Extraditaron a los franceses acusados de exportar cocaína desde Buenos Aires a París

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Isaac Ben Daoude y Ahmed Adda Belkocir, ambos de nacionalidad francesa, están acusados de montar un esquema de exportación de cocaína desde Argentina a ciudades de su país como Lyon y París. Ambos fueron extraditados ayer martes por la noche a Buenos Aires en un viaje de Buquebus desde Montevideo, Uruguay, país donde fueron arrestados el mes pasado.

El traslado estuvo a cargo de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones, el área de Interpol de la Policía Federal, que había enviado una comitiva horas antes. Así, fueron entregados a la PSA. En los próximos días, Daoude y Belkocir serán indagados por el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky, que les imputa el delito de tentativa de contrabando.

La causa en contra de ambos franceses comenzó en abril último, luego de que un control de la Aduana en su terminal de Ezeiza detectara el primer paquete del caso. Estaba marcado como “azúcar”, sin duda un golpe de imaginación.

El juez Aguinsky fue alertado de la maniobra y autorizó la apertura del paquete. Allí se encontraron once paquetes cubiertos en parafina para distraer las narices de los perros antinarco. Luego, se encontró un segundo envío, con más droga oculta en un compresor de aire. La cantidad en ambos envíos era notable: 37 kilos, un monto inaudito para el envío de droga en paquetes courier, que no suelen superar los tres kilos.

Isaac Ben Daoude y Ahmed Adda Belkocir, en fotos de su paso por Migraciones

Ambos franceses vivían como turistas en Argentina, sin pedir nacionalidad o formalizar negocios falsos como otros presuntos traficantes internacionales. Otros doce kilos marcados con la forma de un escorpión fueron hallados por la PSA en un departamento de Palermo que ambos sospechosos habían alquilado de forma temporal. La dueña del lugar los denunció, al ver que no volvían; allí, se encontró una caja con la droga y dos rastreadores satelitales.

Daoude y Belkocir ya se habían ido. Ambos cayeron a principios del mes pasado en el aeropuerto de Carrasco, Uruguay. Aterrizaron, literalmente, en un avión de línea. Uno creería que dos presuntos narcos internacionales no se tomarían un vuelo comercial tan a la ligera, el vuelo de su fuga para colmo, mientras una investigación explotaba en su contra. Pero la realidad -como casi siempre- fue mucho más sencilla.

La droga incautada en el departamento de Palermo

“Daoude y Belkocir tenían la captura a nivel nacional, pero la alerta roja de Interpol no había sido cargada todavía”, asegura una fuente de alta jerarquía ligada al caso: “En Carrasco, precisamente, terminaron frenados por un tema migratorio. Si estaba la alerta roja, entonces hubiese impactado de inmediato en su paso por una terminal”.

Ambos acusados se mostraron particularmente silenciosos durante el viaje. “No dijeron nada”, afirmó un investigador. Tal vez, repitan ese silencio ante el juez Aguinsky. La ruta de sus cómplices del otro lado del mundo -donde el kilo de droga multiplica cuatro veces su valor porteño- es un interrogante. Semanas atrás. la Justicia montó una entrega controlada en un aeropuerto en Francia, donde otro sospechoso fue detenido.