“Llegué al punto de no querer seguir vivo”, la confesión de Michael Phelps sobre su crisis tras el retiro olímpico

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Michael Phelps convierte su experiencia como atleta olímpico en una cruzada global por la salud mental y el bienestar emocional juvenil (Reuters)

La vida de Michael Phelps marcó un giro rotundo en la figura del exnadador, quien ahora afirma que su misión de defender la salud mental supera en valor cualquier éxito logrado en las piscinas olímpicas. Su historia, antes ligada a récords y medallas, cobra un nuevo sentido al situar el bienestar emocional en el centro de su vida pública.

Tras dejar la competición en 2016 con 28 medallas olímpicas, el estadounidense orientó su vida hacia la concientización y el apoyo a personas con dificultades emocionales. Considera que compartir su experiencia personal y fomentar entornos libres de estigma es hoy su mayor aportación.

En una entrevista a CNN, el deportista pone el foco en prevenir el sufrimiento y dar esperanza a quienes atraviesan crisis, una tarea que considera más relevante que cualquier trofeo deportivo.

Reconocido internacionalmente como el deportista olímpico más laureado de todos los tiempos, Phelps irrumpió en el panorama internacional como adolescente y dominó la natación de élite durante cerca de dos décadas.

El exnadador estadounidense considera la defensa de la salud mental como su mayor legado, por encima de los récords y medallas olímpicas (REUTERS/Craig Hudson/File Photo)

En su carrera alcanzó la excelencia máxima al sumar 23 medallas de oro y establecer 39 récords mundiales. Tras su retiro, se distanció del foco mediático y dedicó más tiempo tanto a su familia como a iniciativas solidarias.

En 2008, en uno de sus mejores momentos a nivel deportivo, creó la Fundación Michael Phelps, que inicialmente promovía la seguridad acuática y la vida saludable entre jóvenes. La fundación amplió sus objetivos en 2020 para abordar la salud mental infantil y juvenil, incorporando programas integrales de resiliencia emocional. En 2023, impulsó una campaña internacional en alianza con Talkspace, enfocada en generar hábitos sostenibles de autocuidado y bienestar emocional.

El compromiso de Michael Phelps con la salud mental

Durante una conversación con CNN, Phelps destacó la evolución de su fundación, que desde hace unos años integra la salud mental como pilar central. “El hecho de poder integrar la salud mental en mi fundación, además de la natación, me devuelve el propósito que tenía cuando competía”, declaró el exnadador.

La historia personal de Michael Phelps sobre el TDAH y la depresión genera conciencia pública y combate el estigma en el deporte de alto rendimiento (REUTERS/Michael Dalder)

La iniciativa, en colaboración con Talkspace, promueve cinco pilares esenciales de bienestar emocional y busca sensibilizar mediante su propia voz. El atleta participa activamente en encuentros y conferencias con el objetivo, según sus palabras, de “compartir las historias de las que hablo” para normalizar el debate público sobre el bienestar psicológico.

Phelps ha hecho pública su trayectoria personal con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y la depresión, según mencionan tanto CNN como NBC. Su relato pretende derribar los estigmas que durante años han cercado a figuras del deporte ante el sufrimiento emocional.

El diálogo revela el costado más íntimo y vulnerable de Michael Phelps. Al recordar el período posterior a su retiro, compartió: “Sinceramente, creo que fue cuando llegué al punto de no querer seguir vivo”. Explicó cómo ese instante lo obligó a reconocer la gravedad del malestar y a buscar ayuda: “Una vez que llegué a ese punto, pensé: ‘Bueno, algo anda mal. Necesito pedir ayuda’”.

El legado de Phelps se redefine al priorizar el acompañamiento emocional y el empoderamiento personal sobre los logros competitivos (Reuters)

La leyenda de la natación reconoció que pedir auxilio supuso uno de los pasos más difíciles de su vida, pero también subrayó la importancia de haber tenido apoyo: “Esa fue la primera vez que pedí ayuda porque simplemente no sabía qué hacer, y estoy muy agradecido de haber recibido la ayuda que necesitaba porque quería un cambio”.

A partir de esa vivencia, Phelps encontró bases sólidas para su nueva etapa: “Entonces, en ese momento, se trataba de simplemente poder encontrar ese terreno firme sobre el que apoyarme y sentirme bien compartiendo las historias de las que hablo”.

Inspirar y salvar vidas: el objetivo de Phelps fuera del agua

Desde el retiro, el testimonio de Michael Phelps ha tenido repercusión sobre otros atletas y personas fuera del entorno deportivo. Compartió en CNN el recuerdo de un joven que se sinceró tras escucharlo: “Recuerdo que después de los Juegos Olímpicos de 2016, estaba en Microsoft y un chico, que tenía unos 25 años, se levantó y dijo: ‘Tengo el trabajo de mis sueños. Todo lo que siempre quise hacer se ha hecho realidad. Y ya no quiero seguir vivo’”.

El testimonio de Michael Phelps motiva a jóvenes y atletas a buscar ayuda profesional y a normalizar el diálogo sobre la salud mental (REUTERS/Tingshu Wang)

Phelps se acercó y le transmitió empatía: “Hermano, te entiendo. Yo también he tenido esos pensamientos”. El joven le explicó que escuchar esa confesión le dio la confianza necesaria para expresar lo que sentía.

La franqueza con la que Phelps aborda la salud mental está cambiando la percepción pública de la vulnerabilidad y de lo que significa ser fuerte. Insiste en que hablar abiertamente puede animar a otros a buscar ayuda y entender que el valor de cada vida está por encima de cualquier trofeo.

Actualmente, Michael Phelps mide su legado más allá de récords y victorias. Siente que acompañar y empoderar a quienes atraviesan dificultades es la verdadera razón que da sentido a su vida fuera de las piletas.

El antecedente del TDAH y su debut olímpico

La natación surgió como vía de escape para Michael Phelps tras ser diagnosticado con TDAH y lo ayudó a canalizar su energía y mejorar su autoestima (Reuters)

Si bien su carrera es recordada por los éxitos en las distintas disciplinas de la natación olímpica, sus inicios en las piletas surgen a partir de un diagnóstico. Nacido en Baltimore, durante su niñez le confirmaron un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Esto representó un desafío tanto en el entorno escolar como en el familiar, ya que presentaba dificultades para mantener la atención y controlar la impulsividad. Frente a este panorama, sus papás y maestros buscaron alternativas que le ayudaran a canalizar su energía de manera positiva.

La natación se transformó en ese espacio seguro y estructurado, donde la disciplina de los entrenamientos y la rutina le permitieron enfocar sus capacidades y desarrollar la perseverancia. En el agua, Phelps encontró no solo una vía de escape, sino también un entorno en el que podía alcanzar metas claras, mejorar su autocontrol y fortalecer la confianza en sí mismo.

El impacto positivo en su vida se reflejó rápidamente en sus resultados deportivos. A los 15 años integró el equipo estadounidense en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, convirtiéndose en el nadador masculino más joven en representar a Estados Unidos en unos Juegos Olímpicos en 68 años. Si bien no logró subir al podio en esa edición, su presencia en la máxima cita deportiva internacional marcó el inicio de una trayectoria excepcional.