Internaron de urgencia al abuelo de Agostina Vega

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Miguel Heredia (de buzo negro), junto al abogado Carlos Nayi y su esposa

Miguel Heredia, el abuelo de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en la ciudad de Córdoba, fue internado de urgencia tras sufrir una descompensación atribuida al estrés y al dolor provocado por el femicidio de su nieta. El hombre se había convertido en el principal vocero de la familia ante los medios y la justicia durante la búsqueda y posterior hallazgo del cuerpo de la menor.

El episodio de salud se produjo después de varios días de tensión, angustia y esfuerzo físico y emocional, en los que el abuelo sostuvo públicamente el reclamo de justicia y acompañó a su hija Melisa, la madre de Agostina, quien está internada en terapia intensiva desde hace varios días por severo cuadro de descompensación, deshidratación extrema e hipertensión. De hecho, Miguel está hospitalizado en el mismo lugar que su hija.

Según la Agencia Noticias Argentinas, el familiar de la joven habría sufrido un fuerte dolor en el pecho por lo que su círculo íntimo buscó una pronta atención médica que derivó en la internación en Hospital San Roque.

Las últimas novedades del caso

La investigación por el femicidio de Agostina avanzó esta semana con la detención de Osvaldo Fassetta, acusado de encubrimiento agravado. Se trata de uno de los inquilinos de Claudio Barrelier, el presunto femicida, que vivía en la casa de la calle Campillo al 878. Por ahora, son los únicos dos presos por el asesinato.

El abogado del nuevo detenido, Eduardo Medina Allende, reconstruyó los movimientos de su defendido y rechazó todas las sospechas que pesan sobre él.

El defensor detalló que el nuevo sospechoso vivía en la casa de Barrelier, hacía menos de un mes. Se había mudado a raíz de un problema personal y fue el propio dueño quien le ofreció una habitación de ese domicilio, en el barrio Cofico de la ciudad capital.

Medina Allende describió que ambos no eran amigos íntimos, aunque compartían la pasión por el club Instituto y se habían conocido por ese motivo. Incluso dijo que Fassetta cumplió sus 47 años recientemente y no invitó al festejo al ex empleado municipal.

Fassetta también conocía a la madre de Agostina, Melisa Heredia. De hecho, el mismo sábado de la desaparición de la menor todos -incluidos la víctima y Barrelier- coincidieron en un predio deportivo donde se jugó un partido de fútbol y en un cumpleaños de otra persona.

Osvaldo Fassetta, el segundo detenido

Sobre la dinámica en la vivienda, el propio Fassetta relató en diferentes entrevistas que el ambiente era particular. Barrelier solía encerrarse en una habitación, escuchar música fuerte y no permitía que los demás entraran.

El abogado subrayó que su cliente nunca vio movimientos extraños ni situaciones violentas. También negó que Fassetta haya insistido con la hipótesis de un joven llamado Franco durante la búsqueda de la adolescente o que haya enviado un mensaje de relevancia a Melisa, como trascendió desde la familia de la víctima.

Ese supuesto mensaje decía: “No te preocupes, la nena está bien dormida”. El letrado puso en duda que exista.

En relación a la investigación, Medina Allende criticó la detención y sostuvo que su cliente entregó el lunes pasado el teléfono a la policía de manera voluntaria.

Por otra parte, aclaró que la presencia de rastros genéticos de Fassetta en la habitación se debe a que dormía allí y no a una participación en el crimen. Además, rechazó de plano que el detenido forme parte de la barrabrava de Instituto y remarcó que solo es un simpatizante del club.

Qué cree la Justicia

Fassetta, de 47 años, alquiló una habitación en la casa de Barrelier durante 25 días y se retiró el 24 de mayo, cuando la desaparición de Agostina ya era de público conocimiento. El hombre declaró haber acompañado a la madre de la adolescente a radicar la denuncia en la comisaría, aunque sus declaraciones presentaron inconsistencias en las tres oportunidades que testificó ante la justicia, lo que derivó en la orden de detención dictada por el fiscal Raúl Garzón.

Miguel Heredia está internado en el mismo hospital que su hija

Las pruebas recogidas en la escena del crimen incluyen un rastro hemático en una frazada del cuarto de Fassetta, que había sido lavada con agua oxigenada.

Los investigadores consideran que Fassetta pudo haber estado presente en el lugar donde Barrelier descuartizó el cuerpo de la adolescente. Incluso si no se confirma su presencia durante el crimen, los datos indican que obstaculizó la búsqueda de la menor y desvió la investigación.

A la fiscalía le resulta poco probable que Fassetta no haya escuchado o sabido nada relevante. También se investiga si fue él quien realizó llamados y envió mensajes a la madre de Agostina, en los que una voz masculina le decía: “Quedate tranquila, te la tenemos dormidita”.