, al de un centro médico. Por ejemplo, tiene enfermeros”.

El centro de rehabilitación de tercer nivel fue nuestra propuesta. Diego no podía ir a una casa. Swiss Medical apoyó la sugerencia, pero sus médicos no la aceptaron”, relató al tribunal.

En este sentido, Schiter complicó al neurocirujano Leopoldo Luque -a quien diferentes testimonios lo definieron como el médico tratante de Maradona- cuando explicó que era él quien debía determinar la frecuencia de los controles de enfemería al paciente durante la internación domiciliaria que finalmente eligieron.

También dijo que el médico tratante es el que determina los requerimientos y las prestaciones necesarias que necesita el paciente en el domicilio.

Definiciones clave sobre la muerte de Maradona

Mario Schiter intervino además como veedor en la autopsia de Maradona, en representación de Dalma y Gianinna Maradona, y actuó como perito de parte de la Junta Médica.

Acerca de su intervención en el examen forense, declaró que vio signos de una cardiopatía estructural crónica que se constataban por las lesiones de su corazón: fibrosis, microinfartos y dilatación global de cavidades asimétricas.

También dijo que Maradona tenía “insuficiencia cardíaca congestiva latente”. “Esto significa que en cualquier momento se puede descompensar. No hay motivo para no tratarlo de por vida”, señaló.

Sobre la autopsia, siguió: “Tenía líquido en el pericardio, en la pleura, en el abdomen. Cuando uno ve líquido de características muy similares en distintos sitios: es una insuficiencia cardíaca congestiva”.

Asimismo, remarcó, como asegura la acusación, que un diurético a tiempo hubiera ayudado a Maradona con el edema que tenía en el abdomen antes de morir.

“Yo me dedico a drogas de abuso, en la autopsia quería ver eso, que es en lo que podía opinar. Y entre las drogas que figuran en el examen toxicológico no se encuentran diuréticos, por ejemplo. Estos son básicamente para sacar líquido del paciente y actúan rápido. En pocas horas ya mejoran un cuadro”, destacó.