La reciente detención de Darian G., el adolescente de 17 años que en marzo de 2024 mató a tiros –cuando no era punible– a dos taxistas y un playero, dio pie a una compleja investigación que derivó en seis allanamientos en el departamento Rosario. La pistola que se le secuestró al menor el pasado 17 de mayo, cuando fue aprehendido por última vez, resultó estar a nombre de un legítimo usuario que está sospechado de ser testaferro en la compra de armas para un vendedor de droga del macrocentro de la ciudad.
Por pedido de la fiscal Juliana González –integrante del Equipo de Trabajo para el Abordaje Estratégico de Armas de Fuego de la Fiscalía General– y Diego Giro –de la Unidad de Microtráfico de de droga–, la División Antidrogas de la Policía Federal de Rosario detuvo a Maximiliano Ezequiel Y. en un domicilio del barrio Parque Casas.
Maximiliano Y. es quien figura como titular de la Bersa calibre .380 que tenía en su poder Darian G. al momento de su detención el pasado 17 de mayo en Colastiné y las vías del ferrocarril. Tras varias medidas investigativas se logró establecer que es legítimo usuario y que compró cuatro pistolas calibre .380 y una calibre 9 milímetros entre noviembre de 2025 y febrero de este año.
Después de la última adquisición, el Renar dispuso de una traba registral para impedir que siga comprando armas y cartuchos.

En ninguno de los seis operativos que hizo la PFA se hallaron más pistolas a nombre de Maximiliano Y., quien está sospechado de hacer las compras para luego venderlas al mercado negro.
Casualmente, el presunto dealer de barrio Echesortu Waldo Nahuel M. es quien, aparentemente, habría financiado compras de algunas de esas pistolas. De acuerdo a las tareas de vigilancia, ese sospechoso se dedica a la venta minorista de droga tanto en la vía pública como bajo la modalidad delivery con su moto. Este miércoles, cuando lo arrestaron en Servando Bayo y Montevideo, le incautaron 56 gramos de cocaína, dos balanzas de precisión, una bolsa de bandas elásticas y tres celulares.
En los últimos meses algo se rompió en el vínculo entre Maximiliano Y. y Waldo M. El presunto testaferro fue amenazado por el supuesto dealer por, aparentemente, una deuda contraída que, en caso de no ser saldada, iba a terminar con tiros a un domicilio familiar.
En otros dos allanamientos que se desarrollaron en Granadero Baigorria fueron aprehendidos un hombre y una mujer. En su propiedad situada en Calle 13 al 2300 de esa ciudad se secuestraron cinco pastillas de MDMA y seis celulares. Según investigadores policiales, tendrían vinculación con Waldo M. para la comercialización de estupefacientes.
Por otra parte, la pistola calibre .380 que se le encontró a Darian G. fue enviada al Sistema Nacional Automatizado de Identificación Balística (SAIB) para establecer si fue usada en algún ataque a tiros reciente.



